ANTONIO GUZMAN BLANCO

“EL ILUSTRE AMERICANO”

 

 

(El R:. H:. Antonio Guzmán Blanco, hizo terminar la construcción del Templo Masónico en Venezuela)

                                                                                                             

La Masonería tiene todavía  una gran labor que cumplir; el imperio del progreso y del porvenir pugnando por la paz como condición inexorable de toda saludable conquista y condenando la guerra como el irrevocable medio de éxito que pueden tener las usurpaciones de  fanáticos únicos enemigos del Supremo Creador y su predilecta Humanidad.

                                Antonio Guzmán Blanco

 

 

 

 

Protector de la masonería venezolana, Serenísimo Gran Maestro Grado 33°, fue sin duda una de las figuras más prominentes de la organización masónica venezolana, a la cual no sólo le brindó cariño y respeto, sino que también trató de engrandecerla.

 

Liberal de ideas dinámicas, fue uno de los políticos y militares más prestigiosos del siglo pasado. Consolidó la nacionalidad y dictó las leyes más avanzadas de la época.

 

Tanta es la fama que ganó Antonio Guzmán Blanco, que actualmente llevan su nombre las principales plazas y avenidas de muchas capitales latino-americanas.

 

Hombre culto, formado en las logias masónicas, sin prejuicios, ni fanatismos inoperantes, tuvo el enorme mérito de reivindicar la gloria del Libertador. Hizo construir la estatua ecuestre en la Plaza Bolívar de Caracas, inaugurándola el 7 de noviembre de 1874.

 

Mediante un decreto convirtió la antigua Iglesia Consagrada a la Santísima Trinidad, en Panteón Nacional, para que después de los trabajos de reacondicionamiento, sirva de sepulcro a los restos venerados de todos los Próceres de la Independencia y de todos aquellos ciudadanos eminentes que el Senado les otorgue ese honor.

 

El 28 de octubre de 1875, concluyeron las obras de remodelación del Panteón Nacional. Los primeros restos que fueron trasladados a ese santuario cívico, fueron los de los próceres Francisco Rodríguez del Toro, José Gregorio Monagas y Fermín Toro. Los restos del Libertador Bolívar fueron trasladados el 28 de octubre de 1877.

 

El 27 de abril de 1876, inauguro el Gran Templo Masónico, ubicado de Jesuitas a Maturín, en Caracas. Ese día, en un acto solemne, después de las palabras de bienvenida de ese otro gran masón que fue Laureano Villanueva, el entonces Presidente Guzmán Blanco dijo lo siguiente:

 

"Este no es solamente un Templo Masónico: es más que eso. Es el Templo que oficialmente levanta el Gobierno de Venezuela a la independencia de la razón del hombre; Templo en que caben sin estorbarse ni contradecirse. tanto los hebreos, como los cristianos. Así los católicos como los cuáqueros, el deísta como el protestante".

 

"Este es el Templo de la humanidad civilizada. Lo he levantado sabiendo muy bien lo que hacía, y asumiendo la totalidad de las responsabilidades que tan insólito hecho entraña. Desde este punto de vista, encontrareis explicado como es que al mismo tiempo que levanto este Templo a la Masonería, estoy construyendo otro al catolicismo, que será el más suntuoso de Sur América y como, si tuviese tiempo, erigiría una sinagoga, y otro templo de la secta protestante”.

 

"La civilización del Siglo XIX es el triunfo de la Masonería. Con el decálogo que es el código de la moral universal y eterna primero, y con Jesucristo, como modelo después, antes por medio de la asociación, y después de Guttenberg, por medio de la imprenta, ha realizado una verdadera transformación, en que a la barbarie, la Ignorancia o el fanatismo, se ha sustituido con la Libertad y la Fraternidad".

 

"Jesucristo como Guttenberg, son dos grandes antorchas en la edad moderna: Jesucristo como generador de la redentora civilización, y Guttenberg, como inventor de la máquina para popularizar la cultura hasta en las últimas extremidades sociales”.

 

"Lo que se diga dentro y fuera de la República, por todos los fanáticos, ilustrados o ignorantes, que para el caso poco importa, no me intranquiliza de manera alguna”.

 

"Mis profundas convicciones me dicen que estoy sirviendo a la causa de la humanidad, a la causa de Dios, mejor, muchísimo mejor, que todos aquellos que quisieran detener el mundo, porque no comprenden la inmensidad de lo Eterno y la grandeza a que desde el principio y en cada día, tiene destinada la especie humana”.

 

"Ojalá, ya que en Venezuela hemos logrado establecer la paz, bajo un gobierno respetable y respetado, moral y materialmente, ya que la República ha verificado su soberanía, y ya que hemos entrado en el franco desenvolvimiento intelectual y material de la Patria, la Masonería juzgue de su deber ponerse a la cabeza de la propaganda, para condenar por todos los medios el uso de la fuerza y la violencia, a fin de que sean sustituidos por la paz y la inteligencia".

 

 

"! Viva la independencia de la razón !"

 

"! Viva la fraternidad humana !"

                                                                                    

 

Antonio Guzmán Blanco, nació en Caracas el 29 de febrero de 1829. Fue su padre el famoso intelectual y político Antonio Leocadio Guzmán, también masón y uno de los líderes del movimiento liberal.

 

Educado esmeradamente, Antonio Guzmán Blanco, obtuvo el grado de Licenciado en Jurisprudencia en la Universidad de Caracas. Estuvo en los Estados Unidos desempeñando cargos diplomáticos. En 1859 regresó a Venezuela, tomando parte en la Revolución Federal acaudillada por Zamora y Falcón, también ambos pertenecientes a la alta jerarquía masónica.

 

En el gobierno formado por Juan Crisóstomo Falcón, Guzmán Blanco ejerció la Vicepresidencia de la República y también fue Ministro de Hacienda y de Relaciones Exteriores. De 1863 a 1868, fue varias veces Encargado de la Presidencia. Como jefe de Misión viajó también a Europa para arreglar asuntos financieros.

 

Durante uno de sus viajes a Europa, en 1868, cayó el Gobierno de Falcón. En 1870, Guzmán Blanco dirigió una revolución que lo llevó al Poder. Después de dos años de guerra civil, en 1873, fue elegido Presidente Constitucional de la República. Volvió a ser reelegido en 1880, 1882 y 1886, Conservó el control del gobierno hasta 1888. Sus enemigos lo acusaron de autócrata, pero nadie puede negar que fue un gran civilizador. Un Presidente culto, sagaz, de mentalidad liberal, que hizo progresar a Venezuela en el orden intelectual y material, afirmando su prestigio en el Extranjero. Mejoró las finanzas públicas, se enfrentó valientemente al clero que intentaba frenar el desarrollo de las artes y las ciencias; promulgó la Ley del Divorcio Absoluto y la Ley de la Enseñanza obligatoria adelantándose a las naciones más avanzadas de Europa.

 

Cuando Guzmán Blanco se hizo cargo del gobierno en 1870 no había virtualmente escuelas, colegios, ni universidades del Estado, donde se impartiera a los alumnos una instrucción laica, científica, acorde con la época. Los pocos planteles de instrucción que funcionaban, estaban en manos del clero, donde se enseñaba más religión, que ciencias, literatura o historia.

 

En 1876, ya había 1.200 planteles entre escuelas federales, municipales y particulares, con 50.000 alumnos. Otro dato para apreciar la revolución cultural que hizo Guzmán Blanco: en 1870, había un solo diario en todo el país cuando dejó el gobierno, estaban funcionando 62 periódicos de diferentes tendencias. En el campo de la jurisprudencia realizó también una gran labor. Dotó al Pals de los Códigos, Civil, Criminal y Militar, además de un Código de Procedimientos. Asimismo, venciendo la resistencia del clero, instituyó el Matrimonio Civil y el Registro Civil.

 

Atrajo inmigración, construyó una amplia red vial y puso en marcha ambiciosos programas para impulsar la economía.

 

En la masonería, fue miembro prominente de la Res:. Log :.  "Esperanza" N° 7. Desempeñó los cargos de Orador Fiscal y Venerable Maestro. Ascendió en el escocismo al grado 33°, recibiendo el título de "Serenísimo Gran Maestro".

 

Cuando dejó el Poder en 1888, se retiró a la vida privada, estableciéndose en París, donde realizaba una activa vida social. Falleció el 28 de julio de 1899. A más de 76 años de su muerte, los conservadores, aquellos elementos fanáticos, que no quieren perdonar su ímpetu arrollador para impulsar la cultura y el progreso de la nación, todavía siguen echando lodo sobre su memoria. Olvidan que Guzmán Blanco, fue el gran civilizador que tuvo Venezuela.

 

 

 

      

 

 

 RETORNO AL INDICE – PROCERES MASONES VENEZOLANOS

 

 

El Precursor Francisco de Miranda  Libertador Simón Bolívar  Simón Rodríguez  José Maria España  Manuel Gual  José Cortés Madariaga  José Félix Blanco  Andrés Bello  Juan Germán Roscio  José Antonio Páez  Carlos Soublette  Rafael Urdaneta  Santiago Mariño  José Francisco Bermúdez  Juan Bautista Arismendi  Diego Bautista Urbaneja  Antonio Ricaurte  José Félix Ribas  Antonio José de Sucre  Daniel Florencio O'Leary  Gregorio Mac Gregor  José María Vargas  Santos Michelena  Antonio Leocadio Guzmán  José Laurencio Silva  Francisco Aranda  José Austria  José Tadeo Monagas  Pedro Gual  José Gregorio Monagas  Juan Manuel de Cajigal  Juan Vicente González  Juan Crisóstomo Falcón  Juan Bautista Dalla Costa  Laureano Villanueva  Lisandro Alvarado  Juan Antonio Pérez Bonalde  Rufino Blanco Fombona  Andrés Eloy Blanco  Raúl Leoni