DANIEL BERESNIAK
LOS OFICIOS Y LOS OFICIALES DE LA
LOGIA

2003
HIRIA
20018 DONOSTIA
(España)
ÍNDICE
Introducción
La vida
comunitaria en Logia
La
distribución de los oficios según los diferentes ritos
La norma de
los Tres, Cinco, Siete
El
nombramiento y la cualificación de los oficiales
La disposición
de los oficiales en la Logia
Los 10
oficiales
Los demás
oficiales y oficiales adjuntos
El maestro de
banquetes, El bibliotecario y El armonista
Las sefirot y
la ubicación de los oficiales en la Logia
Del simbolismo
de las funciones y del buen uso de los símbolos
LA VIDA COMUNITARIA EN LOGIA
La Logia (o
Taller) designa una comunidad de Francmasones. Por extensión, el término Logia
designa también el templo, en cuyo seno se reúnen los Francmasones. En una perspectiva
simbólica el hombre es microcosmos y el universo macrocosmos y lo que está en
el uno está también en el otro. El templo representa al universo en su
estructura "íntima".
En logia el
ser humano se percibe como microcosmos y ve en el Templo (o, más exactamente,
en el "cuadro de la Logia" que resume el simbolismo del Templo) al
macrocosmos. Del mismo modo la Logia se vive como micro sociedad.
Dichas
funciones se articulan alrededor de la triada fundamental, las tres
"facetas" de la actividad de un grupo social: HACER (fabricar,
gerenciar), PROTEGER (defender, atender, curar, etc.) y ENSEÑAR (transmitir,
animar, etc.).
En una Logia
masónica, independientemente del rito en el cual trabaje, las funciones se
distribuyen de tal modo que si una sola de ellas está mal atendida la comunidad
no puede florecer.
LA DISTRIBUCIÓN DE LOS OFICIOS SEGÚN LOS DIFERENTES RITOS
El número de
oficiales varía según los ritos practicados en la masonería. Sin embargo,
existe en todos una terna fundamental: el venerable, el primer vigilante y el
segundo vigilante.
Existen otros
ritos, como el rito de York que está muy difundido en Estados Unidos y que es
muy cercano al rito Emulación. Nos limitaremos a mencionar aquí los principales
ritos practicados en Francia. Para darnos una idea del panorama de la
Francmasonería en el mundo, sepamos que en Francia el rito francés es el más
practicado; que en Europa es el Rito Escocés Antiguo Aceptado y, al nivel
mundial, es el rito Emulación (y el York).
Cada oficial
lleva un collar con una "joya", que es el símbolo asociado con sus
funciones. La escuadra es la joya del Venerable, el nivel y la perpendicular
son las joyas del primer y del segundo vigilantes, respectivamente. Las demás
joyas varían según los ritos, los países y las épocas. Volveremos a hablar de
las joyas y de las herramientas asociadas con los oficios en el marco del
desarrollo particular de cada uno de ellos.
Todos los
francmasones que estudian los símbolos descubren que, cualesquiera sean sus
ideas y sus preferencias, cualesquiera sean los valores y las referencias que
se hallen en su universo mental, todos los seres humanos convergen en el
CENTRO, siempre y cuando hagan el esfuerzo de cuestionarse, de superarse y de
IR MÁS ALLÁ.
LA NORMA DE LOS TRES, CINCO, SIETE
La iniciación
en la Francmasonería solamente puede llevarse a cabo en una Logia y por parte
de una Logia. Ahora bien, una Logia es necesariamente un grupo de masones. La
iniciación no se transmite de individuo a individuo, sino que es entregada a un
individuo por un grupo de individuos.
Todos los
rituales dicen que tres masones forman una Logia simple, que cinco la hacen
justa y siete la hacen "perfecta". Existen opiniones diferentes. Así,
Jules Boucher en "El simbolismo masónico" (La symbolique maçonnique)
se remite a antiguos rituales para afirmar que cinco masones, con tal de que
sean Maestros, pueden abrir una Logia y que una Logia justa y perfecta consta
adicionalmente de un compañero y un aprendiz y que no requiere siete oficiales.
EL NOMBRAMIENTO Y LA CUALIFICACIÓN DE LOS OFICIALES
Los oficiales
son nombrados, cooptados, elegidos, instalados, reemplazados y depuestos según
normas que varían según los ritos y las obediencias. No obstante, con contadas
excepciones, los masones aceptan las siguientes normas: La primera de estas
normas universales consiste en que la cualificación para ser oficial radica en
la posesión del grado de Maestro. En este caso, las funciones de los oficiales
le son confiadas a compañeros. Cuando una Logia se ve obligada a actuar en esta
forma, puede respetar la norma confiándole a compañeros la labor efectiva del
oficio con el título de adjunto y hacer ocupar el sitial durante las tenidas
por parte de visitantes que sí posean el grado de Maestro.
En lo
referente a la duración de los mandatos, la costumbre en nuestros días impone
una rotación frecuente.
La
cualificación de los candidatos a la iniciación se establece en función de su
deseo sincero de "ir más allá" y de "reunir lo que está
disperso" tanto hacia el interior de sí mismos como hacia el exterior. Los
usos para el nombramiento de los oficiales son, según los ritos y las
obediencias, la elección, la cooptación o la rotación.
LA UBICACIÓN DE LOS OFICIALES EN LA LOGIA
En todos los
ritos, el Venerable se sienta al centro del Oriente. En el rito Francés, en el
rito Escocés Antiguo Aceptado y en el rito de Salomón tiene a su derecha al
secretario y a su izquierda al orador, excepto en el Gran Oriente de Bélgica,
donde se invierte dicha ubicación.
En el rito
Escocés se produce la "inversión de las columnas". El Primer
Vigilante se sienta a la cabeza de la columna del Septentrión (al Occidente),
desde donde vigila su columna, la del Mediodía. El Segundo Vigilante toma
asiento en la mitad de la columna del Mediodía, frente a la columna del
Septentrión que es la que está bajo su vigilancia. El rito Escocés Rectificado
y el rito de Menfis Misraim también utilizan esta disposición.
La simbología
de estas ubicaciones da lugar a muchos comentarios. En el rito Emulación la simbología
es estrictamente solar.
Jules Boucher
establece una relación entre los diez oficiales del rito Escocés Antiguo
Aceptado y el "árbol sefirótico". Según él, las correspondencias son
las siguientes:
|
Kéter (corona) : Venerable |
Hod (victoria) : Primer Vigilante |
|
Netzáh
(gloria) : Segundo Vigilante |
Jojmáh
(sabiduría) : Orador |
|
Bináh
(inteligencia) : Secretario |
Gueburáh
(rigor) : Tesorero |
|
Jésed
(gracia) : Hospitalario |
Tiféret
(belleza): Maestro de Ceremonias |
|
Iesod
(fundamento) : Experto |
Malkut
(reino) : Guardatemplo |
El simbolismo
de la ubicación de los oficiales conduce a analogías con el pentagrama, el
hexagrama, el heptagrama, el Octógono, el Eneágono y la Tetraktis pitagórica.
Presentaremos algunos aspectos de esto a propósito de la descripción de cada
uno de los oficios.
El simbolismo
de los metales y de las herramientas no existe más que para los tres primeros
oficios: la Escuadra (estaño, Júpiter) del Venerable, el Nivel (acero, Marte)
del Primer Vigilante, la Perpendicular (cobre, Venus) del Segundo Vigilante.
LOS DIEZ OFICIALES
El Venerable
Maestro, o Venerable Maestro Instalado, o Venerable Maestro de Obra (rito de
Salomón) es el presidente de la Logia. Las constituciones de Anderson, que no
mencionan sino dos grados: Aprendiz y Compañero, hablan del "Maestro"
o "Maestro de la Logia". Con el desarrollo del grado de Maestro se
hizo posible la confusión y se estableció la costumbre de distinguir entre el
"Maestro", titular de los tres grados, y el "Maestro de
Logia", presidente del Taller. La palabra "Venerable" es de
origen puramente francés y, muy probablemente, fue tomado del vocabulario
eclesiástico.
El Venerable se sienta al Oriente, de frente al
Occidente. Esta posición "cósmica" significa que está identificado
simbólicamente con el Sol naciente. Él "lleva" la luz hacia las
regiones oscuras. Ilumina. Igualmente, en el plano del tiempo, encarna la
mañana, el comienzo, la renovación.
En todos los
ritos la joya del Venerable es la escuadra. Jules Boucher anota que esta
escuadra, en conjunto con el collar, forma una "Cruz de San Andrés"
que denota el resplandor que debe caracterizar a este oficial. El Venerable
debe representar al egrégoro [8] de la Logia.
La autoridad
que el Taller le ha confiado está temperada por la benevolencia que debe marcar
todos sus actos. Por eso su papel es, al mismo tiempo, activo y pasivo. Debe
equilibrar.
En la Logia los Vigilantes son la segunda y tercera
Luces del Taller, inmediatamente después del Venerable en funciones. Eso
significa que en el caso de una ausencia del Venerable es el Primer Vigilante quien lo reemplaza, o
el Segundo si el Primero no está
disponible tampoco. El origen de los Vigilantes es operativo y muy antiguo.
Los Vigilantes
están estrechamente asociados con las columnas: cada uno de ellos se sienta
"sobre columnas del Templo y controla una de las columnas del
Taller". El Primer Vigilante o Vigilante Antiguo (Senior Warden) vigila la
columna de los Compañeros y el Segundo Vigilante o Vigilante Nuevo (Junior
Warden) vigila la columna de los Aprendices.
La colocación
de los Vigilantes también está en relación con el simbolismo cósmico del
Templo.
El Venerable
abre y cierra los trabajos con la ayuda de los Vigilantes. Estos, al igual que
el Venerable, portan un Mallete, herramienta de "mando" en el sentido
en que "marca" el tiempo y establece la puntuación rítmica de las
acciones mediante la percusión. En los ritos francés y escocés recorren las
columnas, armados con sus malletes, para verificar si todos los presentes son
masones regulares, haciéndolos colocar al Orden. En el rito de Salomón es el
Experto que efectúa esa verificación para dar cuenta a los Vigilantes.
El Segundo
Vigilante forma a los aprendices y el Primer Vigilante a los compañeros. Los
vigilantes son iniciadores. Ese es el aspecto esencial de su función. El
Segundo Vigilante prepara a los aprendices para el trabajo de compañero y el
Primer Vigilante prepara a los compañeros para las responsabilidades de la
maestría.
Los aprendices
trabajan sobre los símbolos de su grado y sobre todos los símbolos en su grado.
Si en determinado momento desean buscar más allá, el segundo vigilante no debe
impedírselo. En numerosas Logias se les prohíbe a los aprendices desarrollar un
tema que contenga aspectos, símbolos o mitos que no se supone que deba conocer
El Orador no existe en el Rito Emulación. En
Francia, en 1737, la Logia Costos-Villeros no tenía Orador; pero en ese mismo
año aparece ese oficial puesto que Rasmia es mencionado como Gran Orador y que
es en cumplimiento de esas funciones que redacta su famoso discurso.
En los ritos
francés y escocés, el Orador es el cuarto oficial de la Logia. Se siente en el
Oriente, a la izquierda del Venerable, frente al Secretario. Sus funciones son
dobles: es el custodio de la Ley y, por otra parte, pronuncia discursos con
ocasión de las ceremonias y saca las conclusiones de los trabajos al final de
cada tenida. En el Rito Escocés Rectificado no le es permitido improvisar. Los
discursos que deben pronunciarse en cada ceremonia, cuando se producen
"pasos" de un grado a otro, forman parte del ritual y el Orador se
limita a leerlos.
Su función de
custodio de la Ley le brinda poderes muy grandes. Puede oponerse a cualquier
deliberación que sea contraria a las Constituciones o al reglamento general. Es
el único oficial que puede efectuarle observaciones al Venerable durante una
Tenida. La Logia sólo puede votar sobre las conclusiones del Orador.
La joya del
Orador a veces consta de un libro sobre el cual está escrita la palabra
"Ley", o a veces consta de las tablas de la Ley. Según el simbolismo sefirótico, él es
"Jojmáh", la Sabiduría. En el plano cósmico corresponde al Sol. En la
Estrella de seis puntas (el sello de Salomón), es una de las dos puntas
superiores del triángulo "descendente" que organiza la Logia. Si
representamos la Logia como un hombre acostado, forma junto con el Hospitalario
el brazo izquierdo.
En su calidad
de custodio de la Ley, el Orador debe conocer perfectamente las Constituciones
y los Reglamentos de la Obediencia. Por ello, si el Orador está a la altura de
sus funciones, se percibe a sí mismo como Custodio de la Ley y no se deja
reducir al papel de servidor incondicional de un reglamento. La Ley es, ante
todo, el espíritu y no la letra.
El cargo de Secretario es muy antiguo. Existía en
las Logias operativas”.
El Secretario
mantiene igualmente un registro de matrícula de los miembros de la Logia por
orden de admisión. Está encargado igualmente de la correspondencia
administrativa con la Obediencia y de la distribución de las convocaciones.
Su joya consta
de dos plumas cruzadas.
En el Árbol
sefirótico es Bináh, la inteligencia. Según WIRTH corresponde a la Luna porque
refleja fielmente todo cuanto emana del Orador (el Sol). Sobre el Sello de
Salomón es, como el Orador, uno de los vértices del triángulo
"descendente" que administra la Logia. Representa el brazo derecho
del hombre acostado en la Logia.
El secretario
es la "Memoria" de la Logia y dicha función está en relación con el
simbolismo de la Luna que "refleja".
Así mismo, los
"trazados" del secretario marcan el ritmo y recortan el tiempo. Se
consultan fuera del marco de las reuniones, figuran en archivos y en
bibliotecas. Su propósito consiste en dejar trazas de los trabajos en el mundo
profano y en virtud de ello constituyen, al igual que la Luna, conocimiento
indirecto y luz en las tinieblas.
Por
consiguiente, el secretario no debe realizar un trabajo servil de condensación.
Debe ser creativo, imaginativo, inteligente. Debe tener sentido de la síntesis.
Debe hallar la palabra que resuma un pensamiento sin desnaturalizarlo. Pesa,
estima, calibra, mide. Está operando en función del "espíritu de
geometría".
El Tesorero de una Logia es el
administrador del conjunto de sus recursos financieros,. Está encargado del
recaudo de las cotizaciones, de la custodia del Tesoro y del pago de los gastos
previamente autorizados por el Venerable. Lleva una contabilidad de la cual
informa a la Logia una vez al año. En cierta medida el Tesorero pertenece al
dominio de lo "profano", puesto que sus funciones, aunque son
indispensables, no tienen nada de iniciático. Jules BOUCHER lo asocia con la
sefirá Geburáh, el rigor.
Su joya está
conformada por dos llaves entrecruzadas. Su lugar está a la cabeza de la
columna del Septentrión, según Jules BOUCHER; pero con frecuencia se lo coloca
a la cabeza de la columna del Mediodía, al pie del Oriente, al lado del Orador.
Los problemas
del Tesoro, al igual que los problemas del Tronco de la Viuda, reflejan los
problemas de la fraternidad. Allí donde el Tesoro es un tema recurrente, así
sea durante las Tenidas, el amor fraternal flaquea y, como consecuencia,
también la calidad de los trabajos.
El Experto está encargado muy
específicamente de todo el aspecto ritual de los trabajos. Es el custodio del
ritual y dirige las ceremonias. El Experto, que en ocasiones se denomina
"Gran Experto" cuando está recibiendo el apoyo de un segundo experto,
es el heredero del "Hermano Terrible" de las Logia francesas de
antaño. En el rito de Salomón aún se le da ese nombre durante las ceremonias de
iniciación.
Se asegura de
la calidad de masones de los visitantes, los reteja y le da su opinión al
Venerable acerca de si deben ser, o no, introducidos en Logia. Hace preparar
las pruebas y las dirige. Introduce a los candidatos y los acompaña durante sus
viajes. Recoge las balotas y los votos y asiste a los escrutinios.
Su lugar está
en la columna del Mediodía, cerca del Tesorero y del Orador.
La joya de la
función del Experto no está bien establecida.
El Experto
prepara y dirige las ceremonias. No solamente está muy familiarizado con el
ritual, sino que es capaz de juzgar y de explicar la calidad, en el plano de la
Docencia, de cada uno de sus elementos. Vela por la conservación de las
herramientas, su mantenimiento o reemplazo y su adquisición.
Durante las
ceremonias es el centro de la Logia. Los demás oficiales lo siguen; él es el
que impone el tono y el movimiento. Es el maestro de las fases transitorias que
convierten al profano en aprendiz, al aprendiz en compañero y al compañero en
maestro.
Su joya es
diferente según los distintos rituales y Obediencias.
El Maestro de Ceremonias se denomina
Director de Ceremonias en el rito Emulación y Mensajero en el rito de Salomón.
En todos los ritos, "conduce los desplazamientos y abre la marcha".
Introduce en el Templo a los miembros de la Logia y a los visitantes. Durante
las tenidas conduce a los hermanos que
necesitan desplazarse. Al final de la tenida hace circular el "saco de
proposiciones" al mismo tiempo que el Hospitalario hace circular el Tronco
de la Viuda.
La insignia de
su función es el caduceo o un bastón. La joya de su collar lleva dos espadas
entrecruzadas y un caduceo. En el rito Emulación la joya está conformada por
dos bastones atados por una cinta.
Su lugar está
a la cabeza de la Columna del Norte, frente al Experto y al lado del
Hospitalario. En el árbol sefirótico encarna a Tiféret, la belleza, y en el
simbolismo cósmico es Mercurio, el mensajero. Mercurio es Hermes, cuyo principio
es el movimiento. La función del movimiento le da vida al cuerpo que constituye
la Logia y el Maestro de Ceremonias es el que permite el movimiento.
El Hospitalario lleva a veces el nombre de
"limosnero". Esta función existe en todos los ritos y en todos los
grados. Es el encargado de recoger y de distribuir las "limosnas", de
ir a visitar a los hermanos enfermos, de apoyar a los que están en
dificultades, de inquirir y velar por la buena situación de las viudas y
huérfanos de los hermanos, de averiguar por los motivos de las ausencias que no
han sido justificadas, ya que pueden tener que ver con sus competencias. Él es
el "corazón" de la Logia.
La existencia de este oficial se remonta a la
antigua masonería operativa. Existe actualmente en el "compagnonnage".
El
Hospitalario se sienta generalmente al pie del Oriente, cerca del Secretario y
sobre la Columna del Septentrión. En el plano simbólico, es "Jesed",
la gracia, en el árbol de las sefirot y la tierra "nutriente" en el
sistema cósmico.
La joya del
Hospitalario es una "alcancía para la limosna con un corazón en el
centro" o bien una simple bolsa.
El
Hospitalario administra una caja autónoma que se llama el Tronco de la Viuda.
Los Francmasones, haciendo referencia a Hiram el arquitecto, son "los hijos
de la viuda". El Hospitalario efectúa lo esencial de su trabajo por fuera
de las reuniones. Se requiere entonces que esté muy disponible. Además, sus
cualidades esenciales son el amor y la entrega.
La solidaridad
es un deber y un derecho de todos y cada uno; pero no es solamente eso. Si
abordamos esta noción solamente en términos de deberes y derechos, ignoramos al
corazón y la vivimos de una manera exclusivamente cerebral. Así pues su esencia
es, simplemente, el Amor.
El Guardatemplo. El participio adjetivado
"cubierto" o "a cubierto", o también "cerrado y
cubierto" se utiliza para precisar que los profanos están alejados y que
se pueden desarrollar con seguridad los Trabajos Masónicos. Inversamente se
dice "está lloviendo", "llueve" o "está nevando"
para indicar que el lugar no está cubierto. El verbo "cubrir el
Templo" significa "salir del Templo".
El oficial
encargado de cerciorarse de la seguridad del Templo se llama, por consiguiente,
en Francés "cubridor" (en español guardatemplo). El origen de este
oficio es muy antiguo y los usos varían según los ritos. El guardatemplo es
identificado a veces con el Tejador. En los ritos anglosajones, Emulación y
York, hay un guardatemplo interior y un guardatemplo exterior o tejador que,
armado con una espada, aparta a los intrusos y a los profanos y prepara a los
candidatos. En el rito Escocés Antiguo Aceptado, en el rito Escocés
Rectificado, en el rito Francés y en el rito de Salomón no hay más que un
guardatemplo que se coloca en el interior.
El guardatemplo
se sienta al Occidente, al lado del segundo vigilante. Se asegura que el Templo
esté bien cubierto, informa de ello al segundo vigilante, quien a su vez
informa al primero, el cual informa al Venerable. El guardatemplo informa
también acerca de la presencia de visitantes en pasos perdidos.
La joya del
guardatemplo es una espada vertical con la empuñadura hacia abajo, o bien una
espada "flamígera" como aquellas que son mencionadas en la Biblia en
el capítulo del Génesis que narra cómo El Eterno hizo custodiar el Árbol de la
Vida Eterna por querubines armados con este tipo de espadas.
En el árbol
sefirótico, el Guardatemplo es "Malkut", el Reino. En el rito de
Salomón está asociado con Plutón, "custodio de los lugares sombríos en los
cuales se forjan los metales".
Las funciones
del Guardatemplo se relacionan con la simbología del Guardián del Umbral. En
efecto, el guardatemplo vigila el paso entre el exterior (profano) y el
interior (sagrado). Separa y, simultáneamente, une, reconcilia, lo profano y lo
sagrado.
LOS DEMÁS OFICIALES Y
LOS OFICIALES ADJUNTOS
La Logia puede
crear otras funciones. Las que han sido descritas más arriba hacen de la Logia
un cuerpo armonioso y vital, cuando son vividas adecuadamente. Sin embargo,
ciertos servicios, útiles para el buen funcionamiento de la comunidad, no son
de la competencia de ningún oficial en particular.
Por lo demás, existe la costumbre de nombrar
adjuntos para todos los oficios, excepto el de Venerable y los de los
Vigilantes. De este modo, las funciones pueden distribuirse según los gustos y
las cualidades de cada uno.
Los adjuntos pueden ser compañeros, e
inclusive aprendices. El ejercicio de una responsabilidad contribuye a su
progreso y permite garantizar una continuidad en la rotación de los oficios.
EL MAESTRO DE BANQUETES, EL BIBLIOTECARIO, EL ARMONISTA
Es importante
subrayar la importancia del Maestro de
banquetes. En primer lugar, es el Experto de los trabajos de mesa (las
tenidas de masticación). Su joya es el cuerno de la abundancia situado dentro
de un compás abierto. Le corresponde velar por que los rituales de mesa se
desarrollen adecuadamente.
En el rito
Emulación el banquete siempre es ritual. Se comienza con la "acción de
gracias" recitada por el Capellán y la comida es puntuada por una serie de
"brindis".
En los ritos
francés y escocés se practica el "banquete de orden", estrictamente
reservado para los hermanos. La mesa está dispuesta en forma de arco circular y
está prohibido hablar en voz alta y fumar.
El servicio de
la mesa es atendido por los aprendices. Estas ceremonias han conservado un
ritual bastante peculiar heredado de las Logias militares del Antiguo Régimen].
En esos "trabajos de masticación" o "trabajos de mesa" (o
Tenidas a Manteles), los comensales se colocan "al orden de mesa"
colocando las manos sobre la mesa y la servilleta sobre el hombro. La Cadena de
Unión se efectúa uniendo las servilletas.
Toda Logia
debería tener un bibliotecario. En
efecto, si concebimos esta función en el sentido estrecho del término, es decir
la administración de una biblioteca, es razonable pensar que no es
indispensable. Si bien una Logia puede, en última instancia, prescindir de una
biblioteca, no puede, por el contrario, prescindir de un bibliotecario. La
acción de este hermano permite mejorar la calidad de los trabajos y mantener
alerta la curiosidad.
El hermano
"Armonista" se encarga del
aspecto musical de las ceremonias. Es indispensable que explore con el fin de
renovar frecuentemente su repertorio. Existen numerosas piezas musicales muy
hermosas que se prestan muy bien para las diferentes fases de las ceremonias;
pero el efecto producido sobre quienes las escuchan se desgasta con el hábito.
La joya del Armonista es la lira. Él encarna a
Orfeo, quien utilizaba su lira para "hablarle" a las fieras: la
música es portadora de un mensaje que escapa al análisis racional por cuanto se
expresa en un lenguaje al margen del pensamiento conceptual.
La música es
absolutamente indispensable en el ritual, no solamente con ocasión de las
ceremonias especiales, sino durante la apertura de los trabajos o durante el
ingreso en la Logia La música apoya eficazmente la función del ritual de
apertura de los trabajos, función que consiste en favorecer un
"descondicionamiento" y un "reacondicionamiento" hacia un
modo diferente de ser. El hermano "Armonista" podría, además de su
trabajo tradicional, sentirse encargado de la misión de informarle a su taller
acerca de los recursos que la música puede aportar para el estudio serio del
simbolismo.
LAS SEFIROT Y LA UBICACIÓN DE LOS OFICIALES EN LA LOGIA
LA CÁBALA Y LA FRANCMASONERÍA
Conviene
brindar algunas precisiones susceptibles de aclarar una visión de la Cábala que
con frecuencia es confusa en sus relaciones con el sincretismo
místico-filosófico que, sobre todo a partir del siglo XVIII, constituye una
parte importante del "Tesoro" espiritual de la Francmasonería.
Finalmente,
habría que observar los rastros de estas enseñanzas en el pensamiento simbólico
del siglo XX en comentaristas y exégetas masones como Preuss, Knoop y Jones,
Posner y en Francia Wirth, Lepage, Boucher, Bayard y Ambelain, especialmente en
lo concerniente a las relaciones entre el sistema sefirótico y la disposición
física de la Logia.
Por otra
parte, habría que mirar los rastros cabalísticos en las palabras de los
diversos grados de los diferentes ritos y en algunos comentarios y catecismos.
Nos limitaremos a decir que el pensamiento cabalístico es inmanentista,
ajustándose en ello a la auténtica Tradición Hermética.
Esa es la base
bibliográfica sobre la Cábala de que dispondrán los masones místicos del siglo
XVIII cuando traten de darle substancia a su enseñanza y de justificar el
florecimiento de los altos grados. La
Cábala también es abundantemente citada como referencia para integrar en el
sistema masónico un pensamiento tradicional que, sin el apoyo de las Logias,
correría el riesgo de perderse en el olvido. Muchos Francmasones piensan que,
mediante el estudio de la Cábala, podrán encontrar la palabra perdida. ´
Vemos entonces
que la Cábala le sirve mucho a los masones llamados "místicos" que se
distinguen de los masones llamados "racionalistas". Estas dos
corrientes, que en mi opinión deberían complementarse, en los hechos se oponen
y eso es lamentable pues su hostilidad recíproca las hace degenerar, tanto a la
una como a la otra. El racionalismo degenera en un positivismo estrecho,
limitado y sectario. Por su parte, el impulso místico mal dirigido conduce a un
esoterismo de pacotilla.
EL ÁRBOL SEFIRÓTICO Y LA DISPOSICIÓN DE LOS SITIALES
Aparte de las corrientes masónicas antes
mencionadas, la Cábala está presente en las obras de ciertos simbolistas
contemporáneos como Jules Boucher, quien relaciona al árbol sefirótico con la
ubicación de los oficiales en la Logia. Es grande la tentación de establecer
esas relaciones, especialmente por cuanto el número de oficiales se fijó en 10,
tanto en el rito francés moderno como en el rito Escocés Antiguo Aceptado, que
es el mismo número de las sefirot. La tentación es grande porque el Templo masónico representa al
Cosmos y el árbol sefirótico representa al mundo invisible, representa la idea
del devenir sin expresar por ello una dimensión temporal que está ausente del
árbol sefirótico.
Las sefirot son nociones muy complejas y toda
simplificación nos precipita inmediatamente en lo absurdo. Así, Gevurá se
traduce como el Rigor, cuando en realidad se trata más bien de la fuerza, lo
cual es indicado por su raíz hebrea: guimel, beit y resh - Gevere- viril.
Gevurá es la fuerza viril, ¡y es difícil admitir que ésta sea exclusivamente
característica del tesorero!
La intuición
creadora nos permitirá lograr resultados y dicha facultad se cultivará mediante
el trabajo masónico mismo.
DEL SIMBOLISMO DE LAS FUNCIONES Y DEL BUEN USO DE LOS SÍMBOLOS
Como acabamos de ver a propósito de
"Cábala y Francmasonería" y del árbol sefirótico, es conveniente ser
reservado y atento, curioso y precavido. Hay que interesarse pero con prudencia
y circunspección, incluso podríamos hablar de ser apasionado manteniendo a la
vez una cierta distancia en relación con las especulaciones esotéricas y
simbolistas cuando se erigen en sistemas.
El simbolismo, al igual que el lenguaje, es al
mismo tiempo la mejor y la peor de las cosas. Puede despertar y estimular o embrutecer.
Puede liberar o alienar.
La Logia
debería ser el lugar privilegiado para el estudio del simbolismo. Esto debería
ser evidente. El clima que allí se encuentra es el más propicio y estimulante
para explorar esta ciencia.
Por lo demás, si el oficial rechaza
sistemáticamente la tarea de situarse simbólicamente en una dimensión que lo
sobrepasa y concibe su papel como el de un simple administrador, entonces,
también en este caso perderá su influencia enriquecedora y, debido a su
insuficiencia, la Logia se equiparará a una simple asociación profana.
.... Avanzamos
sobre el filo de la navaja.
ROSA TUR
FERNANDEZ DE SEVILLA