DEL LABRADO COLECTIVO DE LA PIEDRA BRUTA

 

 

R L S ARMONÍA Nº 39, OR  DE MEDELLÍN, GRAN LOGIA DE COLOMBIA, GR OR DE BOGOTÁ.

PL EN PR GR PRESENTADA EN NOVIEMBRE 04 DE 6004 E DL V L

POR: ALONSO BERRÍO CÁRDENAS, SEG VIG

V M, Q H P V, QQ HH TT :

 

Extraño título para esta Pl∴ ese de “labrado colectivo de la Piedra Bruta”. Siempre se nos he enseñado que el trabajo de desbastar la P∴ B∴ es individual, íntimo, que a cada uno de nosotros la Orden, desde nuestra Inic∴, nos ha entregado HHerr∴ que a medida que vayamos haciéndonos duchos en su manejo, con ellas iremos realizando la Obra para la que han sido diseñadas. Se nos inculca también que la esencia de nuestro carácter de Librepensadores es el respeto por el Otro, que es mi H∴, lo que incluye el jamás pretender labrar su Piedra, pues desconocemos la intimidad de cada uno, y gran logro será el que alcancemos a vislumbrar nuestra propia intimidad, la  profundidad de nuestra Conciencia. La sabiduría milenaria encerrada en  esas enseñanzas, su solidez metafísica, constituyen el centro del Secreto Masónico. Nuestro Templo Interior tendrá la forma que le vayamos dando siguiendo el modelo del Templo de Salomón, gran misterio iniciático.

 

 Si todas las consideraciones anteriores son por todos nosotros conocidas, entonces ¿por qué me atrevo a hablar de Labrado Colectivo de la Piedra Bruta? ¿Qué pretendo significar con ello?. Es un reto que me he puesto a mí mismo y sobre el cual os llamo fraternalmente a reflexionar.

 

Llamamos Taller a nuestra Logia. Un Taller es un Centro de Operaciones  organizado, con división del trabajo, con tareas asignadas, con diferentes cualificaciones y cuantificaciones del trabajo. En el taller, el avance en la adquisición de destrezas de cada uno de los Operarios depende, no sólo de sus particulares aptitudes y capacidades, sino también del ambiente, del entorno, de la  dirección, de la atención que se nos preste en el desarrollo de nuestra particular labor. Y lógicamente, hay diferentes clases de talleres. Una Logia trabajando en Pr∴ Gr∴ es diferente a una Asam∴ de CCom∴ y a una Cám∴ de MM∴. Todo cambia, la decoración, las Liturgias, los Objetivos. Pero todas ellas tienen una cosa en común: es la reunión de Iniciados a cubierto de indiscreciones del Mundo Profano. Y estar a cubierto no es sólo que nadie que no sea reconocido Masón presencie nuestros Rituales, sino sobre todo, que el espíritu de los participantes en Logia “esté a cubierto”, aislado, separado, del espíritu profano que quedó a las Puertas del Templo, frente a ellas, como lo indica la etimología de esta palabra. Y cada Logia trabajando en un Grado estará a cubierto de quienes  trabajan en Grados anteriores.

 

Y hay otra gran diferencia también en el mismo Taller cuando trabaja en diferentes Grados: la psicología, el psicodrama que se desarrolla en cada Grado es particular de ese Grado, cada Grado tiene su “manera de ser”, cada Grado está inmerso en una atmósfera diferente a los demás. Y hay que comportarse en cada Grado según esas distintas atmósferas. Cuando los Maestros Masones trabajamos en Pr∴ Gr ∴, no podemos asumir nuestro papel allí de la misma manera que en lo hacemos en la Asam ∴ de CCom ∴ o en la Cám∴.

 

Compenetrarse de la esencia de cada Grado, de su espíritu, es deber de todo Maestro Masón, pues se supone que desde su Inic∴ comenzó a hacerse consciente de la Gradualidad del Conocimiento Iniciático. Y algo que muchas veces olvidamos: en el trabajo del Taller las reglas del juego del mundo profano quedan atrás; aquí la “cortesía”, la “indulgencia”, esa  hipócrita concepción de la virtud masónica de la Tolerancia, que en el mundo profano funcionan y “nos hacen quedar bien”,  son inoperantes. Aquí estamos dedicados a nuestro Trabajo, que no es otro que la participación consciente en la Gran Obra. Y esa Gran Obra es para la Humanidad desde la Unicidad de cada Iniciado, es Colectiva desde la Individualidad.

 

También hay diferencias entre los Talleres: el ambiente de cada uno será diferente al de los demás, pues diferentes son sus ritmos, distintos sus modos de proceder. Si como Obrero percibo que en un Taller mis posibilidades de crecimiento y de aportación a la Obra se minimizan, se ven reducidas, deberé tomar como tarea del Labrado de mi P ∴ B ∴ la búsqueda de un Taller que satisfaga mis aspiraciones justas. Y esto no es un llamado al ”proselitismo interno” en la Orden, nociva práctica que acarrea disensiones y malestar. No. Es un llamado a la conciencia individual para contribuir al ambiente colectivo de Avance Iniciático.

 

Sabia es nuestra Jurisprudencia masónica al prohibir taxativamente la invasión de fueros entre Logias y entre Orientes. Pero sabia es también al dejar al masón en completa libertad para elegir su Taller. Ya es tarea de cada Taller velar por el bienestar anímico de sus Obreros. Y a este concepto general es el que llamo “Labrado Colectivo de la Piedra Bruta”.

Es mi palabra.

 

ALONSO BERRÍO CÁRDENAS.

S ∴ V ∴

 

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Y TRAZADOS MASÓNICOS