SIMBOLIZACIÓN
O ESPECULACIÓN DEL SALMO 133

Como
todas las instituciones religiosas que nacieron en el seno de las primeras
generaciones, la Ord\ Mas\ tiene una teoría misteriológica que se
formó en la impresión que el hombre recibió al salir de su estado salvaje. Todo
lo que apareció ante sus ojos fue para él un motivo de asombro, o de temor, el
día, la noche, la luz, la oscuridad, el frío, el calor, el gran estruendo de
los truenos, la luminosidad y viveza del rayo, la lluvia, en fin, todos los
fenómenos a que está sujeta la naturaleza y el velo que cubría toda la
Creación, alarmaron su imaginación y humillaron su inteligencia; pero su genio,
que tenía el instinto de la verdad suprema, reconoció un Ser soberano, todo
fuerza, todo inteligencia que regía el mundo y que se ha reservado para sí el
secreto de su Obra. El hombre buscó entonces un lugar adecuado para rendirle
culto y encontró la piedra, una alta piedra, donde se inclinó para rendir culto
a Dios y a todo lo que era superior a su entendimiento o a su razón; ante esa
piedra alta, Ara o altar.
Así
pues, en nuestra Cer\ de Inic\, el primer acto que hacemos al ingresar
al Temp. Es doblar nuestras rodillas y humillar la cabeza en señal de respeto y
admiración al Gran Hacedor, mientras el V\ M\ implora por nosotros para que nos de
fuerza y vigor para resistir las pruebas.
Esta Ara está representada en los
Templos del Rito Esc\ A\ y A\ por una figura prismática, triangular,
iluminada por tres antorchas sobre CCol\ colocadas en tal forma que solo una de ellas
ilumina hacia el norte que es el lugar en que el H\ Apd\ debe ocupar, por no encontrarse en
capacidad para recibir toda la luz que imprime nuestra Orden.
Estas tres luces representan al Sol, a
la Luna y al V\ M\, simbolizados así porque del mismo modo
que el Sol ilumina de día y la Luna de noche, el V\ M\ debe esforzarse para alumbrar con su
sapiencia, la inteligencia de sus HH\ y con su ejemplo virtuoso y noble, la
espiritualidad de los demás.
En el orden filosófico, esta antorcha no
debe ser interpretada en el sentido material de la presencia del hombre sino en
la más elevada representación de la Divinidad que se halla simbolizada en la
Estrella Flamígera de cinco puntas o, lo que es lo mismo, el hombre intelectual
o espiritual, o de otro modo la Razón Humana brillando como un Astro guía;
indicando que esa Divinidad, espíritu ideal e intangible, es el que
constantemente debe guiar los sentimientos de todos los hombres en su constante
lucha hacia su más grande perfección.
Las CCol\ que sostienen las antorchas pertenecen,
o representan, las tres grandes culturas de la antigua Grecia y son la Col\ Dórica, que representa la Fuerza y
corresponde al Apd\, la Col\ Jónica que representa la Inteligencia y
pertenece al Comp\ y la Col\ Corintia, que representa el Arte y la
Belleza y pertenece a los Maest\
Se ve enseguida sobre el Ara una hermosa
alegoría, la formada por la Biblia, el Compás y la Escuadra.
El simbolismo de estos tres elementos se
explica de la siguiente forma: Considerada la logia como el Universo, teniendo
como techo el cielo estrellado y como límites el espacio abierto, el Ara debe
entenderse como un punto que constantemente se repite en el Universo, y que
debe ser el lugar sagrado para el hombre, para introspección de sí mismo, la
observación de sus propias cualidades y defectos y la veneración más amplia de
un “Todo”, tributada de la manera más excelsa y sublime.
En otras palabras: El Ara tiene por base
la Tierra, significándonos que debemos elevarnos de la materia para alcanzar la
luz por medio de una vida espiritual, es decir, representa el punto de partida
para adquirir nuestra propia conciencia y el conocimiento amplio de la Fuerza
Suprema, del Dios indefinible, de la Inteligencia que rige el equilibrio
universal, o lo que es lo mismo, llegar al convencimiento moral que Dios existe
como fuente perpetua de vida y como el Bien Supremo que guía nuestro espíritu
hacia la confraternidad humana.
Es por ello que algunas religiones dicen
que Dios está en todas partes, y la Mas\, con el Ara, indica que el hombre,
donde quiera que se halle y cualesquiera que sea su situación y sus
actividades, no debe dejar oscurecer su conciencia en la malicia, el error y el
vicio, sino que iluminada por las antorchas de la Fuerza, la Inteligencia y la
Belleza debe consagrarla (su conciencia) en homenaje a ese “Todo” para el mayor
bien de sus semejantes.
La BIBLIA se coloca sobre el Ara, en
nuestro medio, por estar previsto en nuestros Antiguos Linderos que sobre el
Ara debe colocarse el libro que exprese los fundamentos de la religión
dominante del país en donde se trabaja. Así en los países orientales se
encuentra El Corán para los mahometanos; los Siete Libros Sagrados para los
hindúes, o los libros de Confucio para el pueblo chino; y en los países
occidentales la Biblia. Es necesario expresar que la Mas\ no es una religión en sentido vulgar de
la palabra, pero no podemos dejar de comprender que un hombre sin principios
básicos, sin bases morales que obedecer o que seguir, será incapaz de
comprender todo el ideal y toda la belleza que encierra la bondad del concepto
divino de los masones y, por lo tanto, incapaz, así mismo, de ser un positivo
militante de nuestra Orden Mas\, ya que ella se preocupa por hacer más
comprensiva y más amplia la interpretación de esa bondad, por medio de buenas
obras.
El COMPAS es otro de los atributos con
que se representa a la Divinidad; llamémosle así, y se explica indicando que el
vértice del mismo es alegórico del ojo de Argos, de la Divinidad que todo lo
ve, y sus ramas la claridad o los efluvios que constantemente se derraman sobre
el hombre o la materia, que en este caso está representada por la Escuadra y,
es por ello que, en el Prim\ Grd\ se ve que la Escuadra está sobre el
Compás, manifestando así que el hombre no venciendo aún su Yo material,
invadido por el error y por el prejuicio, no puede recibir por completo esas
emanaciones de la Divinidad, hasta que su propio esfuerzo por vencer sus
pasiones y sus vicios, mediante una voluntad firme e incontrastable se lo
permita. Sabido es que el Compás es usado como símbolo de perfección en las
artes, ya que de él surgen las más complicadas figuras, todas ellas perfectas y
obedeciendo a un centro común, y de ese mismo modo se pretende explicar que la
Divinidad, foco central de toda belleza e inspiración, derrama sobre los
hombres sus dones por igual.
La ESCUADRA, a su vez, representa otra
interpretación que es la siguiente: Vemos que el Prim\ Vig\ tiene como atributo de su cargo el
nivel para manifestar que el hombre debe nivelar sus actos, es una incesante
perfección; y el Seg\ vig\, a su vez, tiene como atributo la
Plomada para representar la rectitud de todo proceder. Unidos estos dos
atributos, el nivel en su posición horizontal y la plomada en su posición
vertical, se encuentra el nacimiento de la Escuadra, y nos da la interpretación
de que el hombre debe hacer un sabio uso de sus deberes y derechos, procurando
que ellos no vayan a transgredir los derechos de los demás, sino buscando un
punto de apoyo común como el vértice de una escuadra para realizar la perfecta
armonía y la unión entre todos los HH\
Ahora bien: La Biblia no está abierta en
un punto cualquiera, indeterminado y sin importancia, ni se abre en una página
que encierra una simbología más. El Compás, emblema de justicia e igualdad y la
Escuadra, símbolo venerado de la rectitud que estamos obligados a imprimir a
todos nuestros actos, beben la luz y la esparcen por sobre todos los HH\ presentes y por sobre el universo
entero, en uno de los más hermosos cánticos de David, en aquel que se rinde
tributo y homenaje a la fraternidad humana, en el Salmo 133, que reza así:
“(1) MIRAD CUAN BUENO Y CUAN DELICIOSO ES
HABITAR LOS HH\ IGUALMENTE EN UNO.
(2) ES
COMO EL BUEN ÓLEO SOBRE LA CABEZA, EL CUAL DESCIENDE SOBRE LA BARBA DE AARÓN Y
BAJA HASTA EL BORDE DE SUS VESTIDURAS.
(3) ES
COMO EL ROCÍO DE HERMÓN, QUE DESCIENDE SOBRE LOS MONTES DE SIÓN, PORQUE AHÍ
ENVÍA JEHOVÁ BENDICIÓN Y VIDA ETERNA”.
Veamos
como –al igual que todo en la maravillosa arquitectura de la Mas\ esotérica- este cántico contiene para
nosotros infinidad de símbolos: hasta en su estructura misma. Desde luego
reparemos que son tres estrofas o versos. Tres, el número básico del Apd\. Es el número de preguntas cuyas
respuestas hube de dar en el C\ de Ref\, formando así el simbólico testamento
que precede a la Inic\
En cuanto a la interpretación de cada
una de estas estrofas, ofrece en sí el mismo aspecto que los grad\ simb\. La primera de ellas, sencilla, de
fácil alcance, es como la labor inicial que corresponde al 1° Grd\; las otras dos ya puesto en la tarea
especulativa, solo puede alcanzarlas el Apz\ mediante la investigación y el examen
paciente y cuidadoso.
Hemos visto que el primer versículo
dice:
“MIRAD CUAN BUENO Y CUAN DELICIOSO ES HABITAR LOS HH\ IGUALMENTE EN UNO”
Esto no es otra cosa que un hermoso y
excelso canto a la Frat\ humana, que practicada de corazón, como
que por nuestra propia voluntad nos impusimos el deber de hacerlo cuando fuimos
admitidos en la Ord\, es la base de la armonía y de la igualdad
entre los humanos. Nosotros laboramos por esta Frat\ en la quiera reserva de nuestros TTall\ y en homenaje a ella levantamos Temp\ a la Virt\, según dice nuestro Catecismo y cavamos
pozos para el vicio. Pero, aún más, este ideal Mas\ lo llevamos con nos\ al despedirnos en la Cad\ de Unión, pues, cual apóstoles de una
religión perfecta, profunda y humana, puesto que carece de normas intangibles,
de castas y de distingos, procuramos implantar estos principios Frat\, igualitarios en el mundo profano.-
Mientras haya egoísmo, tiranía, mezquindad sobre la faz de la tierra, los TTall\ Mas\ serán la llama de ese ideal fraterno y
será nuest\ deber, como custodios y herederos de esta llama,
velar porque ella crezca más y más, en vez de extinguirse. Y cuando llegue el
día de la Libertad Universal, aquel en que los hombres arrojen las cadenas de
la maldad, de la ignorancia, del fanatismo y derriben las barreras del egoísmo
y de los dogmas, tendiéndose fraternalmente los brazos, nuestra Ord\ será más grande y poderosa.
Dice la segunda estrofa del Salmo que la
Frat\:
“ES COMO EL BUEN ÓLEO
SOBRE LA CABEZA, EL CUAL DESCIENDE SOBRE LA BARBA DE AARÓN Y BAJA HASTA EL
BORDE SUS VESTIDURAS”
Antes de empezar alguna investigación ya
podemos desprender la calidad del elogio si recordamos que los aceites
aromáticos eran usados por los sacerdotes y oficiantes del pueblo de Israel
como señal especial o atributo de distinción en las más altas ceremonias
religiosas. Así desprendemos que las numerosas citas que hacen los primeros
cinco libros de la Biblia, cuyo origen se atribuye a Moisés. Comparar, pues, la
Frat\ humana con estos deliciosos ungüentos es, por
consecuencia, que equipararla casi a un atributo concerniente a la Divinidad,
si, esta comparación, como vemos, fluye de la Biblia misma. Pero esto no solo
satisface a nuestra sed de investigación. Hemos leído que el buen Óleo
desciende sobre la barba de Aarón y baja hasta el borde de sus vestiduras.
Podemos preguntar: ¿Por qué cita a Aarón? He aquí una fuente de estudio que
permite desprender numerosos símbolos. Encontramos el nombre de Aarón por
primera vez en el vers. XIV del cap. IV del Éxodo. JHV ha encomendado a
Moisés que saque a su pueblo del dominio del Faraón y de los egipcios, gente no
iniciada en su creencia, que lo persigue y lo tiene esclavo. Al excusarse
Moisés por su incapacidad de lenguaje, JHV le contesta:
“No conozco yo a tu
hermano Aarón, levita y que él hablará... el hablará por ti al pueblo y él será
a ti en lugar de boca; pondré yo en él sabiduría y tú serás en lugar de DIOS”
En el capítulo VI del mismo libro, se
demuestra cuidadosamente que Moisés y Aarón son HH\
Los 40 Caps. del Éxodo, todos los del
Levítico y los 20 primeros del Libro de los Números, nos muestran como Moisés
fue el símbolo, el intermediario visible entre JHV y Aarón; y cómo fue
éste último el que condujo al pueblo de Israel, como un sacerdote, un jefe y un
Herm\ durante la fuga de los dominios del Faraón, en el
Paso del Mar Rojo, y en el vivir errabundo a través del desierto. Como solo
Aarón y los oficiantes por él iniciados, pudieron tener acceso al Tabernáculo o
Templo portátil y de que manera la Ley fue transmitida por su intermedio.
En el Cap. VIII del Levítico se detalla
la consagración de Aarón y de sus hijos, discípulos, y se les entrega, como custodios y
oficiantes, el Templo. En el Libro 4° de Moisés, llamado comúnmente De los
Números, encontramos –versículo 1° y siguientes del Cap. XVIII- la nueva misión
que Jehová encomienda a Aarón, a quien dice:
“Y a tus HH\ también hazlos llegar a ti y júntense
conmigo... y guardarán lo que tú ordenares y el cargo del todo el tabernáculo,
más no sé lleguen a los vasos sagrados” más adelante agrega:
“... se juntarán pues,
contigo y tendrán el cargo del testimonio en todo el servicio del tabernáculo;
ningún extraño se ha de llegar a ÉL”
Y
finalmente:
“y el extraño que llegara morirá”
Es,
en fin, incontable el número de r3eferencias que se hacen en torno a nuestro
personaje en estos tres libros bíblicos, para demostrar que es el jefe de los
elegidos. Y finalmente, cuando Jehová hace morir a Aarón sobre la cumbre del
monte Hor, cuida primero de que éste (Aarón) sea desnudado a fin de investir
con las mismas vestiduras a Eleazar (Lib. de los Números Cap. XX Vers. 23).
Ahora,
¿qué podemos desprender de todo esto? Especulemos: ¿No es acaso el Ven\ Maest\ de una logia, como Aarón, Hermano y
oficiante al propio tiempo...? La cabeza de Aarón es también la de la logia,
las vestiduras, los HH\ que la componen; el todo, la frat\ perfecta. Si reemplazamos el nombre de JHV
por el de nuestro símbolo G\ A\ D\ U\, Moisés, conductor de todo el pueblo
elegido, es la Gran Log\, el más alto poder Mas\, que tiene el deber de apartar a su
pueblo de la esclavitud y conducirlo en la huída: esclavitud de la ignorancia,
de los prejuicios profanos, huída de los vicios, de los defectos e
imperfecciones. El Gran Maest\ no puede, como no pudo Moisés por sí
solo, realizar su tarea. Y he aquí que el G\ A\ D\ U\ le ha dado un hermano, un Aarón en cada
Tall\, para que hable por él al pueblo masónico, lo guíe y
lo dirija (o sea los VV\ MM\).
Moisés
es más poderoso que Aarón, es en lugar de Dios en la tierra, pero los vínculos
de ambos son equitativos y perfectos: nacieron HH\. Aarón tiene la custodia del Templo,
pero la comparte con sus HH\ iniciados, los demás sacerdotes; como
el, Aarón, el V\ M\ comparte los Trab\ Mas\ con todos los HH\
Mucho
más clara es aún la simbología cuando se habla de que “EL EXTRAÑO MORIRA”. En
efecto: ¿puede un extraño entrar en una Log\ Reg\ y Perf\? ¿No muere el profano en el gabinet\ de ref\ antes de ser admitido en nuest\ trab\? o ¿no es, acaso, un símbolo de muerte
la oscuridad absoluta, la carencia de luz que precede a la Inic\? Y no es también, un ser nuevo, con
vida espiritual y con edad simbólicamente nuevas, el que nace a la luz Mas\ al recibirla durante la ceremonia en
que es admitido en nuest\ Ord\? La Vara, que de la piedra desértica
hizo brotar purísimo raudal, nos recuerda la espada con que al consagrarnos el
V\ M\ hace manar de la piedra estéril, que
era nuestro espíritu antes de recibir la luz, un manantial de ideas sublimes,
de buenas acciones, de firmes propósitos de perfeccionamiento. Y, por fin, la
muerte misma de Aarón, la forma en que la Biblia cuida de establecer que, llegado
a su fin, se invistió con sus mismas vestiduras a Eleazar, casi una
reencarnación del Pontífice, ¿no guarda, así mismo, estrecha relación con el
sentido eterno, sin solución de continuidad que sabemos que posee la Mas\ Univ\?
Y
llegamos a la tercera y última de estas estrofas, a aquella que piensa que la
Frat\:
“ES COMO EL ROCÍO DE
HERMÓN, QUE DESCIENDE SOBRE LOS MONTES DE SIÓN, PORQUE AHÍ ENVÍA JEHOVÁ
BENDICIÓN Y VIDA ETERNA”.
El Deuteronomio, ese libro
bíblico que, después de mostrarnos los padecimientos del pueblo de JHV
en la desolada península sanaítica, nos relata las guerras triunfales de este
pueblo para conquistar la tierra prometida, la tierra de las Doce Tribus, de
los Jueces, en fin, el Reino de Sión; el Deuteronomio, decíamos, nos habla por
primera vez de Hermón. Como cumbre de sus victorias después de tomar Hesbón, y
Basán, y la tierra toda del Rey Og y del Rey Argob, los dominios de Moab y
muchos campos y ciudades y valles que con toda profusión se enumeran, los
guerreros de Israel llegan al monte más alto de toda la región conquistada;
monte que los Sidoneos llamaron Siriós y los Amerrheos Senir.
Dominan,
desde él, todo el futuro reino de promisión y de paz y dan a esta montaña, la
más alta de todas, el nombre de Hermón. Numerosas referencias hace después la
Biblia sobre ella, a sus pies librarónse triunfales batallas y se celebró más
de una grandiosa festividad, si según los libros nos atenemos a los libros de
Josué, de Samuel, de los Reyes y Crónicas. David la amó tanto porqué fue
testigo de su épica victoria sobre el gigante Goliat.
Ahora
bien, la altitud geográfica, su elevación sobre la comarca que domina, todas
las circunstancias, en fin, hacen pensar que de este monte Hermón, asentado
sobre el paralelo, o grado, 33 nacía el sistema hidrográfico que fecundaba los
campos generosamente, que producía, según la Biblia, dos y tres cosechas al
año, otrora prodigiosos de la tierra de Sión; campos bañados por un sol
radiante. Las lluvias, el rocío acumulados sobre el Hermón formaban torrentes
que descendían a los valles más próximos, o como dice el Salmo “descendían
sobre los montes de Sión”. De allí enviaba JHV “bendición y vida
eterna”, porque la tierra fecunda estaba siempre ávida de agua que le entregaba
el sistema montañoso de Sión, cuya eminencia principal era y es el Hermón.
¿No
es acaso bella esta alegoría? Hermón es la montaña maravillosa. Representa a la
Mas\ esotérica y la Frat\ Univ\. Sus aguas fecundantes se derraman
primero sobre los montes de Sión, vale decir, sobre todas las Grandes Log\ de la tierra; de allí descienden a los
valles, a los Tall\ MM\, a la Frat\ toda, porque de allí, como ya lo cantó
David “envía JHV bendición y vida eterna”. Sobre el campo ya preparado
de nuestros espíritus viene después, desde la altura, la filosofía masónica, en
las enseñanzas de su doctrina, por sus altos dignatarios; es el agua que
purifica y que fecunda, que da al terreno fértil del espíritu, dentro del valle
defendido por esas fortalezas, perfección y vida eterna. Vida eterna porque
nuestros principios son inconmovibles, como inmortales son nuestra filosofía y
nuestra concepción del espíritu. Las montañas aman a los valles y los fecundan
con sus aguas vivificantes, los valles se aman entre sí: aquel que está más
cerca de la montaña Hermón bebe solo el agua que necesita y hace pasar a través
de sí, con fraternal voluntad, el torrente de perfección que ha recibido.
Y así, de valle en valle.
Como el Maest\ al comp\ y como el comp\ al Apred\; y si el precioso torrente llegase a
perderse precipitándose en el mar, no desesperemos, ni nos inquietemos: las
leyes inmutables de la Naturaleza, fuente de energías y madre de vida, lo han
previsto. Condensarán nuevamente el agua de los mares, purificándolo en albas
nubes que remontarán el espacio para ir a formar otra vez el rocío del Hermón,
la filosofía masónica que viene como en Judea, descendiendo del oriente que es
luz y que es vida...
Especulación: Moisés – La M\ R\ Gran Log\ – El más alto Poder Mas\
Verso (2): JHV
- El G\ A\ D\ U\
Aarón
- El Gran Maestre
La
Cabeza de Aarón – La Logia Simb\
Las
vestiduras: Los HH\ – El Pueblo Mas\
El
TODO - La Frat\ Perfecta
Óleo
– Esencia de la divinidad – Perfume de la Virtud - Alma
Verso (3): Hermón – La
Masonería esotérica y la Frat\ Univ\
Lluvia –
Agua – La filosofía más\ – Doctrina
Campos
fecundos – El espíritu - Mentes del Pueblo Mas\
Vida Eterna – Nuestros principios son
inmutables, inconmovibles como inmortal es nuestra concepción del espíritu.
Los valles – Las logias, se aman entre
sí
(I\
P\
H\
Carlos Noya Salcedo, 33º.- P\
G\
M\
de la Ser\
G\
L\
Nac\
del R\
E\
A\
y A\
del Perú)
