MEDITACIÓN CON LOS
ARCANOS MAYORES
Autor:
Qஃ Hஃ
Alonso Berrío Cárdenas

El presente trabajo
sobre el Tarot es el producto de una serie de conferencias que sobre el tema
han dictado los Maestros Masones de este Valle, Mario Lozano y Daniel Jiménez. El Colegio de Estudios Avanzados, dependiente
de la Respetable Logia Armonía N° 39 de Medellín.
ARCANO 0 (EL LOCO)
El
Loco yace al comienzo de la arcana mayor, pero también de alguna manera aparte
de otras cartas. En las cortes medievales, el bufón era aquel que no se
esperaba siguiera las mismas reglas que los demás. Él podía observar y luego
introducir diversión. Esto hace al Loco impredecible y lleno de sorpresas. El
nos recuerda el potencial ilimitado y la espontaneidad inherente a cada
momento. Hay un sentido con esta carta de que todo va - nada es seguro o
verdadero. El Loco agrega lo nuevo y poco familiar a una situación.
El
Loco también representa la fe completa en que la vida es buena y que vale
la pena confiar. Alguien podría decir que el Tonto es demasiado inocente, pero
su inocencia lo sostiene y le da alegría.
En las lecturas El Loco puede señalar un nuevo comienzo o un
cambio de dirección - el que lo guiará a un camino de aventura, maravilla y crecimiento
personal. El también le recuerda que debe mantener su fe y confiar en sus
respuestas naturales. Si Ud. está enfrentando un momento de decisión o de duda,
El Loco le dice que crea en Ud. mismo y siga a su corazón, no importa cuán loco
o tontos parezcan sus impulsos.
Este
Arcano Mayor, El Loco, es el Cero o el 22, según sea necesario, sobre todo en
las prácticas adivinatorias. También para indicar que hay un eterno recomenzar
después de haber superado un estadio espiritual, es decir, El Loco es el Comienzo
y/o el Final. Recordemos los mitos de la Circularidad del Tiempo, el Eterno
Retorno, etc.
En
general en el Tarot, la parte superior de la carta es el Oriente, la inferior
es Occidente, el lado derecho el Sur y el izquierdo el Norte.
Con
el Sol en el Oriente, el Loco marcha de Norte a Sur, recorriendo el Templo
Universal.
El
Loco es la Conciencia Cósmica, la Causa sin Causa de todo lo que es. Su número,
0, nos recuerda el Huevo Cósmico del Dador Universal. Como Arcano inicial, el
Loco nos contagia la alegría del Viaje que vamos a emprender. En su mano
izquierda lleva la Rosa Blanca del Amor Puro y en su derecha el hatillo del
Viajero en que lleva el Oro, las Copas, las Espadas y los Bastos, las
herramientas que utilizaremos en el Viaje. Este Viaje lo hacemos pues llenos de
Amor y preparados iniciáticamente.
El
Loco sugiere un estado alterado de conciencia, que los esoteristas llaman
"superconciencia" la que nos acerca al verdadero conocimiento del Ser
Humano. Es la superconciencia el estado al que llegan los Iniciados.
El
Sol, única fuente de energía de que dispone la Tierra, es el padre de todo lo
existente aquí: el cabello rubio de El Loco es la Energía Solar que llevamos
dentro. El reino vegetal está representado por la corona de hojas y el Animal
por la pluma del sombrero.
Su
ropa interior es blanca, la Sabiduría, oculta en el exterior por el ropaje
negro de la Ignorancia. El bordado de la capa tiene tréboles y discos de 8
radios, significando la órbita solar. Su cinturón es el Zodíaco. El cinturón es
artificial, pues también lo es el Tiempo, invención humana. Dios no tiene
Tiempo, es la Atemporalidad. Al Loco lo acompaña un Perro, símbolo de la
Inteligencia Personal, que junto con la superconsciencia, nos guiarán en el
viaje. Los picos lejanos nevados representan el pensamiento Abstracto. La vara
es negra, significando varias cosas: la Voluntad; se convertirá en la Vara del
Mago; nos recuerda la necesidad de medir, sólo tenemos un día para cambiar, y
ese día es hoy. Y es negra porque todos tenemos poderes ocultos...el Loco los
despertará. En la bolsa se alcanza a apreciar un águila con su ojo abierto, el
Ojo que todo lo ve. Nos indica la necesidad de callar sobre los secretos que se
nos revelarán en el Viaje.
El
Loco está caminando sobre un elevado risco, y ante él se abre un abismo. Así
ven desde abajo los racionalistas a quienes inician el Viaje Espiritual:
como locos. Pero el Loco, desde esa altura, avanza confiado, pues su visión
alcanza más lejos que la de los que están abajo...
El
Loco, en resumen, nos indica el largo Viaje de la Iniciación...
ARCANO I (EL MAGO)
EL
MAGO
El Mago es el arquetipo del principio masculino activo - el
último realizador. Él simboliza el poder para explotar las fuerzas universales
y usarlas con propósitos creativos. Note su postura en el dibujo. Él actúa como
una vara que ilumina - un brazo extendido hacia arriba, hacia el Divino para
lograr inspiración, la otra apuntando hacia la Tierra para descargar esa
potente energía. [Nota] Sus habilidades parecen mágicas a veces porque sus
deseos lo ayudan a conseguir lo que parecen ser milagros.
¿Qué hace al Mago tan poderoso? Primero, él no tiene miedo
de actuar. Él cree en sí mismo y está deseando poner esta creencia en
evidencia. El sabe también qué intenta hacer y porqué. El no duda porque
comprende su situación exactamente. El Mago puede focalizar con una
determinación unilateral. En cuanto él recuerda la fuente divina de su poder,
el Mago persiste en ser un gran conductor para los milagros.
En una lectura, el mago implica que las fuerzas
primas de la creatividad son tuyas si tú puedes aclamar por tu poder y
actuar con conciencia y concentración. Esta tarjeta es una señal para actuar y
actuar ahora, en la medida en que tú entiendas exactamente que quieres y estés
dispuesta a conseguirlo.
Si hay alguien parecido a Bernie Miller, ése es el
Mago. Aunque tiene un airecillo de Miguel Ángel...
Es
el Arcano II. Es el Símbolo de la Autoconciencia o Mente Objetiva. Es la mente
que planea, que está atenta. Sobre su mesa de trabajo esotérico se encuentran
los Oros, las Copas, los Bastos y las Espadas, los 4 Elementos Primordiales.
(Los Cristianos hacen la Señal de la Cruz, invocando, casi siempre sin saberlo,
a los 4 Elementos, los 4 Puntos Cardinales...).Con su brazo derecho levanta la
Vara Mágica (la misma de los cuentos de Hadas¡¡¡), que cuando alguien practica rituales,
sabe construir ( por dentro debe llevar un "alma" de cobre u otro
metal para transmitir la Energía, debe ir pintada con los 7 Colores Básicos,
debe tener ciertas dimensiones, etc...).La izquierda señala con el signo
universal de "¡atención¡¡" hacia el suelo fértil, hacia la Madre
Tierra. Es igual Arriba, el Cielo, que Abajo, la Tierra. El Jardín, lleno de
Rosas y de Lirios, es el Subconsciente de donde proceden los Poderes ocultos
que todos poseemos, pero que sólo los Iniciados conocen y utilizan...¡¡
Los
Lirios representan 4 aspectos de la Verdad, y las Rosas son el Deseo, son 5, (
en el Mago del Rider Waite, el de la Izquierda), pues todo deseo nace de
uno de los 5 sentidos. El Mago cultiva su Jardín, lleva a las Rosas y a los
Lirios más allá de lo que la Naturaleza hace...El Mago es un Transformador, un Permutador de la Experiencia
Observada...La frase de El Mago es "yo quiero"... ese "yo
quiero" debe estar precedido del conocimiento consciente, del manejo de
los Elementos...su letra es Beth, Casa. El Mago es el hombre
que se aproxima a la Verdad, al Conocimiento, serenamente, sin solemnidades
estrafalarias, sin perder su buen humor, sin dejar de ser una persona normal,
sin aparatosas poses de "sabio", con humildad, pasando desapercibido,
con la Risa, como el Mono símbolo de la Sabiduría en la India y entre los
Mayas, vence viejos prejuicios y demuele antiguos paradigmas...El Mago nos enseña a aprender y a disfrutar del Conocimiento, no a posar de
"sabios ".
Para los Masones, nuestro papel de Mago es claro: somos sólo Albañiles al
servicio de la Gran Obra, dirigida por el Gran Arquitecto del Universo...somos
canalizadores de Energía, los Transmisores entre lo Increado (concebido) y
la Creación...
Sobre la cabeza de El Mago vemos el Símbolo de Infinito, de
Trascendencia...el Símbolo de la Iniciación...
ARCANO II (LA SUMA
SACERDOTISA)
La
Sacerdotisa es la guardiana del inconsciente. Ella se sienta en frente del
delgado velo de la improvisación, la cuál es todo lo que nos separa de nuestro
paisaje interior. Ella contiene dentro de sí misma los secretos del reino y nos
ofrece una invitación silenciosa, "permanece quieto y sabe que yo soy Dios"
La
Gran sacerdotisa es el principio femenino que balancea la fuerza masculina del
Mago. El arquetipo femenino en el tarot está dividido entre La Sacerdotisa y la
Emperatriz. La Sacerdotisa es el desconocido misterio que suele representar la
mujer, especialmente en culturas en las cuáles se da importancia a lo tangible
y lo conocido. La Emperatriz representa el rol de la mujer como crucial en la
vida. En las lecturas, La Gran Sacerdotisa propone un desafío para que Ud. vaya
más a lo profundo - ver más allá de lo obvio y superficial, lo oscuro y
lo oculto. Ella también le pide a Ud. que llame a la enormidad de su potencial
y que recuerde las posibilidades ilimitadas que Ud. tiene en sí mismo.
La Sacerdotisa puede representar un momento de espera y
permisividad. No es siempre necesario actuar para conseguir nuestros objetivos.
Algunas veces ellos pueden ser realizados a través de una pausa que da una
oportunidad al deseo de florecer dentro de la plenitud del tiempo.
La
Suma Sacerdotisa es la Clave número tres ( aunque aparece un II, es la III
debido a que El Loco es la clave 0).
Está
sentada entre dos columnas, familiares para los Masones. Es la representación
de la Subconciencia o Mente Subjetiva Profunda. Está sentada, es pasiva,
receptiva y virginal. Sobre su regazo descansa La Tora, registro del pasado.
Ella conoce el devenir pasado, presente y futuro. A sus espaldas está el velo
de Isis. Bajo sus pies y sobre su cabeza está la Luna. Los pliegues de su manto
azul se convierten en una corriente de agua. Es una carta de ubicación en el
Tiempo. Nos enseña a hacer uso del inmenso arsenal de información que se
encuentra en nuestro subconsciente. Sus frases son Yo veo, en el plano físico, y Yo sé, en el mental.
A
la Suma Sacerdotisa están ligadas las Siete Leyes del Universo: la de
Asociación; la de Vibración, insinuada por los pliegues del manto; la de
Correspondencia, que nos enseña a conocer los Símbolos para usarlos en nuestro
perfeccionamiento, como en la Masonería, por ejemplo; la del Ritmo, simbolizada
por los cuartos menguantes de la luna a los pies y sobre la cabeza, en la
cual también está una luna llena. La de Polaridad, simbolizada en las dos
columnas, símbolos de los opuestos y que aparecen en varios Arcanos; severidad
y misericordia, extremos del comportamiento humano, que se neutralizan en la
columna de la Armonía o columna del medio en el Árbol de la Vida. La de Causa y
Efecto, simbolizada por el pergamino que contiene La Tora. Nada es casual, todo
tiene su explicación y sus consecuencias. La de Generación, simbolizada por la
corriente de agua que emana de su vestido.
Esta Clave es la llave por excelencia del
Conocimiento Subconsciente, en donde reside el verdadero secreto masónico...
ARCANO III (LA
EMPERATRIZ)
La
Emperatriz y La Gran Sacerdotisa son las dos mitades del arquetipo
femenino en la arcana mayor. La Emperatriz representa la Madre fértil que da la
vida la cuál reina sobre la naturaleza y los ritmos de la Tierra. De ella
vienen todos los placeres y alegrías de los sentidos y la abundancia de la
abundancia de la vida en todas sus formas. La Emperatriz le da coraje para que
fortalezca sus conexiones con el mundo natural el cual es la base de nuestro
ser. Demasiado seguido, falsas sofisticaciones y placeres nos llevan lejos de
nuestras raíces. Dejemos que la Emperatriz nos recuerde mantener los pies
plantados firmemente sobre la Tierra.
En
las lecturas, la Emperatriz puede referirse a cualquier aspecto de la
Maternidad. Ella puede ser una madre individual, pero como una Carta Arcana
Mayor, ella también va más allá de las tareas específicas de la madre en su
esencia - la creación de vida y su mantenimiento a través de amor cuidadoso y
atención.
La Emperatriz puede también representar la abundancia de todo
tipo. Ella ofrece una cornucopia de delicias, especialmente aquellas de los
sentidos - comida, placer y belleza. Ella puede sugerir recompensa material,
pero solo con la comprensión de que las riquezas van con un espíritu generoso y
abierto. La Emperatriz le pide a Ud. que abrace el principio de la vida y
disfrute de sus bondades.
El
Arcano III es una Venus nacida del mar. Está embarazada, es la Imaginación
Creativa.
Su
letra es DALETH, Puerta. Su frase es Yo
hago, Yo creo (de crear, no de creer). Está sentada en un
Jardín, su cabeza coronada de 12 estrellas, su túnica sembrada de frutos y
semillas fértiles, y a sus pies las Espigas, que nos recuerdan a los masones
ciertas palabras de cierto grado, en el que hay creatividad, estudio. Cada
espiga es idéntica a las demás. El gran fruto abierto con el símbolo de la
fertilidad femenina en su centro. El cetro levantado con la esfera de oro en su
extremo nos enseña que es poderosa la Imaginación. La Emperatriz es también la
Madre Naturaleza, la fuerza creadora, el amor, la generosidad, el placer de
vivir...es Venus...
ARCANO IV (EL EMPERADOR)
La
figura del Emperador dice mucho acerca de las cualidades esenciales de esta
Carta. Nosotros vemos una figura severa y comandante sentada en un trono hecho
en un bloque de piedra. Su espalda está erguida, y su mirada se clava en la
nuestra directamente. Él tiene confianza en su completa autoridad para reglar.
El
Emperador representa estructura, orden y regulación - fuerzas que balancean la
abundancia pródiga y de libre flujo de la Emperatriz. Él evoca un mundo de
cuatro cuadrados donde los trenes llegan a tiempo, los juegos son hechos bajo sus
reglas, y los oficiales comandantes son respetados. En situaciones caóticas, el
Emperador puede indicar la necesidad de organización.
Los
extremos sueltos deberían atarse, y los elementos caprichosos, ordenados. En
situaciones que están descontroladas, él sugiere el efecto limitante de
estas restricciones.
El Emperador puede representar un encuentro con la autoridad o él
haber obtenido el poder y el control. Como el regulador, el normalmente está
asociado con problemas legales, acciones disciplinarias, y el oficialismo en
todas sus formas. El también puede ser un padre individual o un arquetipo de
Padre en su rol de guía, protector y proveedor.
El
Arcano IV, el Emperador. Es la Razón. Su frase es: "Yo comprendo". Es el
discernimiento, la visión mental. Su letra es HEH, Ventana. Es la Visión,
simbolizada por el fondo naranja de esta carta. Está regido por Marte,
simbolizado en su armadura, y Aries, simbolizado por las cabezas de Carnero de
su Trono. El Emperador, IV, sigue a la Emperatriz, el Arcano III, pues un
Hombre no puede ser amo de su casa sin su Mujer que es la que dará los Hijos,
es decir, la Generación de Imágenes mentales a nivel consciente (La Emperatriz)
es un precursor de la Razón, el Emperador. Es el Arcano de la Comprensión
Racional y Equilibrada del Mundo.
Masónicamente,
el Emperador tiene gran significado: la piel blanca del carnero, Aries, es
símbolo de la inocencia, de la corta edad del Aprendiz masón, representada en
su mandil. Aries es el primer signo del año zodiacal..
En
su mano derecha porta un "ankh" egipcio, símbolo del amor y la
bondad. Es un anciano bondadoso, pero poderoso. O poderoso, pero bondadoso.
La
armadura de El Emperador nos protege del error. El Emperador impera, ordena,
manda. Pone en orden nuestra mente y nos hace discernir sobre la importancia
que debemos darle a cada asunto. Es anciano y sabio. En su mano izquierda
muestra el Oro magnífico, el oro de los Alquimistas. El producto de la Gran
Obra.
Nos
enseña a ser cuidadosos y ordenados. La mediocridad, la superficialidad, el
apresuramiento en los juicios hacia los demás, la ignorancia, son todos errores
que el Emperador nos enseña a eliminar. Nada en el Cosmos es Caótico, todo está
ordenado por el Gran Arquitecto del Universo, y El Emperador así nos lo está
diciendo. "Ordo ab Chao", antiguo lema masónico.
La
vida humana no puede ser ajena a este Orden, es parte de él.
El
Emperador nos ordena deshacernos de nuestros prejuicios, registrar
nuestros éxitos y fracasos y convertir éstos en enseñanzas. Así podremos
avanzar hacia las montañas que vemos tras el Trono, cruzaremos el Río que está
a los pies de ellas, el mismo Río que brotó del vestido de la Gran Sacerdotisa.
ARCANO V (EL SUMO
SACERDOTE)
EL SUMO SACERDOTE (EL HIEROFANTE)
Excepto en casos raros, cada ser humano crece
y se desarrolla dentro de una cultura.
Nosotros aprendemos viviendo con otros. El Sumo Sacerdote representa tal
aprendizaje de oficio, especialmente en grupos. Un Sumo Sacerdote es alguien
que interpreta los conocimientos secretos. En esta Carta vemos una figura
religiosa en una iglesia formal. Él viste las vestimentas elaboradas de este
oficio. Su objetivo es llevar a los dos iniciados dentro de la iglesia de modo
que ellos puedan asumir los roles establecidos.
Además de
las iglesias, hay escuelas, clubes, equipos, compañías, y sociedades. El Sumo
Sacerdote representa a todos ellos porque su reino está estructurado en
grupos con reglas y roles asignados. Tales entornos enfatizan sistemas de
creencias - hechos, reglas, procedimientos, y rituales. Los miembros están
protegidos por normas. Ellos desarrollan una identidad de grupo. El Sumo
Sacerdote es una de las tres cartas que apuntan al grupo. (El 3 de Copas y el 3
de Bastos son las otras).
En las lecturas, el Hierofante a menudo
representa el aprendizaje con expertos o maestros del conocimiento. Esta carta
también da cuenta de las instituciones y sus valores. El Sumo Sacerdote es un
símbolo de la necesidad de adaptarse a las reglas o a situaciones prefijadas.
Su apariencia en una lectura puede mostrar que Ud. está luchando con una fuerza
que no es innovativa, libre de espíritu o individual. Los grupos pueden ser
enriquecedores o sofocantes, dependiendo de las circunstancias.
Algunas veces necesitamos seguir un
programa o abrazar la tradición, otras veces necesitamos confiar en nosotros
mismos.
El
Arcano V, el Hierofante o Sumo Sacerdote, imparte enseñanzas a dos Adeptos
(sus tonsuras así lo simbolizan), sentado entre las dos columnas que nos son
familiares pues aparecen en otros Arcanos..Son la ley de la Polaridad. La frase
clave del Sacerdote es "yo oigo". Los dos Adeptos son el Deseo y el
Conocimiento, el primero simbolizado por las rosas rojas de las vestiduras del
Adepto de la izquierda, y el segundo por los lirios blancos de las del de la
derecha. Su letra es VAV, que significa Clavo. El Hierofante es el mismo
Emperador (Arcano IV) asumiendo papeles distintos. El Hierofante es la elaboración
subconsciente de la clasificación u ordenación de nuestras vidas que nos dicta
el Emperador. Cuando esa elaboración es transmitida al consciente, resultan las
Intuiciones que se convierten en sugestiones e inician una nueva serie de
deducciones .La Intuición es también una instrucción emanada de nuestro Maestro
Interior y materializada por el Hierofante. Jung llama a esa región de la mente
"el inconsciente colectivo", en donde se resumen las experiencias de
la Humanidad, que vamos heredando y que el Tarot, Sabiduría Milenaria,
compendia en sus 22 Arcanos Mayores.
El
Hierofante es la voz interior
que nunca lisonjea, que jamás nos hace promesas acarameladas... (Pobres
marxistas que consideran la Consciencia "como el déspota que todos
llevamos dentro¡¡"). El Hierofante es la voz del Silencio que el Aprendiz masón aprende a
escuchar por encima del ruido de las otras voces distractoras es la voz que nos
llama a continuar por la Senda Iniciática, en Silencio, con Humildad, con la
Alegría del Loco y del Niño de El Sol...el Ermitaño nos guiará para hacer
realidad las enseñanzas del Hierofante.
El
Hierofante es una Carta útil para acompañar la meditación de las demás.
El
Hierofante muestra en su mano izquierda el Báculo del Mago coronado por las
Siete Leyes, que el conoce y nos enseña,.aunque la intuición va más allá de la
razón, no la sustituye. En términos del tarot, el Hierofante, la Intuición,
sigue al Emperador, la Razón, son el mismo personaje y no el uno sustituto del
otro.
Su
mano derecha señala hacia Oriente, hacia el Sol, fuente de la Vida.
La
meditación con el Hierofante nos dará la respuesta a problemas aparentemente
insolubles...el precio que debemos pagar por este Secreto es guardar Silencio.
El
Hierofante posa sus pies sobre un Cubo, símbolo de la perfección, en el que
están las Llaves de oro del Conocimiento. Tanto él como los Adeptos lucen la
Tau de El Colgado, el Árbol de la Vida. El Cubo está asentado sobre un piso
ajedrezado, tan familiar para los Masones, los Opuestos, la Polaridad.
ARCANO VI (LOS
ENAMORADOS)
LOS ENAMORADOS (LOS AMANTES)
Los Enamorados es una carta que es fácil de
recordar. El amor y el sexo son temas muy conversados, y como Ud. podría esperar,
esta carta los representa a ambos. La urgencia de unión es poderosa, y, en su
máxima expresión, nos lleva más allá de nosotros mismos. Esto es por lo cuál un
ángel bendice la unión entre el hombre y la mujer en esta carta.
En lecturas, esta carta a menudo se refiere a la
relación que está basada en el amor profundo - la fuerza más poderosa de
todas. La relación puede no ser sexual, aunque a menudo lo es o podría
serlo. Mas generalmente, Los Enamorados pueden representar la fuerza atractiva
que lleva a dos entidades a unirse en una relación- ya sea gente, ideas,
eventos, movimientos o grupos.
Esta carta también da cuenta de la dureza de la
toma de decisiones y el cuestionamiento que ello conlleva. En algunas barajas,
los Enamorados muestran un hombre desgarrado entre dos mujeres - una virgen y
una provocadora. Este triangulo más bien antiguo, simboliza los grandes dilemas
que enfrentamos cuando somos tentados entre lo correcto y lo incorrecto.
Los Enamorados pueden indicar
encrucijadas morales o éticas - un punto de decisión en el cuál Ud. debe elegir
entre el camino alto y el bajo. Esta carta puede también representar creencias
personales porque para tomar tal decisión Ud. debe saber dónde está parado.
Seguir su propio paso puede significar ir en contra de aquellos que lo están
"apurando" en una dirección que para Ud. es incorrecta.
El
Arcano VI, los Enamorados o Los Amantes, es la carta de la discriminación, la
que separa, la que pone aparte. Pero precisamente por eso, es la carta de la
unión. Su letra es ZAIN, Espada. El Arcángel Rafael, la
Superconsciencia, regente de Mercurio, Géminis, está flotando sobre los
amantes, que totalmente desnudos están de frente al observador, a diferencia de
los Adeptos del Hierofante. Detrás del Hombre está el Árbol con los doce signos
zodiacales, y detrás de la Mujer, el árbol con los 5 frutos que simbolizan los
sentidos, y enroscada en él, la fuerza oculta de la Serpiente, el kundalini. La
Superconsciencia derrama por igual su influjo sobre la subconsciencia (la Mujer)
y la Auto- Consciencia (el Hombre). Los Amantes están desnudos, pues
cuando los dos aspectos de la Consciencia se equilibran con la
Superconsciencia, desaparecen los encubrimientos y la hipocresía, que son la
causa de las perturbaciones mentales. Los dos aspectos de la personalidad son
diferentes e iguales al tiempo, ninguno es mejor que el otro. Todos los Pares
de Opuestos, por antagónicos que parezcan, son complementarios. Debemos separar
para unir después con la Fuerza del Amor, que es el impulso primordial que le
impele movimiento a la Historia, a la Vida. Debemos hablarle cariñosamente a
nuestro subconsciente conscientemente, él es nuestro Amante, como lo expresa El
Cantar de los Cantares.
ARCANO VII (EL CARRO)
EL CARRO (LA CARROZA)
Imagine a Julio Cesar conduciendo su carro
triunfal entrando a Roma. El ha vencido a sus enemigos y conquistado vastas,
nuevas tierras. Este es el espíritu del Carro; Esta carta representa las victorias
que son posibles a través del poder de la voluntad y de la auto-maestría. Una
imagen militar es apropiada para El Carro porque esta carta da cuenta de las
fuerzas asociadas con el combate - disciplina, coraje, determinación y firmeza.
El Carro representa el aspecto positivo del ego.
Un ego saludable es aquel que es fuerte y seguro de sí mismo. Él sabe lo que
quiere y cómo lograrlo. Podemos enojarnos cuyo ego es demasiado saludable,
pero en general buscamos a esa persona cuando necesitamos que alguien nos
guíe en los momentos difíciles. Nosotros sabemos que él o ella no nos
defraudarán.
En las lecturas, El Carro suele aparecer cuando
el control estricto está o podría estar presente.
En su mejor expresión el control estricto
no es brutal, pero sí firme y directo. Está fundamentado por un fuerte deseo y
una gran confianza. El Carro puede significar auto control o control del
entorno. Esta carta también representa victoria. Hay muchos tipos de victorias;
El Carro es del tipo ganar- perder. Su éxito es el resultado de vencer en la
competición para llegar a ser el número uno. Tales momentos son gloriosos en
las circunstancias adecuadas.
El
Carro, arcano VII, es de suma importancia para los Masones, quienes en él vemos
muchos símbolos que tan caros nos son en nuestra Orden.
El
Auriga es el Yo interno, las
riendas son la mente, las
esfinges (una negra, otra blanca, los Opuestos, siempre los Opuestos¡¡¡
Observad que la esfinge Negra es masculina y la Blanca femenina, Consciencia y
Subconsciencia..) son los sentidos que
jalonan el carruaje, que es el Cuerpo. Su letra es Cheth que
significa Valla. Nos enseña quiénes somos y nos da elementos
para guiar nuestra voluntad en consonancia con los designios del Gran
Arquitecto del Universo. Nos ayuda a aclarar nuestro papel en la Gran Obra.
Esta
Clave representa la conquista de la Ilusión. Observad sobre el escudo, frente a
la carroza, el "lingam-yoni" de los Hindúes, que simboliza la unión
de las fuerzas sexuales opuestas, dándonos sentido de protección y síntesis
psíquica.
Hay
dos ideas centrales sugeridas por la Carroza: Receptividad y Voluntad. Para los masones el 7
significa, entre otras cosas, la Maestría, Consumación, Seguridad, Conquista,
Paz y Protección. Los sentidos están controlados por las riendas invisibles del
Auriga, observad su semblante sereno, en paz. La receptividad nos recuerda la
máxima milenaria "si no os hacéis como niños no entraréis en el reino de
los Cielos", pero la Carroza también nos ha permitido liberarnos de influencias
dañinas que desde niños hemos recibido...de nuevo dejamos tirado por ahí al
Hombre Viejo...La Carroza estuvo jalonada por los Sentidos, pero éstos ahora
reposan, las riendas los han amansado, el Auriga sostiene en su mano derecha la
vara Mágica de El Mago. Ello quiere decir que con esta carta termina el primer
septenario del tarot, que por lo mismo sintetiza a las Claves anteriores: el
Mago (la varita), es la Autoconsciencia; la Sacerdotisa, simbolizada
por las medias lunas sobre los hombros del Auriga, recordemos que es la
Subconsciencia; y las Estrellas nos recuerdan a la Emperatriz, las Imágenes
mentales que materializa el Emperador (la Corona y el Pectoral del
Auriga), la razón, todo lo cual nos faculta ahora para probar nuestras
intuiciones (el Hierofante), llegando a percibir las diferencias entre
autoconsciencia, subconsciencia y superconsciencia (los Amantes, el
lingam-yoni).
El
Carro nos enseña que nuestra Voluntad es sólo una expresión particular de la
Gran Voluntad Cósmica, del Orden, de los designios del Gran Arquitecto del
Universo. Per se nos han dado las riendas, nuestra mente, para entender cuál es
el camino a seguir en la Gran Obra. El Auriga ha dejado atrás la Ciudad, ha
vadeado el Río y ahora reposa. Es la Maestría. Sólo los Hombres Libres y de
Buenas Costumbres (los que han dominado las Esfinges y el Carro, o sea, los
Sentidos y el Cuerpo), cumplen 7 años...
ARCANO VIII (LA FUERZA)
LA FUERZA
Normalmente nosotros pensamos en Fuerza en
términos físicos - grandes brazos, piernas poderosas - pero también hay
fuerzas internas. Las fuerzas internas vienen de un ejercicio del músculo del
corazón. Es perseverancia, coraje, resolución y compostura - cualidades que nos
ayudan a endurecernos cuando los tiempos son duros. En el pasado, una persona
con fuerza interna era comúnmente considerada una persona de carácter; él o
ella podía ser tenida en cuenta en los peores momentos. La Fuerza representa
esta energía de clara determinación. La fuerza no es una carta ligera, sino es
sólida y confiable.
La Fuerza también representa paciencia y
compasión. Enojarse es fácil cuando los acontecimientos se tornan amargos, pero
manejando la frustración con calma, se logra una gran Fuerza. También se logra
aceptando a los demás, y perdonando errores. Nosotros necesitamos Fuerza para
moldear las situaciones suavemente. El Carruaje controla a través de la
maestría y la autoridad. Esta carta es más sutil, hasta amorosa. Note cómo el
león (de por sí un símbolo de fuerza) está siendo guiado y domesticado por las
manos suaves de una mujer.
La Fuerza aparecerá en la lectura cuando
sus cualidades sean necesitadas. Puede ser un recordatorio para no desesperar o
abandonar. Ud. tiene la fuerza interior para fortalecerse y triunfar. Si Ud.
está presionando con mucha fuerza, necesita retirarse por el momento y
ser paciente. Si otras personas o circunstancias lo están volviendo loco,
recuerde la fuerza que viene del amor y la tolerancia. Ella lo acompañará en
los momentos más duros.
La
Fuerza es el Arcano VIII, con el que se inicia el segundo septenario del tarot,
el de la lucha con nuestro ego, el de la interiorización de los principios
simbolizados en los 7 anteriores Arcanos. El Arcano VIII, la Fuerza, en barajas
diferentes a la Rider Waite, es el Arcano XI (tal como se muestra en la
figura). Ese detalle no importa para los fines de meditación que pretendemos
aquí, pues de todas maneras ambos Arcanos están dentro del mismo septenario
La
letra de la Fuerza es TETH, Serpiente.
Una mujer dulce y bella
abre suavemente, sin esfuerzo casi, las fauces de un león
"encadenado" a un collar de rosas. Nuestro subconsciente, la Mujer,
debe dominar al león, nuestra mente y emociones, que son fuertes...
aparentemente...son un león atado a un collar de rosas.
Esta mujer tiene sobre su
cabeza el símbolo de infinito, es la Iluminación, tema de este segundo
septenario: la Iluminación no se "aprende" por ahí en recetarios y
manuales, es una profundísima experiencia que sólo quien la vive la conoce y no
puede comunicarla, aunque lo deseara, ello hace parte del Secreto que debido a
la ignorancia y la intolerancia, le ha acarreado a la Masonería tantas
persecuciones y desdichas. El Secreto que un Iniciado lleva en su espíritu es
incomunicable e indestructible, ni las excomuniones, ni las persecuciones, ni
ninguna fuerza humana pueden arrebatarle al Iniciado su Secreto. Cuando
decimos, por ejemplo, que la Masonería es "elitista" es en el sentido
de que no cualquiera que pase por ahí será un Iniciado: necesita de unas
herramientas que le darán la Fuerza para enfrentarse a sí mismo y avanzar, ¡qué
distinto esto del "elitismo" de los clubes sociales.
La Fuerza es la suma de
todas las cualidades que necesitaremos para emprender el camino del segundo
septenario, la Iluminación, como ya se dijo.
En el Arcano VII alcanzamos
la Maestría, ahora vamos a desarrollarla, debemos crear una nueva personalidad,
por eso la frase de la Fuerza es "Osar" "Atreverse".
Debemos enfrentarnos a nosotros mismos con calma y sin miedo.
El Mago, masculino, y la
Fuerza, femenina, tienen ambos el Infinito sobre su cabeza. El Mago inicia el
primer septenario, la Fuerza el Segundo, es decir, esta inversión de sexo
significa que se han conjugado los aspectos arquetípicos, los dos principios,
masculino y femenino. El compromiso de El Mago con la vida se ha modificado por
la paz interior que le ha dado la Gran Sacerdotisa. Los instintos naturales y
las pasiones representadas por la Emperatriz, los lleva la Fuerza en el
cinturón de rosas y su cabellera rubia. La Fuerza canalizará todas estas
energías hacia nuestro perfeccionamiento espiritual.
Se expreso una cosa
aparentemente contradictoria: “la Fuerza abre sin esfuerzo las fauces del león”, esa es la clave
interpretativa de este Arcano.
ARCANO IX (EL ERMITAÑO)
El HERMITAÑO
El hermitaño tradicional es un personaje barbudo,
duro, que se ha retirado de la compañía de los hombres para vivir una vida de
reclusión y pena. Esta carta representa este concepto. El Hermitaño representa
el deseo de escapar del tener y gastar de la sociedad para focalizar la
atención en el mundo interior. El busca respuestas dentro y sabe que
ellas llegarán sólo con paz y soledad.
Llega un punto en la vida en el cuál comenzamos
a cuestionar lo obvio. Sentimos que hay una realidad más profunda y comenzamos
a buscarla. Esta es una búsqueda solitaria ya que las respuestas no se hallan
en el mundo externo, sino en nosotros mismos. El Hermitaño en la Carta 9 nos
recuerda a Diógenes, el Griego ascético que se dice fue con una linterna en la
mano a buscar un hombre honesto. Diógenes es el símbolo de la búsqueda de la
verdad que el Hermitaño espera descubrir eliminando las distracciones.
En las lecturas, El Hermitaño suele sugerir la
necesidad de tiempo - un período de reflexión en el cuál las distracciones sean
limitadas. En tiempos de acción y alta energía él representa el centro de calma
que debe ser creado para el balance. Él puede también indicar que en algún
momento es necesario o aconsejable retirarse. Además, el Hermitaño puede
representar búsquedas de todo tipo, especialmente para un entendimiento más
profundo de la verdad de una situación.
"Busca", y
"encontrarás", se nos ha dicho, y entonces el hermitaño será nuestra
guía. Podemos recibir ayuda de maestros sabios, y a cambio, ayudar a otros a
medida que nosotros progresamos.
El
Arcano IX, el Ermitaño, es una de las Claves más alegóricas del Tarot. En
algunos Tarots Medievales, como el Marsellés, se le llama Diógenes, por la
similitud con la búsqueda de un Hombre que con una linterna emprendió
aquel sabio.
El
Ermitaño no mira hacia la derecha, como la mayoría de los Arcanos, sino a la
izquierda y hacia abajo, ya coronó la Cima del Saber e ilumina con su Linterna
(en la que vemos la Estrella de David, el Hexágono o los Dos Triángulos
contrapuestos, Lo Material y lo Espiritual, la Escuadra y el Compás Masónicos),
el camino a los que vienen detrás escalando la Montaña, a los Iniciados, que
venciendo obstáculos, han emprendido el duro ascenso hacia la Cima del
Conocimiento. Es la Figura del Maestro Masón, aquel verdadero Maestro que
enseña a los Aprendices. Es un Solitario, a su alrededor sólo hay
oscuridad y sombras allá abajo, pero con su luz las disipa. Domina su Voluntad
y hace efectiva la del Creador. Su letra es YOD, la Mano del Hombre. Ha logrado
el conocimiento de su Yo Central, es la figura del Maestro Interior. Su luenga
barba nos da idea de su Experiencia. El Ermitaño, aunque vive apartado de la
sociedad, da refugio, cobijo, alimento y consejos al Viajero. Karl Jung,
nuestro hermano masón, gran psicoanalista, cuya obra sobre el Tarot debería ser
de obligado estudio para todo Masón, nos da muchos ejemplos de sueños con
figuras como el Ermitaño, indicio de nuestro Maestro Interior.
Su
ropaje gris representa la neutralización de los Opuestos. Su báculo corresponde
a la Voluntad y al Mundo Arquetípico. Su número, el Nueve, significa la
consumación de la Maestría, ya puede mirar hacia abajo, hacia el camino
recorrido. El Ermitaño nos enseña que para alcanzar la Sabiduría debemos
retirarnos de lo Profano, al menos durante unos minutos al día. Es la
Meditación, es el Estudio y para ello es necesaria la Soledad .Aquella Soledad
que en su Silencio, debe aprender a amar el Aprendiz Masón.
ARCANO X (LA RUEDA DE LA
FORTUNA)
LA RUEDA DE LA
FORTUNA
En la mitología Griega, hay tres mujeres
conocidas como las que mueven el Destino. Ellas son responsables de girar el
destino de cada persona en el momento de su nacimiento. No es sorprendente
que ellas sean las que giran la rueda de la fortuna, ya que ésta es
una imagen apta para simbolizar las vueltas del destino. Este es el tema
de esta Carta particular.
La Rueda de la Fortuna es una de las pocas
cartas en la arcana mayor que no tiene una figura humana como un punto focal. Esto
es porque su centro está sobre la figura del hombre - en los niveles más altos
(nubes) donde los destinos de todos son entretejidos en la palestra de la vida.
El tarot reconoce que cada persona establece su propio camino en la vida, pero
también está sujeta a los ciclos mayores que la incluyen. Nosotros
experimentamos eventos al azar que parecen ser accidentes, aunque ellos son
parte del gran plan.
En lecturas, la Rueda de la Fortuna puede
indicar una visión o realización que golpea con mucha fuerza. Si Ud. ha estado
pasando por un problema o una situación dura, esta carta puede señalar que Ud.
va a encontrar la respuesta si da un paso atrás y ve todo desde una
perspectiva mejor.
La Rueda de la Fortuna también representa
encuentros inesperados y giros del destino. Ud. no puede predecir las
sorpresas; Ud. sólo puede estar atento cuando la sorpresa está girando a su
alrededor. Efectivamente, esta carta sugiere muchas veces, acciones semejantes
al giro de la rueda - cambios en dirección, ciclos que se repiten y movimientos
rápidos. Cuando la energía de la Rueda llegue, Ud. sentirá que su vida se
acelera y será tomado en un ciclón que puede depositarlo en cualquier lado.
"Gira y gira y gira, y dónde para, nadie lo sabe".
El
Arcano X, la Rueda de la Fortuna. Su palabra clave es Rotación. Su letra es KAPH, la mano que agarra. El
movimiento rotatorio de la Luz Ilimitada forma el Universo. La Rotación origina
todos los cambios de la Vida en el Cosmos y en nosotros, parte de él. Para los
Masones es muy importante la meditación con este Arcano: en sus cuatro extremos
están el Hombre, el Toro, el León y el Águila (Saber, Querer, Osar y Callar).
La Rueda es símbolo del ciclo completo de la expresión cósmica.
La
Serpiente amarilla que ven es la expresión de la Involución de la energía
cósmica, es la Vibración. El dios egipcio Annubis parece sostener sobre sus
espaldas la Rueda: es la Evolución de la Consciencia. La Esfinge sobre la
Rueda, es el YO del Hombre que ha terminado su evolución.
Las
letras romanas en la Rueda forman las palabras ROTA (Rueda) y Taro (Tarot) y
Tora (La Tradición, la Ley Sagrada), ATOR, latinización de la diosa Hator, que
no es otra que Venus. Algunos esoteristas afirman que la Rueda se puede leer
con esta frase: En la Rueda del Tarot
habla el Amor.
La
Rueda contiene también las letras hebreas IHVH, que remiten al nombre de Dios y
a los 4 Elementos.
La
idea de la Muerte y el Renacer están en la Rueda: la Serpiente también
representa a SET, que trajo la muerte al Universo; ANNUBIS, Guía de las Almas
Muertas y dador de nuevas vidas; y la esfinge es HORUS, dios de la
resurrección. Es el Ciclo Completo.
La
rueda nos enseña que lo importante no es sólo el cambio en sí mismo, sino
nuestra reacción ante él. (En la adivinación con el tarot, esta carta señala
los "golpes de Suerte", como sacarse la lotería, encontrar un amor, o
sufrir una ruptura amorosa, etc.).
Es
de señalar un detalle: el número 10 es 1 y 0, Alpha y Omega, el Principio y el
Fin, el Ciclo Completo, la Rueda, Es el OUROBOROS.
La
Rueda nos invita a meditar sobre la Vida y la Muerte, qué hacemos con nuestro
corto y valioso tiempo.
ARCANO XI (LA JUSTICIA)
LA JUSTICIA
Representa una
reserva de energía o sustancia sin estructurar, que debe distribuirse con
equilibrio y justicia.
Esta carta de
sensación de rigor, aptitud para las matemáticas, precisión, la búsqueda de un
punto de equilibrio.
En
el plano físico esta en contacto con la justicia humana, justicia que da o
quita, premia o castiga. En el plano divino: Justicia infalible (karmika) fuera
del tiempo. En síntesis: La Equidad.
El
Arcano XI, la Justicia, aunque en barajas diferentes a la Rider Waite, es el
Arcano VIII (tal como se muestra en la figura). Ese detalle no importa para los
fines de meditación que pretendemos aquí, pues de todas maneras ambos Arcanos
están dentro del mismo septenario, el segundo, que es el de la Iluminación.
Puede presentar eso sí, dificultades cuando se usa el Tarot con fines
adivinatorios. Y de eso no estamos hablando ahora.
Su
letra es LAMED; que como enseñó Bernie, es Lengua, pero los Maestros Mario y
Daniel expresan que significa "aguijón para guiar los bueyes".
Es
el Equilibrio de los opuestos: cada acción tendrá una idéntica y contraria
reacción; o no hagas a otro lo que no desees que a ti te hagan. La espada en
alto es Discriminación, Juicio. Es Libra y porta la Balanza en su mano
izquierda, el Equilibrio. Coincide con la Emperatriz. También está sentada
entre las columnas que tan familiares nos son a los Masones y a quienes hayan
leído estos mensajes.
Al
contrario de la justicia humana, la Justicia Cósmica NO es ciega, tiene su ojo
que todo lo ve permanentemente abierto, y nos dará estrictamente lo que
merecemos. No se equivoca jamás. El Error no existe en la Consciencia
Universal.
La
Justicia es el concepto hindú de KARMA. Lo simbolizan el Círculo y los
Cuadrados que vemos en el pecho y la frente de la Justicia. También simbolizan
el movimiento espiritual dentro de nuestra materia corporal. Es la cuadratura
del círculo.
No olvidemos jamás que los
Arquetipos, los 22 del Tarot, están dentro de nosotros. Ellos son la Sabiduría
Milenaria sobre la naturaleza humana. El psicoanálisis junguiano lo que hizo
fué "explicarla" en términos que los occidentales llamamos
"científicos", recordemos que Karl Gustav Jung fué Masón, y de los
buenos, pero que un Egipcio de la época faraónica captaría de un vistazo,
es lo que lograremos cuando dominemos las técnicas de meditación tarótica. La
Justicia opera desde el fondo mismo de nuestros corazones, de nuestra
consciencia. A ella no podemos burlarla. ¿En dónde podremos escondernos de los
dictados de nuestro corazón. Esta
idea es conocida entre los Masones con la frase "obrar siempre entre
Escuadra y Compás", ahí está el equilibrio, el estado anímico que todo
Masón debe tratar de mantener. No debemos confundir "el hacer cosas"
con la "acción". Ésta es reflexiva, nacida de la convicción
iniciática de Resonar con el Cosmos, de Unión con el Todo, eso es ser Masón.
El
conocimiento de la Justicia nos abrirá el camino para entender la Rueda de la
Fortuna, Arcano X. El movimiento sin sentido, sin consciencia, NO es acción, es
sólo movimiento no consciente, es el vegetar, es el vivir sin rumbo, es el
causante del "stress", tan de moda entre los profanos dedicados al
consumismo, y de lo cual viven los mal llamados "psicoanalistas", que
cobran caro.
La
idea es saber quiénes somos y qué hemos hecho de nuestras vidas, no que un
"analista" a sueldo nos lo diga, el Tarot, si aprendemos a manejarlo,
nos dará las Claves.
ARCANO XII (EL COLGADO)
EL COLGADO (EL AHORCADO)
El Hombre Colgado es una de las cartas más
misteriosas del Tarot. Es simple, pero compleja. Atrae, pero también perturba.
Se contradice a sí misma de incontables maneras. El Hombre Colgado es
desestabilizante porque él simboliza la acción de la paradoja en nuestras
vidas. Una paradoja es algo que parece contradictorio, pero es verdad. El
Hombre Colgado nos presenta ciertas verdades, pero ellas están escondidas en
sus opuestos.
La principal lección del Hombre colgado es que
nosotros "controlamos”, dejando ir - nosotros "ganamos”,
rindiéndonos. La figura en esta Carta ha hecho la rendición fina l - morir en
la cruz de sus propios dolores de parto - aún él brilla con la gloria del
entendimiento divino. El se ha sacrificado a sí mismo, pero emerge
victorioso. El Hombre Colgado también nos dice que nosotros podemos
"movernos hacia adelante" permaneciendo quietos. Deteniendo el
tiempo, nosotros podemos tener todo el tiempo del mundo.
En lecturas, El Hombre Colgado nos
recuerda que la mejor manera de encarar un problema no es siempre la más obvia.
Cuando nosotros más queremos forzar nuestros deseos en alguien, es ahí cuando
deberíamos ceder. Cuando nosotros más queremos seguir nuestro propio camino,
ahí es cuando deberíamos sacrificarnos. Cuando nosotros más queremos actuar,
ahí es cuando deberíamos esperar. La ironía es que haciendo estos movimientos
contradictorios, encontraremos lo que estamos buscando.
El
Arcano XII, el Colgado. ¿No os recuerda el símbolo cristiano de Pedro
crucificado cabeza abajo? Es la Inversión del pensamiento, aquel aparente
"llevar la contraria". El Iniciado es un Colgado, lleva la contraria
al común de la gente en el sentido de que es considerado un Loco, la letra
griega Tau sirve de soporte al Colgado. Se observan los doce signos del
Zodíaco en las ramas podadas de la Tau, el Árbol de la Vida. Está en reposo,
como debemos estarlo para meditar en los Arcanos Mayores. Es el Mago el que
está Colgado. Está en Éxtasis, de su cabeza iluminada brotan los 33 Rayos,
la Edad Sublime, la Edad del Cristo, la Edad Simbólica del Conocimiento Pleno,
de la Sabiduría Iniciática, los 33 Grados.
A
pesar de estar en reposo, su posición nos da la idea de Péndulo, el que ha
oscilado a oriente y occidente y a norte y sur, ha recorrido los Umbrales de la
Luz y de la Oscuridad y es capaz de llevar el Sol a Occidente, del latín
"occidere", matar, que es en donde muere la Luz el lugar del cielo
por donde el Sol se despide de nosotros. Para el Colgado ya no transcurre el
Tiempo, es el Péndulo en reposo, ha alcanzado la Atemporalidad que le da
la Iluminación, ha alcanzado la Trascendencia, proceso que culminará en el
Arcano siguiente, el XIII, la Muerte, la Maestría, con sus piernas forma un 4
invertido, los Elementos son manejados por el Colgado y sus brazos dan la
vuelta en círculo a su cuerpo, simbolizando ambas posturas lo que los masones
(neopitagóricos) llamamos "La Cuadratura del Círculo". Su signo
es Acuático, regido por Neptuno, pues su letra es también MEM que significa
Agua, somos hijos del Sol engendrados en el Seno Acuático de la Madre Tierra.
El
Colgado nos enseña a llevarle la contraria al Mal, a la Ignorancia, al Error.
Nuestra actitud en reposo, sabia, meditativa operará en esa dirección.
ARCANO XIII (LA MUERTE)
LA MUERTE
Este arcano
relacionado con la letra hebrea MEM, que representa el ambiente biológico en
que se manifiesta la vida.
Es el principio
que transforma y renueva las cosas, el eterno movimiento destructor de
cualquier cristalización que sería una auténtica muerte.
Puede
significar también muerte física, el espíritu que se libera de la materia.
Desde el punto de vista adivinatorio puede indicar final necesario, tristeza,
dolor, luto, descomposición, corrupción, transformación total.
Para
los conocedores de la interpretación del tarot, la Muerte
significa cambio, movimiento,
transformación.
Es
la liberación de nuestra conciencia de obstáculos y limitaciones que impiden su
libre desarrollo y expresión.
La
Muerte porta en su estandarte la Rosa Blanca, símbolo del Amor Puro, con sus 5
pétalos que hacen referencia a los 5 sentidos, a la inmortalidad y al corazón.
El
Sol que sale por Oriente nos sugiere la Resurrección. Se asoma por en medio de
dos columnas, la Misericordia y la Severidad. Delante de ellas hay un gran río
navegable, símbolo del Devenir y que, como todos los ríos, muere en el
Mar, símbolo de la Eternidad y de la Nada.
Las
figuras complementarias, el Papa, el Rey, la Mujer, el Niño se ven arrolladas
"democráticamente" por la Muerte: ella nos trata a todos por igual.
Sin
la Muerte, no podría haber nada nuevo en el mundo. Cada muerte aporta una nueva
vida.
Esta
carta marca el momento en que decidimos renunciar a nuestros viejos hábitos y
permitir que en nuestra conciencia se opere una profunda transformación.
El
Arcano XIII pues, no es de "mala suerte". Por el contrario, es el
Arcano de la Nueva Vida. Los Maestros Masones que leen esto comprenderán.
Concluyo
diciendo que este Arcano nos enseña que sólo quien vence el temor a la Muerte,
vencerá el temor a la Vida. Paradójicamente, sólo puede ser feliz aquél que
acepta plenamente que es efímero. El Orden engendra el Caos, y el Caos engendra
el Orden.
La
figura no porta una guadaña, sólo su estandarte, emblema del Amor Puro. Es una
Muerte Implacable y Benévola, Esperanzadora. Esta muerte cabalga
tranquilamente, sin amenazar, su paso es decidido e imparable. El Papa se
yergue ante ella en actitud de súplica, que resultará inútil. Ya el Rey ha
caído, caerán la Mujer y el Niño. La Muerte es Todopoderosa. Cabalga impávida
hacia la derecha, hacia el Oriente, en la misma dirección en la que discurre el
Río: hacia el Mar, hacia la Nada.
La
Muerte, figura en movimiento, nos mira de frente. Porta una enorme Rosa Blanca,
el Amor Puro. Es una Muerte Amigable, Serena. L Muerte en el sentido simbólico,
alegórico, significa Iniciación.
ARCANO XIV (LA TEMPLANZA)
TEMPLANZA (LA TEMPERANCIA)
Hay ciertas personas que exudan una clase de
serena compostura. Ellos pueden no decir mucho, pero enfrentan sus
asuntos con un aire de tranquila resolución. Su presencia es confortable
porque son muy centrados. Esa es la energía de la Templanza.
Tener Templanza es mostrar moderación y
auto-restricción. En un mundo lleno de tentadoras indulgencias, es a menudo
necesario encontrar el punto medio. Sensible, puede ser, pero también un poco
aburrido. La energía de la Templanza puede parecer poco excitante en apariencia,
pero es la calma en el ojo del huracán. Todo alrededor son vientos cambiantes,
pero el centro hay todavía un punto que lleva todo a un balance.
En lecturas, la Templanza puede
representar una necesidad de moderación, especialmente cuando cartas extremas
están presentes (tales como los Caballeros). Esta carta también puede indicar
una necesidad de balance. En situaciones conflictivas, la Templanza sugiere que
la cooperación y el compromiso son vitales. Busque cualquier oportunidad para
juntar las partes opuestas. En efecto, templar puede significar modificar
agregando un nuevo componente. Combinando y recombinando, puede aparecer la
mezcla ideal o la solución. La Templanza es la carta de la buena salud en todas
las áreas - física, mental y emocional. Cuando la enfermedad o el disconfort
aparecen, la Templanza mantiene la promesa de vitalidad y bienestar.
Si
uno tuviera una clave "personal", ésta sería la de MAFF, esta
clave se refiere a experimentación,
a efectuar una mezcla apropiadamente balanceada. Es el Equilibrio, es el sendero
del medio o como en Masonería se dice, la Cámara del Medio. Es la carta de los
Alquimistas y Masones Operativos. Su letra es SAMEKH y significa apuntalar,
verificar.
Observad
la carta: el Ángel Guardián, Miguel, (que significa en griego ¿Quién como Él?),
el espíritu del Fuego y del Sol, lleva sobre su túnica el nombre sagrado del TETRAGRAMMATON y representa al Yo
Superior. En su frente lleva el símbolo de la energía solar y sobre su pecho un
círculo de fuego dentro de un cuadrado de tierra, simbolizando ambos los
trabajos del hombre. Sobre el Norte se está levantando el Sol. Como el Norte es
la región de la Oscuridad, el Sol allí simboliza nuestro triunfo sobre las
Tinieblas. El Ángel Miguel tiene un pie dentro del agua y el otro sobre la
tierra, significando la armonía entre Consciencia y Subconsciencia, entre los
Opuestos.
La
Templanza es el regreso de la Muerte, el Arcano XIII. Hemos vencido la Muerte,
salimos del Norte, de la oscuridad y estamos en el Oriente, en la Luz. El
sendero que vemos así lo dice.
Con
la Clave XIV terminamos el segundo septenario, el de la Iluminación.
Estamos
listos para adentrarnos en el tercero. Hemos compaginado nuestros aspectos
externos con los internos.
Estamos listos pues para encontrarnos con El Diablo, Arcano XV, inicio
del tercer y último septenario, conocido como el Gran Viaje.
ARCANO XV (EL DIABLO)
EL DIABLO
Este arcano esta
relacionado con la letra hebraica SAMED, que expresa el agente genitivo
femenino. En su conjunto representa las fuerzas de la naturaleza bajo el
aspecto bipolar (positivo y negativo) y, por analogía, la idea del bien y del
mal, que no está en ellas, sino en la mente del hombre.
Desde el punto de
vista adivinatorio, el DIABLO expresa éxito en el plano material, si se sabe
seguir los consejos de la razón, mientras que quien se entregue a los instintos
se convierte en esclavo de la fatalidad.
En síntesis: LAS PASIONES
FATALES.
El
Diablo. Es el Arcano XV del Tarot. Con él se inicia el último septenario de los
Arcanos Mayores, conocido entre los Iniciados como "El Gran Viaje".
Se
le atribuyen la Risa y la Alegría. Representa las apariencias externas, la
ignorancia, los prejuicios, la hipocresía, los dogmatismos y la intolerancia.
En la Masonería en general, pero especialmente en cierto Grado, el Masón
jura solemnemente combatir a estos enemigos de la Humanidad. La letra del
Diablo es " AYIN"
y significa " OJO".
Observad atentamente la figura: sobre la frente tiene el Diablo el Pentáculo invertido, significando la
Inversión Mental, la Falsedad y el Error. Trata de engañarnos al estar sentado
sobre un Cubo, símbolo de la perfección espiritual, pero sus garras
horribles se aferran a ese cubo al cual están atados los Amantes,
personificaciones del Consciente y el Subconsciente (Masculino y Femenino). Sus
cuernos y garras simbolizan la Bestia que llevamos dentro y que debemos dominar
y vencer. Las cadenas que atan a los Amantes son laxas, flojas, fáciles de
retirar. La Esclavitud del Diablo es Ilusoria, es fácil de romper.
Aparentemente, pues, hemos caído en las garras del Diablo He ahí la Paradoja:
detrás de cada uno de los Amantes aparece el Fuego, Vulcano, Tubal Caín,
que una vez liberados de las Cadenas, utilizaremos en la Gran
Transformación, en el Gran Viaje de la Libido, cuya puerta es este Arcano XV.
Podremos vencer las Ilusiones y los Prejuicios que tratan de alejarnos del
Conocimiento (quizás el Racionalismo Moderno sea uno de los enemigos más
grandes de la Masonería). Nuestro Conocimiento es de naturaleza diferente,
es Esotérico, es Iniciático, el Racionalismo es para nosotros una cadena floja,
fácil de desatar.
El
Arcano XV ha sido considerado desde tiempos remotos la Clave de la Alquimia y
de la Magia: ¿Quién no ha oído decir, cuando alguien es muy hábil en algún arte
o práctica, " es que tiene pacto con el Diablo"? o "es una
ayudado"?
La
mirada de El Diablo es fija y penetrante, nos reta, pues sabe que tenemos miedo
de iniciar el Gran Viaje. Su brazo derecho en alto, en la palma de su mano
aparecen dos caracteres extraños y en la izquierda ase un madero o garrote
amenazante, casi oculto, pero todo eso es Ilusión. El Iniciado "roba"
esa mirada, ese garrote, vence al Diablo e inicia el Gran Viaje.
ARCANO XVI (LA TORRE)
LA TORRE
La Torre es una carta desestabilizante. Fuego,
truenos, rocas dentadas que caen - definitivamente esto luce problemático! Esta
Carta no será bienvenida por aquellos a los que no les gustan los cambios.
Representa una reversión rápida, dramática en la fortuna. Usualmente el cambio
es gradual, dándonos tiempo para adaptarnos, pero algunas veces es rápido y
explosivo. Esta es la acción de la Torre.
En películas, el héroe a veces abofetea a alguien que está atontado o tambaleante. Habiendo intentado todo, él finalmente recurre a un golpe punzante para terminar con él. Las crisis repentinas son los modos en que la vida nos dice que nos despertemos. Algo funciona mal, y Ud. no está respondiendo. Está Ud. demasiado lleno de orgullo