
por León Héctor Sapiaíns (Marzo 2003)
La historia del
Leonismo que se inicia en 1917, tiene su origen en grupos de ejecutivos que se
denominaban Clubes de Hombres de Negocios que se reunían a la hora de almuerzo
para relacionarse en sus actividades de negocios, sin que existiera en ellos
intención de actividades filantrópicas.
Esta
característica del servicio filantrópico que caracteriza al Leonismo nació por
la inspiración principalmente del Ilustre León Melvin Jones, hecho suficientemente
conocido de todos nosotros, pero deseo recalcar especialmente que, entre las
otras muchas y destacadas cosas que hizo durante toda su vida por el Leonismo,
esta la de haber intervenido directamente en la creación del emblema del
Leonismo.
Sabemos con precisión
que existieron varios emblemas, el primero fue diseñado por su amigo Alan Speed
con profusión de símbolos masónicos que fue prontamente reemplazado por el
diseñado por la destacada pintora de fauna Rosa Bonheur y que consistió en un
hermoso león, en vista frontal que fue usada por primera vez en 1918 en la
Revista The Lion Club Magazine. Posteriormente Melvin Jones encargó a su amigo
Maurice Blink para que diseñara otro, deviniendo en el diseño bicéfalo actual y
que file presentado para su aprobación en. Reunión de Directorio el 12 de Abril
de 1920 al cual se le hicieron algunos cambios especialmente en la distribución
de colores y fue aprobado definitivamente el 31 de Diciembre de 1921, sin
variación alguna hasta la fecha.
Algunos detalles
de los diseños y las características de los diseñadores como del propio Melvin
Jones, nos aseguran que este emblema responde a conocimientos profundos del
simbolismo y que ellos tienen como misión plasmar los ideales y objetivos de la
Institución conforme una filosofía muy particular y muy especifica: la
actividad filantrópica.
Los símbolos, cuya
vigencia no podemos desconocer a pesar de los profundos cambios científicos y
filosóficos acaecidos en nuestra sociedad en los últimos 100 años, son tan
antiguos como el hombre mismo y continúan absolutamente vigentes, es más,
podemos afirmar que ellos han cooperado activamente en el asombroso desarrollo
de la ciencia y la tecnología que tanto han influido en nuestro diario vivir;
todo lo que existe en nuestro mundo circundante está rodeado y dirigido por los
símbolos, nuestra escritura, nuestras comunicaciones y aún la propia ciencia.
El aspecto
simbólico y significado del emblema Leonístico es el tema de este trabajo y ya
hemos establecido que la figura principal de este diseño es un León bicéfalo,
es decir, de dos cabezas. La historia conoce múltiples emblemas bifrontes o
dobles en la creación humana; existen desde la época de las cavernas, tanto en
herramientas, armas, adornos y todo tipo de objetos, e iconografías artísticas
y religiosas.
El símbolo más
relevante conocido en la antigüedad es el Dios Jano de los indo ario y que
alcanzó su mayor difusión entre los Romanos. Era representado por una figura
humana con una doble cara, la tina de un joven mirando al futuro y la otra de
un viejo barbudo mirando el pasado. Este Dios Jano a Janus, era es tina deidad
celeste de primer orden, y como tal, muy influyente en el destino humano.

Para efectos de
este trabajo es importante destacar algunos significados de la palabra JANO:
Jano procede de la
voz indo Fanum, lugar sagrado que con el tiempo fue derivando en otras
acepciones, a pesar de ser una deidad Indoeuropea, tal como Ianus en latín que
es la raíz de "tránsito", “paso hacia otro
lugar" y lanua de la cual deriva la palabra, "puerta", que
devendrá en january en ingles que es enero, la puerta de entrada al año.
En el curso de su
tratado poético histórico Fastos, el romano Publio Ovidio (43 a.C.), explica
que Jano significa "el sólo, custodia del Universo" (I, 119):
("me penes est unum vastio custodia mundi"), lo que establece una
relación especial de Jano con el Universo, lo que unido a su otro significado
de "protector de las puertas celestes": 1, 125, es decir es una
especie de síntesis principal, cuya imagen iconográfica bifronte no seria más
que una explicación simbólica de su doble capacidad.
En el Verso 120
Ovidio lo define como gozne del universo, es decir un eje sobre el cual gira el
universo, es un verdadero "axis mundi" sobre el cual también giran
los polos celestes, por lo que no extraña que en su estatua en la mano derecha
figura el número 300 y en su izquierda el 65 en una clara alusión al periodo de
giro de la tierra alrededor del sol.
Para complementar
adecuadamente este aspecto es necesario recordar que el ciclo anual del mundo
se especifica en los dos momentos fundamentales del recorrido solar: el descendente,
desde el solsticio estival hasta el invernal, el ascendente, del
solsticio invernal al estival, según un ciclo que indefinidamente retorna tal
vicisitud cómica, todo lo cual se puede ampliar en el trabajo Jano, el año y
los solsticios de Nuccio d'Anna.
Estas
explicaciones de Ovidio son la base del significado simbólico de Jano, que será
también la explicación para múltiples iconografías bicéfalas que fueron
representadas por diferentes tipos de seres, dragones, serpientes y animales
fantásticos; todos ellos con el mismo significado simbólico, sin que faltaran
los que tuvieron un significado diferente, por ejemplo al Águila bicéfala de
Bizancio que significaba la unión de los Imperios de Oriente y Occidente, el
Águila Bicéfala Rusa, la unión indisoluble de la fe católica ortodoxa con el
gobierno regio. Similares aplicaciones existen para las monarquías de varias
potencias europeas.

Pero, ¿Qué
significa la versión de Ovidio de la iconografía bicéfala? ¿Qué cosmología
postula ese símbolo? ¿Que filosofía se asienta en ese símbolo?.
Los antiguos
definieron que en ese símbolo estaba representado el mito solar, la explicación
de todos los fenómenos astronómicos relacionados con la tierra, explicación que
parece fantástica dado a que en esos tiempos, presumimos que no se conocía el
telescopio, no existía una ciencia organizada y no existían instrumentos para
registrar los fenómenos que afectan al planeta tierra, sin embargo, los
antiguos, desde los Caldeos conocían estos fenómenos celestes y reconocían al
Sol como fuente de vida, razón por el cual el Astro Rey era el símbolo de
Divinidad por excelencia.
Relevante
importancia para la vida del hombre es un fenómeno que los Romanos denominaron
Sol estat, literalmente sol detenido, voz latina del cual deviene la actual
denominación de Solsticio. ¿Que es el solsticio? ¿Qué representa para el
hombre? En la figura N°. 3 encontramos el esquema de la traslación de la tierra
en torno al sol describiendo una elipse, que en sus puntos más extremos, se
producen los solsticios y en los más cercanos al sol los equinoccios, los
primeros de Verano e Invierno y los segundos de primavera y de otoño. En este
dibujo podemos comprobar que hay momentos en que la tierra se encuentra a mayor
distancia del sol(solsticios) y otros en que esta más cerca(equinoccios), todo
lo cual simplemente significa, que el planeta tierra, conjugando otros aspectos
físicos, tenga las variaciones de clima y las estaciones del año, lo cual dan
origen a "ritmos", es decir, tiempos con mayor calor y tiempos con
menor calor por la acción del calor del sol.


Además,
paralelamente la tierra al trasladarse alrededor del sol lo hace con su eje
norte-sur con una inclinación de 23° y 27', lo que junto a la mayor y menor
irradiación por su camino en la eclíptica solar, producen las estaciones del
año y las variaciones de clima necesarias para la existencia de la vida de la
flora y la fauna.
Es necesario
recalcar que los movimientos de rotación de la tierra son vanos, siendo el más
importante el de rotación con inclinación de 23° y 27', Otro movimiento de
relevancia el denominado movimiento de presesión de los equinoccios, que
consiste en la variación de los extremos del eje terrestre que oscilan en forma
circular produciendo imaginariamente un como polar y un cono austral, fenómeno
complejo que sin embargo ya era conocido por los egipcios y al cual los griegos
denominaron el Gran Año de Platón, todo lo cual resulta de la acción del AXIS
MUNDI, que está representado por el dios Jano, especialmente por su condición
de Bifronte o Bicéfalo.

En resumen, todos
estos fenómenos y sus celebraciones son un canto a la Vida, ya que gracias a
ellos se producen los estados de clima favorables para la vida, fenómeno
complejo que requiere delicados equilibrios.
Reconocer y
celebrar estos fenómenos implican una adhesión a una filosofía de vida, también
fuertemente representados por el Dios JANO, Señor de los Tiempos, Guardián de
las Puertas. Jano, Janus, Joanes, Juanes. Que no son otra cosa que la
representación de la esperanza, la representación de la evolución, es decir, la
creencia en que el hombre es un ser perfectible, en contraposición a múltiples
ideologías pesimistas de la antigüedad que consideraban la vida como un
tránsito penoso. Los adherentes al solsticio, con su doble cabeza pregonan la
doctrina del dualismo, que es el concepto que los componentes de la creación
son materia y espíritu en contraposición a las concepciones monistas, ya sean
espiritualistas o materialistas que concibe el todo formato por un solo agente,
el espíritu (platoniosmo) o materia el materialismo. Los primeros con su
concepción del espíritu y la divinidad y los segundos generalmente ateos
materialistas.
CONCLUSIONES
¿Que nos dice
entonces el León Bicéfalo desde la óptica simbólica?
Como símbolo dual,
bifronte, doble: que sus seguidores son dualistas, es decir, creen en la
materia y algo más: el espíritu, creen que hay algo más que los bienes
materiales, creen que el hombre es un ser perfectible, capaz de mejorarse
física y espiritualmente, capaz, por su bondad, de participar en la creación de
una sociedad más perfecta y la participación, por sus virtudes, en la creación
de un mundo mejor, mitigando el dolor, previniendo el dolor y las enfermedades
y entregando herramientas para satisfacer las necesidades del prójimo.
Destaca en el
emblema leonistico un doble circulo, que interpretamos el uno como el emblema
del hombre (microcosmos) que conforme la adhesión al humanismo, pone al hombre
como objeto y sujeto de la evolución y de todo quehacer humano, siendo el
Leonismo una actividad eminentemente humanista. El Leonismo es el hombre
trabajando con el hombre para el hombre, en su centro la letra L, representando
al León, con todos los atributos regios que el hombre la ha dado como rey de la
selva, pero también un atributo humano de gran e importante relevancia: La
libertad sin la cual no es posible ningún progreso, ya sea individual o social,
el Leonismo aspira a la libertad del hombre, libre del oscurantismo, de la
opresión, de la ignorancia y el fanatismo.
El circulo externo
representaría a nuestro entender, esa sociedad ideal, más justa, tolerante y
solidaria a la que el Leonismo aspira, los dos Leones representarían la
experiencia y sabiduría del pasado proyectadas conforme nuestra realidad para
el futuro; Porque el hombre es heredero de su pasado, creador del presente y
responsable del futuro a que solidariamente aspiramos. En su conjunto, los
leones son unas puertas a algo distinto, mejorado; representarían el paso de
una sociedad aún imperfecta a una sociedad ya evolucionada y conforme a nuestro
código de ética Leonistico y a los objetivos estatutarios del Leonismo y
finalmente, los dos Leones representativos de los dos solsticios, el uno de la
inmovilidad, el reposo, la naturaleza dormida, en germinación, el San Juan
Evangelista que predica la oscuridad, el dolor y el fin; y el otro, el
nacimiento, la concepción en la naturaleza viva, la esperanza, los frutos en su
esplendor, el San Juan Bautista, que bautiza, inicia a la vida, que predica
para y por la vida, la esperanza en un mañana mejor.
Quizás Melvin
Jones quiso que cada vez que veamos nuestro emblema, nuestro inconsciente
reaccione, a través de los mecanismos simbólicos que define el sicoanalista
Carl Jung, y tengamos conciencia en el don maravilloso de la vida, el don
maravilloso de la esperanza y la alegría y el don maravilloso de servir, de
participar en la construcción de un mañana mejor. Ojalá que el sol detenido del
Verano, con su renovación de la naturaleza que empieza en la primavera, traiga
la esperanza y la fe a nuestros corazones, y que se haga carne en nosotros
nuestro lema:
NOSOTROS SERVIMOS
