EL
PAVIMENTO ENTARIMADO

Lo que el Pavimento representa simbólicamente es, el modo de vida ataraceada a
la inconstancia de sucesos - prósperos y adversos – buenos y malos, la
alternación de noche y día que todos experimentamos en el curso de nuestra
vida.
En verdad, se podrá decir que representa todo lo que es diametricamente
diferente.
Pero lo que probablemente impresiona más que cualquier otra cosa al iniciado,
acerca del Pavimento, son las Borlas que están tejidas en el patrón, en las
cuatro esquinas. (Aunque en el Templo de Progreso No. 25 los tenemos, es raro
verlos hoy día, porque no se usan las alfombras
antiguas).
Nos dicen que éstas representan las cuatro Virtudes Cardenales; pero esto es
una interpretación comparativamente nueva, probablemente inventada hacia el fin
del Siglo XVIII; y no parece haber una razón en particular, en por qué ellas
deben representar las Cuatro Virtudes Cardenales más que a los Cuatro
Elementos, o cualquier otro cuatro en particular. Encontramos el origen
verdadero de estas Borlas, tal como muchos más puntos obscuros, en nuestro
Ritual, si estudiamos los métodos de la edad Media, utilizados por los Masones
Operativos cuando preparaban el plan de terreno de un edificio nuevo. El
Maestro Masón, o el Arquitecto, como lo deberíamos llamar hoy día, empezaba su
trabajo, señalando el centro del pedazo de terreno, sobre cual el edificio se
hará de construir, y desde ahí el formaba la escuadra o cuadrángulo sobre que
las paredes maestras se harán de ser levantadas.
Para hacerlo, el hubiese extendido unas cuerdas desde la clavija central a los
cuatro ángulos, y las aseguraba con clavijas en las esquinas propuestas del
edificio; y por el uso sencillo de la Escuadra y el Triangulo el podía examinar
las cuatro esquinas y asegurar si estaban exactas. A lo que se erigían las
paredes, se extendía, de vez en cuando, un pedazo de madera desde la esquina
hacia dentro, y dejaban caer una Plomada
para asegurar que las paredes estaban sin torceo a un lado o a otro, y el
ángulo tan exacto en los Niveles más altos como lo eran en su base.
Se a encontrado en varios escritos de mayor edad, que se habían visto no solo
Borlas tejadas en una alfombra, pero Borlas actuales colgando de las cuatro
esquinas del Taller; en el ritual que se usaba en los tiempos pasados, lo es
esas Borlas colgantes a que se le adjuntaron las Cuatro Virtudes Cardenales;
dando a entender, por supuesto, que las Cuatro Virtudes Cardenales eran las
guías y que habilitan al hombre a mantener una vida Recta.
Como muchas otras costumbres antiguas e interesantes, estas Borlas parecen que
han desaparecidos, y nos quedamos con una representación simbólica de los
cuatro puntos de las cuerdas que atravesaron el plan del terreno del edificio.
W.L. Wilmshurst (escritor europeo de siglos pasado) vio más que eso en el
Pavimento entarimado en el que pisaba el sacerdote mayor que es el original del
piso de la Logia:
No es sólo el sacerdote mayor de los judíos de los siglos pasados al que aquí
nos referimos, pero al miembro individual de la Orden. Ya que cada Masón está
supuesto ser el sacerdote mayor de su propio Templo Personal, y hacerlo un
lugar donde él y el G:. A:. podrán encontrarse. Por la mera razón que existimos
en un mundo dualístico, cada ser viviente, si un Masón o no, pisa sobre el
Pavimento cuadrado de lo Bueno y lo Malo, poderes que se encuentran mezclado en
todas la acciones de su vida; de modo que el Pavimento es el símbolo de una
Verdad Elemental Filosófica común entre nosotros.
Pero para nosotros, las
palabras pisar sobre; nos da a entender mucho más que eso. Significa que él,
quien aspira a ser dueño de su destino y comandante de su alma tiene que pisar
sobre estas contrariedades, en el sentido de trascender y dominarlas, en
pisotear su carácter sensual más bajo, y mantenerlos bajo control.
Debe llegar a ser capacitado a levantarse más arriba de la mezcla incongruente
de lo Bueno y lo Malo, superarse y ser indiferente a las llegadas buenas o
malas del Destino, de las atracciones y temores que gobiernan el hombre
ordinario; y dominar sus pensamientos y acciones de ésta o aquella manera.
Su objetivo es el desarrollo de sus potencias espirituales naturales. Y lo es
imposible que éstas se desarrollen mientras que él sea predominado por sus
tendencias materiales y las emociones vacilantes del placer y dolor que ellas
engendran. Lo es en levantarse, a superar esas condiciones y en adquirir
serenidad y equilibrio mental bajo circunstancias cualquiera, en que por el
momento está ubicado, que un Masón verdaderamente pisa sobre el Pavimento
entarimado de mosaicos de la existencia y las tendencias chocantes de su
carácter más material.
Alberto Medina
Prim:. Vig:.
Progreso No. 25
Ser:. Gran Log:
Lengua Española Valles de
Nueva Cork
14 junio 2004