A   L   G   D   G   A   D   U

La Masonería Como Institución de la Moralidad

 

S   F  U

 

 

Mis  QQ  HH Todos:

 

Buenos Días.

 

Es un verdadero honor tener la oportunidad de dirigirme a tan honorable Asamblea de Masones, para disertar acerca de un tema universal como lo es la Masonería. Pero, muy respetuosamente, antes quiero agradecer al Dr. Rafael Regardíz Amaro, Muy Poderoso Soberano Gran Comendador  del Supremo Consejo Confederado de Grandes Inspectores Generales del Grado 33 y Último del Rito Escocés  Antiguo y Aceptado de la República de Venezuela, por haber depositado en , la confianza suficiente para que exponga esta presentación. Muchísimas Gracias Ilustre y Poderoso Hermano.

 

Se, que para muchos de ustedes, los comentarios que aquí haremos les serán familiares, ya que es el trajinar constante de nosotros en el quehacer cotidiano de la institución.  Con humildad, me voy a permitir manejar el buril que la Masonería nos ha entregado con tanta confianza desde el momento de nuestra iniciación. Agradézcoles la gentileza de su comprensión  y me encomiendo al G A D U,  para que me ayude en esta tarea de compartir con ustedes una información que dicha en un Templo sería diferente por los signos y emblemas que nos son conocidos, pero en esta bóveda se torna más complejo por el compromiso de la palabra al descubierto, pero estoy seguro que todos mis HH me ayudarán en este hermoso  labrar a punta de cincel y mazo. Además, tenemos que abordar estos nuevos tiempos haciendo algunas adaptaciones a nuestro modelo mental o dicho mejor, al software que nos corresponde ajustar.

 

No estoy aquí para enseñar nada nuevo, y me perdonan que así lo diga, pero todo está allí, en La Madre Naturaleza, en nosotros mismos. Así, que mi presencia en este honroso lugar, es apenas para que juntos, como siempre hemos estado y ha sido a través de los tiempos, conjuguemos reflexiones que nos inciten a obtener las mejores directrices por donde debamos transitar los masones de todos los grados.

 

Simbólicamente, el grado que ostenta un Masón, le hace meritorio de un valor moral fundamental, al que debemos respeto y consideración, sin embargo, vemos que en la medida que el H que tiene un alto grado, la humildad que de él se deriva es mayor. Esto tiene una explicación, y es que cada vez que nos elevamos un peldaño en la escala del conocimiento, vamos tomando conciencia del grado de compromiso y responsabilidad que nos toca llevar adelante, por lo que ese Masón de alto grado, será siempre un humilde servidor del Gran Hacedor del Mundo, en beneficio de nuestra sociedad, nuestra familia y sobre todo, del orden fraternal que por siempre nos ha adornado. Al menos así debe ser. Las excepciones siempre las hay. Somos personas humanas con defectos y virtudes y entre nuestras responsabilidades, está el corregir nuestras imperfecciones y, los hermanos todos, también tenemos esa obligación para con el hermano en referencia se así fuere.

 

Los masones, somos personas humanas integrantes de esa Gran Orden Universal en la que participamos hombres de todas las razas, credos y nacionalidades sin distinción, y que además, nos congregamos en logias, para estudiar y trabajar en la construcción de una sociedad fundada en el Amor Fraternal. Para este fin, nos amparamos en principios elementales de nuestra institución que también repercuten en nosotros, como son el Amor a Dios, el Amor a la Patria, el Amor a la Familia y el Amor al Prójimo.

 

La Masonería responde pues a un Rito simbólico que para nosotros es conocido como “Rito Solar”, el cual se estudia desde el simbolismo como elemento clave del conocido “Rito Escocés Antiguo y Aceptado  que consta de 33 grados y es uno de los ritos mas conocidos y difundidos en América Latina, entre otros sobre los que tenemos que investigar y conocer en aras de una mejor interpretación de la diversidad del hombre para buscar caminos que le ayuden a encontrarse consigo mismo.

 

La Masonería en su totalidad es simbólica, pero los tres primeros grados, conocidos como Aprendiz, Compañero y Maestro respectivamente, trabajan  con una Carta Patente, otorgada en nuestro país por la gran Logia de la República de Venezuela  y constituyen la Masonería simbólica propiamente dicha. Valga referirnos a estos primeros grados, como los más importantes mientras estamos en el simbolismo, puesto que en ellos está la base fundamental del edificio masónico.

 

La Masonería Capitular y Filosófica trabaja en cámaras superiores, y en cada una de ellas se trabaja un determinado número de grados en particular. Así, en el Capítulo, se trabaja desde el grado 4to. al 18 inclusive, estando divididos sin embargo en Logia de Perfección del grado 4to al 14 y Capítulo propiamente dicho del grado 15 al 18. Del grado 19 al 30 se trabaja en el denominado Consejo Kadosch.

 

Con la preparación del hombre en los tres primeros grados, la Masonería se propone como objetivo combatir la ignorancia en todas sus modalidades, a través de un sistema integrado, donde el Masón, debe obedecer las leyes del país donde resida, vivir según los dictados de la honradez, practicar la justicia, amar al prójimo y trabajar por la felicidad del género humano. Ahora bien, para que esto sea posible la Masonería prohíbe expresamente toda discusión religiosa sectaria o político partidista en sus trabajos.

 

Otro aspecto que se debe tomar en cuenta  en el proceso de perfeccionamiento que nos ofrece el Rito Escocés Antiguo  y Aceptado, es el apego a la Luz que proyecta el Libro de la Ley adoptado, conjuntamente con la Escuadra y el Compás, lo que constituye las tres Grandes Luces emblemáticas de la Institución.

 

Me voy a permitir especular un poco   respecto a la persona humana, como elemento sujeto a la construcción de un Templo Moral, es decir, de su Templo Moral.

 

El Masón QQ HH es una Unidad, es un ser vivo puesto que tiene actividad propia e interacción adaptativa con el medio. Es por otra parte original, pues el hombre Masón tiene la capacidad de pensar abstractamente y comunicarse. Es inteligente, porque tiene la facultad de interactuar con realidades cognoscitívamente, así lo aprendimos con el estudio de los sentidos y de hecho, lleva implícito el sentir. Este hombre del que estamos hablando, posee una estructura personal que tiene que ver con su formación, su individualidad y su personalidad. Es decir, el Masón como persona es un ser conformado, interiorizado, espiritual y creador. En consecuencia debe estar siempre en sí mismo, atento, vigilante. Así, mis QQ  HH para la comprensión del “él es él” y “yo soy yo”, lo cual es algo natural, el Masón practica la trilogía de “Libertad, Igualdad  y Fraternidad”, en el entendido de que cada persona es un centro dinámico, y único responsable de sus actos.

 

Esa concepción que hemos tratado, tiene su razón en el hecho de que el ser personal es único e indefinible, ello por  su complejidad, que no termina de abarcar ni de acabar, lo que lo hace inaccesible, aunque sea nombrable más no numerable. Esta es una de las razones que dificulta establecer patrones  donde se puedan enmarcar requerimientos, que a veces por su alta exigencia solo sería posible estableciendo una norma conductual desde temprana edad, cosa que la Masonería no hace,  porque su misión es precisamente, aceptar personas que en su condición de adulto es el reflejo de la sociedad y, al ingresar a nuestra institución, se encontrará con un conjunto de normas, emblemas, señales, rituales y en fin , condiciones que harán posible que él con su experiencia adapte ante esa nueva programación que le exigirá un ajuste de su software mental para mejor entendernos. Y es, que la Masonería, además de su concepción progresista se adapta como institución igualmente a los tiempos como veremos más adelante, aunque podemos recordar que en un principio, con el uso de las computadoras hubo un gran recelo en colocar información accesible a quien quisiera conocer algo de la Orden. Inclusive hoy, algunas logias por no decir HH todavía están pensando en si debemos o no participar de ese complejo de autopistas de la comunicación tecnológica.

 

El Masón QQ HH es él, sin ser más que otro, y su trabajo en la piedra bruta debe caracterizarse por la constancia, hasta que su propio “YO”, se manifieste desde su interior. Es por ello, que para el Masón, la noción de persona juega un papel decisivo en la construcción del Templo Moral, ya que el sujeto y objeto de la moral es la persona, concepto este que debe entenderse en todos los niveles, esto es, en el contenido y en la estructura.

 

Podemos decir ahora, que el sujeto de comportamiento moral, es el propio Masón como persona, es decir, la Unidad como un todo, puesto que el hombre es una realidad intersubjetiva o si se quiere, interpersonal, lo que hace con que él tenga una estructura de diálogo, donde el “YO” se constituye en la referencia del “”, teniendo como fundamento la Fraternidad entre otras virtudes.

 

Como podemos apreciar, somos diferentes, somos complejos e impredecibles y todo, porque somos personas humanas, susceptibles de perfeccionarnos, y eso lo sabe la Masonería, pero por otro lado, todos tenemos las mismas posibilidades de avanzar, a todos se nos da el mismo conjunto de herramientas e instrumentos para desbastar las imperfecciones de la piedra bruta, que debe encajar en algún lugar del edificio. Dicho mejor, al iniciarme en la Masonería, ostento y me adornan, las mismas libertades para buscar la verdad (léase mi verdad), en idénticas condiciones de igualdad y fraternidad.

 

Creo, mis QQ HH que hasta este momento, hemos abonado adecuadamente el terreno, como para poder pincelar delicadamente, lo significativo, que para los masones representa la Tolerancia, que como sabemos, es un fundamento etimológico y epistemológico que consagra los derechos  políticos de los disidentes o de las minorías.  

 

Algunos consideran, que el concepto solo constituye una admisión de la diferencia, donde se acepta al otro en su condición de diferente, y que falta algo por incorporarse al concepto para que haya una mayor plenitud en la diversidad.

 

Definitivamente discrepamos de esta última posición referida, pues al consagrarse los derechos de las minorías, se está dando al distinto, la misma validez, la misma plenitud de derechos y deberes que impone la sociedad. En consecuencia, la Tolerancia tiene el mismo sino que la Democracia.

 

Curiosamente, la Tolerancia es un fenómeno raro en la historia humana, ya que se requiere de un conjunto de factores para poder manifestarse. No obstante, si la Tolerancia es una virtud, como lo señala nuestro propio ritual de iniciación, no podemos definirla simplemente como la “aceptación del otro”, porque cuando se tiene la virtud de la Tolerancia, esta se lleva a cabo con conocimiento de causa, puesto que al asumir dicha Tolerancia, tenemos que tener el convencimiento de lo que estamos dispuestos a tolerar, es decir, ¿hasta donde somos capaces de ser tolerantes?

 

¿Saben porque estamos hablando de nosotros mismos?

 

En verdad siempre lo estamos haciendo durante el camino del perfeccionamiento en la búsqueda de la verdadera Luz, pero hoy le damos énfasis, porque necesitamos responder tres preguntas:

 

¿Quien soy?

 

¿De donde vengo?

 

¿Para donde voy?

 

Las respuestas a estas sencillas preguntas,  es la grandísima responsabilidad mis QQ HH, del motivo del porque de la Masonería. Corresponderá pues a cada uno de nosotros, tener las respuestas mas acertadas, para poder acercarnos a la comprensión del sentido que tiene la vida. Planteamiento este, que debe facilitarnos la construcción de nuestra propia identidad. Esta es pues una de las razones igualmente, del porque del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

 

Con el criterio de la búsqueda por realizar lo correcto en la medida que conocemos las implicaciones del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, el Masón aprende a amar a sus hermanos, sin que olvidemos, que el aspecto simbólico de nuestra institución, nos lleva a la construcción del Templo Moral y, en el transitar hacia ese fin moral, los medios utilizados deben ser también morales.

 

La Libertad, QQHH, implica la decisión de elegir entre el bien y el mal y en consecuencia, de crecer en la perfección o de flaquear en lo opuesto. Los masones, nos hacemos responsables como hombres compenetrados con la sociedad donde vivimos, en una medida de proporcionalidad con nuestros actos voluntarios por el bien moral. De igual manera, la mayor o menor libertad del sujeto, implicará mayor o menor responsabilidad en su ética. En consecuencia, estos comentarios, resisten el análisis en el marco referencial de la Posibilidad, con mayúscula, hasta que el hombre llegue a encontrarse con su último bien que es Dios. En conclusión, el Masón tiene que recordar cada día, cada instante de su vida, que el derecho al ejercicio de la Libertad es una experiencia inseparable de su Dignidad como persona humana y más como Masón, ya que en la medida en que vamos haciendo más el bien, nos vamos tornando más libres. Esto se explica muy bien en nuestros rituales, pero para facilitar la interpretación, podemos decir, que el bien, es lo que la virtud elige libremente, o sea, que la razón pura en sí misma, es la Libertad.

 

Con todo el respeto que se merecen mis ilustres HH me voy a permitir ir un poco mas allá de la profundidad y colocarme justamente en los primeros peldaños de la Logia de Perfección, donde por el esfuerzo, la constancia, la dedicación y en fin, por el trabajo realizado, se nos hizo posible que la institución nos entregara una hermosísima llave de marfil, que solo puede ser usada por quien halla llegado al portal de la Conciencia.

 

La Conciencia mis QQ HH es lo más preciado del Masón, pues la trilogía de Libertad, Igualdad y Fraternidad, solo será posible, si se actúa de plena conciencia. De hecho, para el hombre, la Conciencia es la Cámara más secreta y sagrada donde él puede estar solo con el G A D U que es Dios. Es más, él lo sabe. El misterio está, en como llegar hasta ese lugar. Y saben una cosa mis QQHH el camino comienza en el primer Catecismo que se nos entrega el día de nuestra iniciación.

 

La fórmula “Libertad de Conciencia”, viene a ser, lo que podríamos tomar en estos tiempos modernos, como objeto formal del concepto de Tolerancia de esta época, y digo esto, porque lo que se tolera no es la persona, a ella la tenemos que amar; lo que se tolera es la Conciencia, es decir, sus opiniones, sus juicios, sus actos en tanto son libres.

 

El Masón, al penetrar por el Portal que abrió su llave de Marfil, secretamente continua el camino  hacia el encuentro con la verdadera Luz, motivo por el cual debe seguir obedeciendo siempre, el juicio cierto de su Conciencia, que es su verdadero Maestro de Perfección.

 

Podemos captar ahora, que la Institución masónica tiene sobre sus hombros, y así ha sido siempre, la conducción de hombres dignos, y no con esto quiero decir que la Masonería sea conductivista; hombres capaces de reunirse en logias y cámaras especiales, para luchar contra la Ignorancia, el Fanatismo y la Ambición.

 

Sabemos que en la Filosofía Masónica, el hombre es el principal objeto de la Naturaleza, razón por la cual la Masonería establece que la causa del progreso humano es nuestra causa; que la emancipación del pensamiento del ser humano es nuestro anhelo; que la libertad de conciencia es nuestra misión y que la garantía de la igualdad de derecho de todas las personas dondequiera que se encuentren, es la meta de nuestros argumentos.

 

La Masonería mis QQHH es progresista y eso no lo ponemos en duda, porque nuestra Orden fue creada precisamente para presidir las concepciones morales de las generaciones de cada época, y es por tal motivo, que ha sobrevivido, porque jamás fue un obstáculo en la evolución del hombre y si, una encausadora de la moral para alcanzar y lograr la felicidad del género humano, solo asequible, por quien tiene conciencia de haber cumplido siempre con sus deberes.

 

Hemos mencionado varias veces la palabra “Rito”. En Masonería se conoce como Rito, a un conjunto de reglas o preceptos con los que se practican las ceremonias. La palabra latina ritus de donde se ha tomado la traducción, significa “una práctica” o “costumbre aprobada”.

 

Ningún Rito tiene supremacía sobre otro y, si el Rito ha sido efectivamente reconocido, entonces el hermano lo es por todos los masones del universo. Ciertamente, es difícil establecer el origen de los ritos; algunos los atribuyen a los Colegios de Arquitectos Romanos formados por Numa en el año 715 a.J.C.; otros a los Esenios, a los Dionisianos, a los Judíos, a la construcción del Templo de Salomón entre otros, pero como ya habíamos mencionado, en América Latina el más común es el Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

 

Históricamente, la primera Masonería, fue la que construyó el templo de Jerusalén  en tiempos del rey Salomón. En la tradición masónica se comenta no obstante, que los masones se organizaron por primera vez, como una corporación durante la construcción de la Torre de Babel. Otra Masonería de la antigüedad, fueron los artífices de Dionisio; se dice inclusive, que pudo existir un nexo entre Hiram Abiff y esta Masonería de origen griego. Con el nombre de Colegio  Romano de Arquitectos, existió otra Masonería en la Roma clásica y en la tradición masónica, se nombra a veces a Cesar Augusto, como patrono de los masones de la antigua Roma y se dice, que fue Gran Maestro del Colegio Romano de Arquitectos. Pero mas recientemente, en 1717, cuatro logias masónicas londinenses: El Manzano, La Jarra y el Racimo de Uvas, La Oca y la Parrilla y La Corona, nombres de las tabernas de la época donde fueron instaladas dichas logias, se reunieron y crearon la Gran Logia de Londres; luego, en 1723 aparecieron las Constituciones de Anderson de la Masonería Moderna.

 

Los rituales de la Masonería propician que el Masón se torne virtuoso y pueda elevarse progresivamente por la escalera de Jacob, cuyas gradas son emblemas de virtudes, donde por cierto, las tres primeras son la Fe, la Esperanza y la Caridad. Estas virtudes morales, son las que deben adornar el espíritu y el corazón del Masón, quien no olvidará jamás la Fe en el G A D U, la Esperanza en el perfeccionamiento moral y la Caridad para con sus semejantes. Por ello, que el llamado Misterio en la Masonería no es más que ella en esencia, pues es una escuela de virtud y ciencia útil a todos los hombres.

 

Podemos deducir ahora, el concepto de Masonería  como el estudio de las ciencias y la práctica de las virtudes, trabajo éste que debe ser continuo, para que el Masón, al consultar su corazón, reflexione en cada uno de sus actos acerca de la responsabilidad que ha adquirido como tal.

 

Siendo entonces la virtud tan importante para la vida del Masón, se torna natural, que a través del estudio de ellas, nos preparemos para alcanzar la felicidad que es la suprema justificación de la vida del hombre.

 

La virtud de la prudencia, puede tener tres facetas para el Masón estudioso: optimizar el pasado, buscando las referencias en las experiencias positivas; diagnosticar el presente por medio de un agudo conocimiento de lo que está ocurriendo y, a partir de allí, prevenir el futuro. En toda esta trayectoria, surge el sentido de la proyección, donde la ética, se ocupa primeramente de las virtudes, de las actuaciones positivas y de los vicios en cuanto a la omisión de las virtudes.

 

Vemos pues, que si el saber hacer, no es otro nombre para la virtud de la prudencia, vendrán vicios contra la prudencia que serán equivalentes a un hacer mal, que traerá por ende consecuencias morales de diferente índole, por causa de conductas indolentes.

 

De este comentario concluimos que el Masón se prepara para el futuro, y lo hace en un plano de confianza, precisamente en reuniones específicas, donde por convicción se autoafirman sus conductas, las cuales va reforzando y convalidando en la medida que se comparten y aclaran las dudas con otros hermanos. Esto mis QQ HH es el quehacer de cada día, pues en la vida y en el trabajo, estamos requiriendo validar constantemente nuestras intenciones frente a la ejecución de las decisiones que vamos tomando.

 

Es fundamental entonces, que el Masón recurra a la confianza en las decisiones que va tomando y así, pueda abrirse hacia los demás, lo cual es una cuestión finalmente ética, ya que la confianza es un valor,  un bien. Entonces, ético es otorgar confianza a otros y a la vez compartir ese sentimiento.

 

Surge aquí  mis QQ HH un término que he mostrado en las entrelineas: la Intuición, importantísima para el Masón pero que será objeto de otra revisión. Por los momentos sin embargo, tomemos en cuenta que la Intuición, derivada del término latino intueri, significa “mirar hacia adentro”. Esto mis QQ HH es simple, no podemos hacerlo complicado, sin embargo, cuando se aborda esta espléndida condición humana, la tendencia es utilizar palabras con significados complicados como: intuición y revelación, metafísica, éxtasis, sexto sentido, percepción extrasensorial, clarividencia entre otras.

 

Aunque en verdad la Intuición no deje de ser todo eso que hemos dicho, el hecho es, que todos nosotros tenemos en forma natural, esa maravillosa capacidad visionaria de inferir el futuro, como lo indicábamos en la tercera faceta de la virtud de la prudencia. Significa esto mis QQHH ver un poco más allá de la razón, captar las esencias maravillosas del conocimiento conciente del futuro, de aquello que no es visible en el presente.

 

Intuir, es un acto normal de la naturaleza. El sistema intuitivo es como una antena que recoge informaciones no verbales y se expresa de igual forma por un lenguaje no verbal a través de símbolos y sensaciones. ¿Pregunto a mis QQHH si no es esto lo que hacemos en cada momento  que estamos a cubierto?

 

¿Quien de nosotros, no se ha salvado de ¿cometer un error por una intuición?, O quien no se ha sentido inspirado para escribir un poema,  una frase, una poesía, un texto o  pintar un lienzo? O ¿quien no ha solucionado un problema por intuición, aunque lo haya atribuido por costumbre a una coincidencia o a la casualidad?

 

La Intuición nunca duerme, por lo que hay que estar atento siempre y vigilante con todos los sentidos, lo cual es fundamental para llegar a la Maestría de nuestra propia construcción en el perfeccionamiento del Templo. Einstein afirmó, que las verdades fundamentales del universo, solamente se alcanzarían a través de la Intuición.

 

La Intuición es un tema fascinante. Permítanme decirles que la Intuición, o sea la percepción para algunos, la gnosis para otros o la inspiración, es un conocimiento de naturaleza completamente diferente al conocimiento de la razón. Es una forma de iluminación directa e inmediata a través de la cual se entra en contacto con el ente conocido y que algunos llaman revelación.

 

Esta facultad intuitiva, en realidad no puede ser analizada bajo el ángulo racional, pues trasciende la razón, está más allá del umbral de las dimensiones. Es una sabiduría que no se presenta con el prestigio de la palabra. Es necesario estar en Armonía con el Universo y en Unidad con Dios.

 

La Intuición es un saber íntimo, glorioso, misterioso y oculto a la razón, que los ojos no ven y los oídos no escuchan, pero que tiene su propio lenguaje. Esto no significa que esta fuera de nuestro alcance. Tal vez por ello se dice, que la razón es la capacidad mental complementaria de la intuición, es su hermana gemela, es la Tolerancia, es la virtud que nos permite captar eso.

 

Les invito QQHH a mirar hacia adentro de cada uno, respetándonos la manera de hacerlo y, desde esa profundidad propia y única de cada quien, griten al Universo con silencio y en el lenguaje que les de su Intuición, algo así como: “yo se que me estas queriendo mostrar algo, ayúdame a comprender lo que es”.

 

Si el portal está abierto QQHH y estamos atentos,  seremos capaces de captar lo que nos sea permitido. Recordemos, que nosotros tenemos la llave de marfil para desmitificar la intuición.

 

Hipócrates afirmó, que existe un flujo común, una respiración común y que por ende, todas las cosas tenían simpatía. Motivo, que me permite comentar, que los grados masónicos después del tercero y por supuesto que los tres primeros también, tienen una razón de ser para el iniciado, quien tendrá que utilizar plenamente el uso crítico de la razón en la búsqueda de la verdad.

 

La razón, como vemos, juega un importante papel, ya que a través de ella podremos clasificar todo aquello que resista un análisis, es decir, aquello que pueda ser dividido en muchas partes para una mejor comprensión de su intrínseca naturaleza y sus posibles relaciones.

 

La razón viene a ser la facultad del raciocinio, del pensar, de especular y en fin, de sistematizar conocimientos. El raciocinio no envuelve sentimientos, es propio de las ciencias exactas y nos proporciona la relación entre el espacio y el tiempo. De allí, que el iniciado, tenga que mantener un combate incansable contra la ignorancia el fanatismo y la ambición.

 

He llegado hasta estos comentarios, para buscar las razones que hicieron posible el surgimiento de los altos grados de la Masonería en la segunda mitad del siglo XVIII, causas que hoy en día ya no existen como tales, pues, las instituciones sobreviven a los factores históricamente transitorios que las hacen nacer y, suele ser la costumbre o bien la adaptación a nuevos fines y propósitos lo que hace que los motivos originales requieran de nuevas justificaciones, muchas veces imprevistas por los fundadores primigenios.

 

Los altos grados de la Masonería tienen como parte de su misión, hacer comprender el esoterismo de la misma, así como complementar ciertas etapas de evolución. De igual modo, llevan implícito la valorización de sus adeptos.

 

La secuencia de los grados masónicos, se propone ayudar de manera complementaria la evolución del Masón. Es así, como el concepto de enseñar, sirve para que observemos una secuencia numérica en la secuencia de cada grado, estructurados de forma tal, que pueden ser estudiados individualmente. Pero de igual forma, al sucederse su interrelación, se aprecia mejor su sentido filosófico, que sumado a las experiencias de quien lo recibe o lo vive, evocan una información factible de sumar al conocimiento personal.

 

La masonería a través del escocismo, propicia el acercamiento del hombre a la verdadera Luz, así como al conocimiento e interpretación de lo que significa la autoconfianza de la que hablamos hace unos momentos. En este sentido, el Masón asume un liderazgo propio en su conducción como persona humana y, en la seguridad, de que no estará sujeto a manipulaciones adversas o influencias indebidas. Él sabrá controlarse y mantenerse en armonía disfrutando de su libertad y dignidad con lo cual se incita a una moral mas decisiva y un comportamiento moderado.

 

En el grado de Soberano Príncipe Rosacruz, la institución proclama la verdad por convicción, para destruir la ignorancia,  la superstición y el fanatismo, ejemplificando el simbolismo a través del sacrificio del hombre libre en la cruz. El Caballero Rosacruz, es pues un Masón conciente de que no basta ser libre, sino que es necesario defender esa libertad y cumplir con nuestras obligaciones.

 

Aun cuando un Masón Rosacruz reconoce que la Caridad es la precursora de todo bien, y que la Esperanza es una señal del sendero de la verdad, con la Fe él se sobrepondrá a todos los obstáculos. El Caballero Rosacruz, al hallar la palabra de cuatro iniciales I.N.R.I. (Indefeso Nisi Repellamus Ignorantian) que se traduce: “Por Esfuerzos Infatigables Rechazaremos La Ignorancia”, estará reconociendo que se inicia el reinado de la justicia y con ella la Paz y el Amor.

 

Hemos apreciado, que el hombre Masón, posee una serie de capacidades íntimas, capaces de acercarlo a través de un conocimiento intuitivo a su propio YO, donde encontrará un refugio contra las perversidades

 

 

José Olivieri