
JUAN ANTONIO PEREZ BONALDE


Este ilustre
poeta venezolano, fue Masón Grado 18°, Demostró cariño por la institución, hizo
gran labor cultural dentro las Logias y es citado en las publicaciones masónicas,
como un liberal de fuerte sentimiento nacionalista.
Juan Antonio
Pérez Bonalde, nació en Caracas en 1846, hijo de Juan Antonio Pérez y Gregoria
Bonalde. La violencia política de la época, obligó a la pequeña familia a
buscar refugio en Puerto Rico. En esa Isla discurrió la infancia del vate. Tuvo
buenos maestros, logrando gran cultura humanística y musical. Aprendió a tocar
piano, interpretando a varios de los clásicos más conocidos.
Junto con su familia regresó a Venezuela en plena juventud. Fundó periódicos de oposición en compañía de Nicanor Bolet Peraza. Estaba entonces en el gobierno el General Antonio Guzmán Blanco, quien no obstante su formación masónica, se sintió fastidiado por las críticas de Pérez Bonalde, al cual para silenciarlo lo mandó al destierro.
Pérez Bonalde
estuvo exilado en Nueva York. Para ganarse la vida trabajó como agente vendedor
de una firma comercial. El destierro enseñó al poeta la importancia de aprender
idiomas. No sólo estudió inglés, alemán, francés, italiano y portugués, sino
hasta sueco y holandés.
Fue un
incansable viajero. Recorrió por casi toda Europa y estuvo inclusive en las
selvas del África. Dicen que en una partida de casería en el continente negro,
estuvo a punto de ser devorado por un león.
En sus andanzas
por los Estados Unidos y Europa, hizo amistad con grandes figuras intelectuales
y con prestigiosos dirigentes de la masonería. Fue amigo de Santiago Pérez
Triana, Roberto de Narváez y del héroe cubano José Martí.
Pérez Bonalde se
casó en los Estados Unidos con una muchacha de singular belleza, en quien tuvo
una hija, que fue bautizada con el nombre de Flor, cuya muerte prematura le
produjo intenso dolor, escribiendo en su memoria un poema inolvidable.
La nostalgia de
Venezuela, le hizo emprender el regreso en 1890. Su vida estuvo llena de
penalidades y desengaños. Falleció en La Guaira el 4 de octubre de 1892.
Su obra
poemática es vasta y de extraordinaria calidad. "La Vuelta a la
Patria", "Flor" y "El Poema del Niágara", son sin duda
sus versos más conocidos. Rufino Blanco Fombona, ese excelso escritor masón,
fue uno de los apologistas del bardo caraqueño, cuyos restos fueron trasladados
al Panteón Nacional el 14 de febrero de 1946.
Para los masones
es un motivo de orgullo, el haber contado en sus filas, con un literato de tan
elevados quilates, honesto, batallador y con un amor profundo por la libertad.




RETORNO AL INDICE – PROCERES MASONES
VENEZOLANOS
El Precursor Francisco de Miranda
Libertador Simón Bolívar
Simón Rodríguez
José Maria España
Manuel Gual
José Cortés Madariaga
José Félix Blanco
Andrés Bello
Juan Germán Roscio
José Antonio Páez
Carlos Soublette
Rafael Urdaneta
Santiago Mariño
José Francisco Bermúdez
Juan Bautista Arismendi
Diego Bautista Urbaneja
Antonio Ricaurte
José Félix Ribas
Antonio José de Sucre
Daniel Florencio O'Leary
Gregorio Mac Gregor
José María Vargas
Santos Michelena
Antonio Leocadio Guzmán
José Laurencio Silva
Francisco Aranda
José Austria
José Tadeo Monagas
Pedro Gual
José Gregorio Monagas
Juan Manuel de Cajigal
Juan Vicente González
Juan Crisóstomo Falcón
Juan Bautista Dalla Costa
Laureano Villanueva
Lisandro Alvarado
Antonio Guzmán Blanco
Juan Antonio Pérez Bonalde
Rufino Blanco Fombona
Andrés Eloy Blanco
Raúl Leoni