MASONERÍA, CIENCIA Y
EL ESOTERISMO

(Dos Visiones)
Mis
muy QQ.: HH.: todos:
Creo
que todo fenómeno, con mas razón el que nos interesa que es la Masonería, debe
ser estudiado con la mayor profundidad y, en lo posible, lo mas
científicamente. La búsqueda de la verdad, la promoción de la ciencia, y
la cualidad de evolucionista forman parte de la esencia de la
Francmasonería.
Muchos
temas que en la antigüedad lejana o próxima eran considerados
"esotéricos", hoy en día han sido desentrañados científicamente, para
bien o para mal. Creo que hoy en día hay solo dos cosas de las que no podemos
dudar, la conformación cuántica del universo y la teoría de la evolución.
Ejemplos
de lo que digo son la estructura del universo descubierta por Copérnico que
resultó en una revolución que cambió el paradigma (en el sentido de Kuhn) del
ser humano, cambiando no solo la noción del ordenamiento del Cosmos, sino que
también el punto de vista de lo teológico a lo humanista, produciendo toda una
revolución cultural y con ella, el advenimiento de la modernidad, nuevos
ordenamientos sociales y productivos, etc. El desarrollo de la teoría de la
neurociencia que ha desplazado, científicamente, la triplice sustancialidad del
hombre en cuerpo, alma y espíritu, propuesta por los pitagóricos y adoptada por
Platón y la religión dominante en occidente. El estudio del
"alma" y los avances de la psicología y la psiquiatría moderna.
Parece
ventajoso estudiar los elementos constituyentes que tienen el valor de
funcionar como marcos estructurales en la Masonería, lo que facilitará el
esbozo de un posible límite alrededor del campo, un límite que está lo
suficientemente borroso como para respetar y promover su carácter
interdisciplinario, que sobrevuela ampliamente al arte de la construcción, los
misterios, el hermetismo, la iglesia o iglesias, la política, la literatura y
la historia de las ideas.
En
lo que se refiere a la historia de las ideas es interesante observar, por
ejemplo, como en el esoterismo contemporáneo, la forma en que alguno de
sus representantes se adaptan a la modernidad, incluso a la posmodernidad y
otros no lo hacen en absoluto.
El
estudio criterioso y científico de los orígenes de la Masonería y de su
realidad ontológica, así como si carácter esotérico, nos permitirá romper
con los esoteristas que hablan como "representantes oficiales",
especialmente teniendo en cuenta que en nuestro siglo los distintos
pensamientos o escuelas tienden con frecuencia a presentarse como el esoterismo
en si mismo, como el camino, como la verdadera Tradición, en oposición a otros
caminos.
Algunos
de éstos presentan como axiomática la idea de que todas las tradiciones
religiosas del mundo, todas las experiencias de lo sagrado, se reúnen, mas allá
de sus diferencias, en una realidad superior, de manera que no sabemos ya si
tratamos de esoterismo o de lo sagrado en general bajo todas sus formas, o de
mito o religión sub especie aeternitatis. Esta tendencia es acompañada, a
manudo, por una actitud dogmática, que confiere a la palabra "esoterismo"
un tono partidista y militante, a veces casi fundamentalista.
No
obstante, algunas de éstas corrientes (por ejemplo, la corriente neoguenoniana
y su desarrollo en la escuela de Frithjof Schuon), independientemente que
puedan ser corrientes derivadas respecto a su fuente, parecen eminentemente
respetables a nivel intelectual. No es ese el caso de los muchos discursos
sospechosos o lunáticos que en nuestros días son proferidos por personas
convencidas de que poseen la verdad y que se permiten el lujo de apropiarse
descaradamente de la palabra "esoterismo". Este tipo de discursos
lleva a la desviación, a la manera de una caricatura o paranoia, de los valores
más humanamente válidos legados por las tradiciones esotéricas. ¿Es entonces
sorprendente que algunas personas serias pero que no están en contacto con la
complejidad de éstos problemas tengan dificultades para orientarse y se
inclinen a veces a considerar estas cuestiones con actitud desconfiada e
irónica?
Enfrentar
la realidad con espíritu científico implica la pretensión de conocer la verdad,
de forma clara y distinta. Negar ésta posibilidad, así como sea el objeto del
estudio científico "aquello de lo que no se puede hablar", como decía
Ludwing Wittgenstein, es cerrarse a la esperanza de saber. Si algunos
filósofos de la antigüedad hubieran tenido el conocimiento que hoy tenemos del
universo, se hubieran sentido muy agradecidos, y su pensamiento mas que una
adivinanza podría estar guiado por saberes ciertos y científicos, de tal manera
que a partir de allí, sus esfuerzos filosóficos hubieran alcanzado cumbres para
su época inusitadas.
La
idea de iluminar a la humanidad a través de la sabiduría y de la virtud, a fin
de que logre su felicidad, pasa por el esfuerzo en desentrañar los secretos del
universo. Mucho de lo que hoy es esotérico, mañana ya no lo será. Ojala que el
macrocosmos y el microcosmos, en un futuro próximo, tengan menos secretos y más
verdades científicas a nuestro alcance y disfrute.
Me
juego al conocimiento en la forma de que enseña Ludwig Wittgenstein (Ocasiones
filosóficas 1912 -1951, Ed. Cátedra Teorema, Madrid, 1997): lo que no está en
tu boca no está en tu mente. Lo que no puedes explicar no lo conoces y en
cierta manera no existe para el sujeto. Así que haré un esfuerzo para ver si mi
mente ofrece a mi lengua lo que trato de explicar.
La
Masonería nos ofrece a través de la iniciación una cosmovisión, una visión de
la totalidad y un sentido de la realidad dentro del cual cada hermano masón
está llamado a buscar su lugar natural., llevando consigo toda su inteligencia,
su corazón y sus instintos. Por ejemplo, la doctrina del microcosmo -- el ser
humano como universo en miniatura -- es un tema común a las enseñanzas
esotéricas de la Masonería y, entre otras cualidades, esa idea tiene la virtud
de unir teoréticamente la vida interior en todos los posibles niveles con el
mundo de la naturaleza y lo que, eventualmente, pueda está mas allá de él.
Esta postura, a mi humilde modo de ver, implica que nuestro conocimiento
del hombre y del universo, como un condimento mas, conocimiento que debería ser
lo mas científico posible, en el sentido de que dicho conocimiento es el mas
confiable y seguro. La ciencia.
La
Masonería, desde mi humilde punto de vista, es una de las pocas instituciones
que nos reintegra con el Universo, en el mundo moderno, caracterizado por la
crisis espiritual de nuestro tiempo y por la falta de una cosmovisión coherente
que abarque al mundo interior y al mundo exterior. La ausencia de coherencia en
el ámbito profano, es uno de los factores de la alineación y la soledad de
nuestro tiempo, así como su exceso de materialismo. La Masonería, a través del
proceso iniciático, resuelve el problema de la compartimentación y las
contradicciones existentes en la sociedad moderna en cuanto a religión,
ciencia, educación, ética, tecnología, arte, vida familiar y trabajo, que
tienen como resultado la paranoia y un generalizado relativismo ético y
filosófico.
Pero
esa Masonería, para que resulte plena (como más efectiva), debe ser
comprendida. Una visión general de la Masonería universal contemporánea, pone
de relieve la existencia de grupos y movimientos de toda clase y condición,
incluyendo muchos que se denominan "esotéricos" (la Masonería como
club social, como grupo de presión política o económica, como organización para
delinquir o para encubrirse, etc.).
Para
lograr una comprensión de lo que es la Masonería (de donde viene, que es y a
donde va) es necesario afrontar el problema de la autenticidad en una marco
donde las enseñanzas espirituales respetadas desde antaño se codean con cultos
inventados, cambios y tergiversaciones en los rituales, etc. y donde nuevas y
poderosas expresiones de la verdad perenne pueden coexistir con imitaciones
superficiales de nuestra antigua tradición, por no mencionar la penetrante
influencia del comercialismo y la distorsión del "poder".
Ciertamente,
el iniciado y el investigador se enfrentan, claro está, a situaciones
enteramente diferentes. El primero necesita descubrir si sus maestros o la
enseñanza es espiritualmente eficaz para el, sin considerar si su logia posee o
no las credenciales "externas" de su linaje. El estudioso en gran
medida está obligado a superar sus necesidades espirituales a fin de realizar
la función de contribuir al conocimiento humano accesible.
El
criterio de autenticidad del estudioso surge de una necesidad más exterior,
aunque nunca enteramente exterior si ese estudioso es un iniciado en nuestros
misterios. A diferencia del buscador espiritual, el investigador está obligado
a conceder mayor peso a las "marcas de Buda" en el sentido mas
literal del símbolo, a saber, las consideraciones que implican una
continuidad histórica en el orden institucional, espiritual y sociocultural
externamente verificable, aunque incluso, el discernimiento de estos aspectos
mas externos de la tradición masónica, dependa muy a menudo de lo que podemos
llamar intuición espiritual.
Mi
hipótesis implica que el iniciado, buscador de la verdad, preocupado por su
propia vida interior, sea también un estudioso preocupado por el estudio de la
Masonería como fenómeno, en cualquiera de sus múltiples aspectos y
manifestaciones. Que el masón como estudioso atienda la dimensión
"horizontal" de la Masonería, a sus formas y manifestaciones en la cultura
y en la historia y, a la vez, como iniciado se preocupe por la dimensión
"vertical", entendida como el movimiento de uno mismo hacia la
libertad interior, o, para usar nuestro lenguaje, el movimiento de occidente
hacia el Oriente.
El
estudioso mira hacia afuera, el iniciado, hacia adentro (o hacia arriba). En
éste punto es donde la idea del esoterismo puede ser introducida de manera
eficaz. La distinción del movimiento hacia el Oriente y el movimiento hacia el
mundo exterior es una distinción natural y básica, y en ese sentido siempre ha
habido y habrá contraste en la vida humana entre actuar en forma efectiva y
coherente respecto al mundo exterior, por una parte, y someterse a una realidad
mas conciente y trascendente con la que contacta en el interior de uno mismo.
La
posibilidad de desarrollo dentro de la persona humana de una presencia que
contiene y reconcilia ambos movimiento es, a mi siempre humilde modo de ver,
una característica central, definitoria, reconocida e incluso enfatizada (hago referencia
a nuestros QQ.: HH.: Fichte, Schelling, Goethe, etc.) por la legítima
Masonería, filosófica, evolutiva, esotérica, iniciática y caballeresca, como
nos gusta caracterizarla.
De
manera que no he hablado de cambiar rituales, lo que considero una agresión a
nuestra institución, ni tampoco he criticado el "método masónico".
Muy por el contrario mi propuesta es profundizar en el conocimiento de ello y
no negarnos la posibilidad "saber". Por una parte, la inclusión de lo
"profano", la aceptación de mundo, de toda la vida humana, incluyendo
el movimiento hacia el mundo exterior, así como la mente y su deseo de
explicación y verificación y, por la otra, un movimiento simultáneo hacia el
interior, el conocimiento de uno mismo: una espiritualidad comprensiva, que
abarque todos los aspectos de la vida y la realidad humana. El iniciado, el
masón, debe ser tal todo el día, no solo en el templo, solo así podrá realizar
con su vida y su ejemplo el ideal de la Masonería de trabajar constante y
pacíficamente por la felicidad y la emancipación de la humanidad a través de sus
adeptos.
Siempre
con el debido respeto y el TAF de
Alejandro
PS.
Existen tantos movimientos y grupos que de autodenominan esotéricos. Incluso la
televisión nos ofrece diariamente "servicios" esotéricos. No todos lo
son, y ¿no vale la pena demarcar (científicamente o con la mayor exactitud) que
es y que no es esoterismo?
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Q.·.H.·.Alejandro y Todos. La masonería NO está en contra de la Ciencia.
Nadie en sus cabales lo afirmaría. Discrepamos en varias ideas tú y yo.
Una cosa es..." El estudio criterioso y científico de los orígenes de la
Masonería y de su realidad ontológica, así como si carácter esotérico,"
que es lo que viene haciendo la "masonología" y muy otra pretender
alterar el Ritual, que es el método operativo de la Masonería bajo el supuesto
de que:
"Muchos temas que en la antigüedad lejana o próxima eran
considerados "esotéricos", hoy en día han sido desentrañados
científicamente, para bien o para mal. Creo que hoy en día hay solo dos cosas
de las que no podemos dudar, la conformación cuántica del universo y la teoría
de la evolución. "...
El "gnosce te ipsum" pitagórico-masónico es el verdadero
objeto de la Masonería. Y ese Conocimiento no lo logras tú estudiando Física o
Economía. Cuando nos entregan en nuestra Iniciación las primeras enseñanzas
masónicas, se nos dice que la Masonería es un sistema moral. La palabra
Mos-Moris, en latín, de la cual se deriva "moral",hace referencia a
la "costumbre", a la "vida cuotidiana".Es en masonería la
relación "micro-macrocosmos", el Sujeto y su entorno, el Universo. La
masonería como sistema filosófico no riñe con los sistemas científicos, los
trasciende, los abstrae por medio de sus Símbolos y Alegorías..La Ciencia en
sus avances, que tú mencionas, tiene un lenguaje propio, un método particular. La
Masonería tiene otro Lenguaje, otro Método. La Ciencia no es Simbólica, es
Positiva. Su método NO es ritualístico. Es diferente aprender Física Cuántica a
ser exaltado al Sublime Grado de Maestro Masón. Grandes científicos, que
también fueron Masones, jamás pusieron en duda esta verdad. Y fueron
Científicos y Masones. Su formación científica no riñó con su formación
masónica; por el contrario, se complementaron. Eran mejores científicos y mejores
seres humanos.
La Masonería combate la superstición, categoría muy
diferente al Esoterismo. En tu mensaje pareces confundir ambas. Y dentro
de la inmutabilidad de nuestros Misterios Masónicos, la Libertad de
Pensamiento, el Libre Examen dirá a cada Iniciado cómo avanzar en su
autoconocimineto, en su Pulimento. No puede entenderse el Libre Pensamiento
masónico como la "libertad" para alterar el Ritual, para
"acomodar" el sistema filosófico masónico, según las veleidades
personales, por muy "científicas" que pretendan ser. Nuestros
Rituales han permanecido incólumes a lo largo de siglos, a pesar de la
evolución de la Ciencia.
Como dices tú, mi Q.·.H.·.Alejandro, "con el debido respeto,
es mi manera de pensar".
Recibid todos mi T.·.A.·.F.·.
Alonso Berrío C.
