A
L:. G:. D:.
G:. A:. D:. U:.
S:. F:. U:.

EL MASON DE NUESTROS TIEMPOS ( Siglo XXI)
Respetables Hermanos
todos:
Para mí es un inmenso honor el
que ustedes me hallan convidado a
participar en este Encuentro Masónico, para dialogar acerca de un tema tan fascinante
como es el de la Masonería,
por lo que agradezco infinitamente la invitación, pero en especial, el que me
hayan regalado el tiempo que me hizo retomar nuevas concepciones de la
evolución natural de la institución en los últimos años.
No podríamos
hablar de “El Masón de Nuestros Tiempos,” si no conocemos quién
es el Masón como Persona Humana y en especial como está preparado. El
Masón se va perfeccionando
progresivamente, en un sistema iniciático
avalado por grados, de forma tal,
que para el mundo profano, igual será un Masón del primer grado que uno del
último, aunque la cotidianeidad los pueda diferenciar en una comunidad o en la sociedad de acuerdo a sus acciones.
Luego, en la medida que se va avanzando
en la escalada de estos conocimientos, los Masones se van pareciendo más
y llegan casi a formar un prototipo.
Tratemos entonces
de introducirnos en una temática maravillosa, en la que juntos, iremos
conformando de acuerdo al Grado
Masónico que nos adorna, el perfil de lo que se
vaya tratando.
Como muchas de las
cosas que abordaremos están relacionadas
íntimamente con Símbolos y Alegorías, recordemos lo que significan estas
palabras: Alegoría, es la
representación de ideas abstractas por medio de figuras o atributos y Símbolo,
es la figura o imagen con la que se representa un concepto por alguna
semejanza que el entendimiento percibe
entre ambos. Vale resaltar, que hoy en día, en la Teoría de la Información, el
símbolo se usa como sinónimo de signo.
Hablar de un tema
tan cardinal, nos obliga a tocar aunque
sea brevemente, algunos aspectos históricos de la Orden. Aunque algunos
estudiosos han manifestado que más que estudiar el aspecto ritualístico
abordado históricamente, era preferible estudiar la Filosofía Masónica, ya que
las tradiciones, han definido a la Institución, como una Ciencia de Moral,
basada en Alegorías y esclarecida por medio de Símbolos.
La Masonería en el
siglo XVIII, reestableció dentro de nuestras
logias, la tradición de las enseñanzas esotéricas que se suministraban
en los santuarios egipcios y continúan hoy con ciertos ajustes en los procesos de iniciación.
La Masonería, es
una Orden Universal, formada por hombres de todas las razas,
credos y nacionalidades, recibidos por iniciación y congregados en logias, en
las cuales, a través de métodos racionales y con el auxilio de símbolos y
alegorías, estudian y trabajan en la construcción de una sociedad humana
fundada en el Amor Fraternal.
Esta concepto,
esta fundado en principios trascendentales como el Amor a Dios, a la Patria, a
la Familia y al Prójimo; regulados por la Tolerancia, la Virtud y la Sabiduría.
Por otro lado, hay que tener en cuenta, que
también se apoya en una constante investigación de la Verdad, a través
del progreso del conocimiento humano, de las ciencias y de las artes, bajo la
Trilogía: Libertad, Igualdad y Fraternidad y sobre todo,
intrínsecamente, en los principios de la Razón y la Justicia, con el fin de que
el mundo alcance la Felicidad y la Paz Universal.
Si examinamos
este Marco Teórico a la Luz de los
actuales momentos, se articula con perfección tal, que difícilmente escapa de
su diseño, algún elemento que no
aborde los principios de Progreso de los
pueblos, sobre todo, porque comprende los elementos naturales, que dan
pié a los Derechos Humanos tan de moda en los últimos tiempos. Ahora bien, cabe
entonces preguntarnos ¿cómo se llega a formar parte de toda esta concepción que
tiene como fin alcanzar la Felicidad?
Eso es lo que
pretendemos tratar y para ello, me transportaré, al principio de nuestra formación como masones.
La Masonería
Simbólica, se divide en tres grados universalmente reconocidos y adoptados: Aprendiz,
Compañero y Maestro. El hombre que se inicia en la Masonería,
recibe en estos tres grados, una preparación esencial, para combatir la
ignorancia en todas sus modalidades, lo cual se logra gracias a un sistema
educativo especial, cimentado en un Programa Básico como es:
·
Obedecer las leyes democráticas del país.
·
Vivir según los dictados de la honradez.
·
Practicar la justicia.
·
Amar al prójimo.
·
Trabajar por la Felicidad del Género Humano.
Con el fin de mantener
criterios de avanzada en este Programa, la Masonería prohíbe expresamente, toda
discusión religiosa sectaria o política partidista en sus trabajos. De igual
manera, este Programa se va cumpliendo progresivamente ante la iluminación que
proyecta el Libro de la Ley, adoptado junto a la Escuadra y el Compás,
considerados en su conjunto, como las Tres Grandes Luces emblemáticas de la
Institución Masónica.
Podemos afirmar con toda
certeza, que la Masonería, es de hecho una Institución de avanzada, por donde han transitado hombres
de aquilatada dedicación por la superación de las mejores condiciones de vida
de la humanidad, por lo que sin temor a equivocarnos, alcanzamos a afirmar, que
la Logia, es el Símbolo del Mundo, gracias a una serie de Postulados notables
como los siguientes:
·
Amar a Dios, a la Patria, a la Familia y a la Humanidad.
·
Exigir de sus miembros buena Reputación Moral, Cívica,
Social y Familiar.
·
Luchar por los Principios de la Equidad, otorgando a cada
quien lo que le corresponde de acuerdo con su capacidad, obras y méritos.
·
Combatir el fanatismo y
las pasiones que acarrean el oscurantismo.
·
Practicar la Caridad y la Beneficencia de manera sigilosa,
sin humillar al necesitado, incentivando la Solidaridad.
·
Considerar el Trabajo Lícito y Digno como Deber Primordial
del Hombre.
·
Defender los Derechos y Garantías Individuales.
·
Exigir tolerancia para con toda y cualquiera forma de
manifestación de Conciencia, de Religión o de Filosofía cuyos objetivos sean
los de conquistar la Paz, la Verdad, la Moral y el Bienestar Social.
Muy respetuosamente, pregunto a ustedes mis qq:. hh:., si estos Postulados, que han adornado, o al
menos se ha pretendido que hayan adornado a los hh:. masones desde tiempos
pasados, no son los mismos que deben tomarse en cuenta por y para los masones
de nuestros tiempos?
Dejemos esa respuesta
flotando en el ambiente, para que se oxigene y podamos luego, cada quien, en su
Templo Interior, meditar y reflexionar al respecto.
Desde el mismo instante
de nuestra iniciación, se nos enseña, que la Masonería es una Institución,
donde no existen deseos ni intereses personales a satisfacer, y que la
ambición, se circunscribe a los límites de las necesidades de la Fraternidad, para lograr el
perfeccionamiento social. Pues, para nosotros en el Templo, el hombre material
desaparece delante del hombre moral, que con un terreno fertilizado por las
virtudes fraternales, se eleva en la profundidad del pensamiento íntimo donde
el Creador lo destinó.
La Masonería es Sabia en
su Obra de Progreso, y para evitar que los hijos sean el juguete de sus propias
imprudencias, instituye la Moral en Acción; Moral esta, que en nada compromete
los intereses privados del hombre. De allí, que la Moral viene a ser una palabra, que da a cada Masón, una porción
de sus Deberes y Derechos.
La Institución, desde el
momento en que ostentamos el Primer Grado, nos instruye para ser portadores del
Estandarte de los Nuevos Tiempos; por una razón muy sencilla, y es que la
evolución, comienza para ese nuevo hombre, cuando ve la verdadera Luz, y esa
Luz, proviene de la propia Naturaleza, o
acaso, la Masonería no es un Emblema de la Madre Naturaleza?
De hecho mis qq:. hh:.,
es y somos la propia Naturaleza.
Pregunto entonces: ¿Esa
Naturaleza de hoy, no es por cierto la de nuestros tiempos?
Meditemos sobre este
tópico, ya que en síntesis deductivamente hablando, los Masones hemos sido y
seremos la renovación constante de la propia Vida. El Masón qq:. hh:. renace en
cada día, al igual que la Logia, al igual que el Sol...
Somos ciertamente una
antigua Orden, pero conformada por personas humanas que siempre estarán en su
Época, en su Tiempo y en su Momento, cumpliendo
como humildes Obreros, la labor de alcanzar la Felicidad de la
Humanidad.
Pero esa actualización,
solo se da por un Trabajo constante, donde
incuestionablemente, la enseñanza de la Moral hace posible, que abramos
las puertas a la investigación de la Verdad, perfeccionándonos en el Arte
Supremo del Pensamiento.
Es decir, el Arte Real, a
través del Conocimiento basado en la exactitud, ayudado por el trabajo y siendo
efectivo por la Perseverancia, con la
segura intención de vencer todas las dificultades, extingue la oscuridad
que nos da la ignorancia y distribuye
Felicidad en el Camino de la Vida.
El Masón de siempre, que
es de hecho el Masón de Estos Tiempos como ya lo hemos despejado, en su transitar para encontrar la ciencia
humana, o sea, la amalgama donde están íntimamente ligados el Bien y el Mal, no
debe abusar de la debilidad de su
congénere, ni hacer empeño en su Vanidad. El Mal existe por todas partes con
atracciones tentadoras, pero por todas partes también está el Bien, sirviendo
de Eje a todas las existencias sociales del mañana. El Mal no es un principio
desconocido, ni algo sin origen, es el lado débil de nuestra Naturaleza, que
hace posible que se manchen Tronos y Altares. Vale entonces inmortalizar la
idea, de que no es justo, que sacrifiquemos nuestra Dignidad y nuestra
Fuerza Moral a los apetitos de la vida material.
Seguramente nos estamos
preguntando ¿Dónde se arquitecta el Masón que el h:. Olivieri está trazando?
Indiscutiblemente, la respuesta está en cada uno de nosotros, ya
que el Masón se prepara en su propio Templo, lugar Sagrado, donde solo él puede
entrar, con la Llave que la Naturaleza le dio, como resultado de un Trabajo
constante que le permitió construirlo a
semejanza del Templo Físico, donde nos reunimos para tratar los asuntos
inherentes a la Orden.
El Templo Físico, está sustentado simbólicamente
en tres grandes columnas: la de la Fuerza, la de la Belleza y la de la
Sabiduría. La de la Fuerza, que nos anima y sustenta en todas las dificultades.
La de la Belleza, que adorna nuestras acciones, nuestro carácter y nuestro
espíritu y la de la Sabiduría, que nos orienta por el Camino de la Vida.
Si trabajamos sustentando
nuestras acciones en estas tres columnas, armónicamente estaremos dando apoyo a
nuestro Templo Divino, ya que el Universo, es el Templo de la Divinidad,
donde los masones, como Obreros de la Luz y de la Paz servimos al Gran
Arquitecto del Universo. La Fuerza y la Belleza están apenas alrededor del
Trono como pilares de la Obra Divina.
La Sabiduría, es infinita
en el Creador, su Fuerza es Omnipotente y su Belleza se manifiesta en toda la
Naturaleza por la Simetría y por el Orden.
Esas tres columnas a las
que hemos hecho alusión, representan también a Salomón, por la Sabiduría en
construir, completar y dedicar el Templo de Jerusalén al servicio de Dios; a
Hiram rey de Tiro, por la Fuerza que dio a los trabajos del Templo y a
Hiram Abif por su primoroso trabajo para darle al Templo una Belleza hasta hoy
nunca alcanzada.
A esas columnas fueron
dadas órdenes arquitectónicas: la Jónica, para representar la columna de la
Sabiduría; la Dórica, a la columna de la Fuerza y la Corintia a la columna de la Belleza. Esta simbología mis qq:. hh:., nos indica, que en
la Obra Fundamental de nuestra Construcción Moral, es menester colocar en la
superficie, todas las posibilidades de las potencias individuales,
despojándonos de las ilusiones de la personalidad, trabajo este, que por todos
nosotros es conocido, puesto que lo ejecutamos
cada vez que entramos al Templo.
Apreciemos, que el Masón
se rodea de una serie de elementos que le ayudan a prepararse para su trabajo
como obrero de la Luz. Diríamos, que el Masón por naturaleza debe ser virtuoso
para convivir con la Bóveda Celeste, lo cual alcanza a través de la Escalera de
Jacob. Es por ese motivo, que esa escalera está constituida por gradas que
simbolizan virtudes, destacando entre las primeras la Caridad, la
Esperanza y al Fe, virtudes morales, que deben
adornar el espíritu y el corazón del ser humano, pero sobretodo del hombre
Masón, quien no olvidará jamás la Fe en el G:.A:.D:.U:.,
ni la Esperanza en el perfeccionamiento Moral ni la Caridad
para con sus semejantes.
Por otra parte y a un
nivel más superior, la Fe, vendría a ser
la Sabiduría del Espíritu, sin la cual el hombre nada llevaría a término. La
Esperanza, la Fuerza de ese Espíritu, amparándolo y animándolo en las
dificultades encontradas en el camino de la Vida y la Caridad,
la Belleza que adorna tanto al
Espíritu como al Corazón bien formado, haciendo con que en él, se abriguen los
más puros sentimientos humanos.
Además de las virtudes
que simboliza la Escalera de Jacob, existen las llamadas Virtudes Cardinales,
que todo Masón conoce por obligación desde que se Inicia. Están representadas
en los cuatro cantos del Templo por borlas colgantes y son: la Prudencia,
la Templanza, la Justicia y la Fuerza o Coraje.
Aclarada la situación de
“El Masón de Nuestros Tiempos,”con respecto a su adecuación
histórica, creo, podemos continuar en la tónica de ir adosando a través de
nuestra imaginación, la creación de un
modelo de Masón, con cualidades tales, que en la medida que lo vayamos diseñando
masónicamente hablando, lo proyectemos en el ideal para nosotros mismos, para
nuestra logia y para nuestra sociedad.
El H:. Masón mis qq:.
hh:., está consciente de que por medio
de la Sabiduría, el puede crear; así como también, que a través de la Fuerza,
puede dar sustento a la estructura y que con la Belleza, adorna. Pero
paralelamente, debe combatir la
Ignorancia, la cual es la madre de todos los vicios, que tiene como principio “nada
saber.”
¿Por qué esta necesidad?
Porque el ignorante no se
puede medir con el Sabio, cuyos principios son la Tolerancia, el Amor Fraternal
y el Respeto a sí mismo. El ignorante qq:. hh:., es grosero, peligroso, perturbador
y desmoralizador de la sociedad donde vive, y mientras pueda, evitará que los
hombres conozcan sus derechos y sepan el cumplimiento de sus deberes pues, aun
con constituciones liberales, un pueblo ignorante es esclavo. El ignorante, es
enemigo del Progreso y permanece en constante combate contra la Verdad, el Bien
y la Perfección.
De la misma manera, el
Masón, debe combatir el Fanatismo, porque la exaltación religiosa pervierte la
Razón y conduce al hombre a practicar acciones condenables. Recordemos, que la
Superstición es un falso culto mal comprendido, repleto de mentiras, contrario
a la Razón y a las sanas Ideas que se deben hacer de Dios. Por ello, el
Fanatismo y la Superstición son los mayores enemigos de la felicidad de los
pueblos.
Con la intención de reforzar algunas de las cosas
que hemos tratado, permítanme comentar, que cuando alguien pronuncia, lee o
escucha la palabra “símbolo”, inevitablemente, se desencadena una
serie de asociaciones, que no tienen nada que ver con lo usual que nos incita a
descubrir algo, que puede estar un poco mas allá.
Por otra parte, el número
de símbolos y de signos relacionados con el valor que expresan, es
decididamente inagotable, de allí, que
cualquier selección que se haga es personal y estará marcada por las
preferencias conscientes e inconscientes de quien la realice. Además, habrá que
tener en cuenta, el lugar y el tiempo que intervienen en cada caso, ya que con
el transcurrir del tiempo el significado de los símbolos va cambiando, lo cual
constituye uno de los campos de estudio más interesantes de las actuales
ciencias interdisciplinarias.
Pude haber aclarado el
concepto de símbolo, al inicio de esta Plancha de Arquitectura, pero debo
confesar que estoy pretendiendo, hacer lo mismo que hizo la Masonería conmigo y
con cada uno de ustedes, una dosificación progresiva de la información, método
éste que permite ir reforzando la idea a la vez que le incorpora otros
elementos de análisis para su entendimiento. Por ello, les ruego su
comprensión.
El origen de la palabra
símbolo, es la palabra griega Simballein,
que significa “arrojar juntos” o “reunir”. La forma
sustantiva es symbolon y la primera
aparición registrada de esta palabra, corresponde a un precinto de plomo
del antiguo Egipto. En la antigüedad, estas marcas de garantía, se fabricaban
en diferentes materiales y con el tiempo, symbolon pasó a designar la
figura que ostentaban dichos precintos. Pero al mismo tiempo, el verbo Simballein intervenía en numerosas figuras de
dicción, con el significado de “asociar”, “envolver” y “ocultar”.
Hago este comentario, con la intención que tengamos presente, que para muchos
estudiosos de las filosofías de vida, principalmente en la India, el símbolo,
tiene tres significados: el interno, el externo y el oculto.
Muchas veces, nos
preguntamos: ¿Que es la Vida? ¿Para que Sirve? ¿Cuál es su Finalidad? Pero
esta preocupación no ha sido la de todos
los hombres. Una gran mayoría de ellos, quiere que solamente les dejen vivir de
las satisfacciones materiales, pero por otro lado, para quienes las respuestas
a estas preguntas constituyen una
verdadera obsesión, meditan con ardor y solo se satisfacen, cuando consiguen
una idea capaz de explicar racionalmente cuanto observan. Precisamente, de esta
forma, surgen los sistemas filosóficos y religiosos, que se han llegado a
propagar inclusive como doctrinas verdaderas.
Realmente qq:. hh:. la Verdad
aun nadie la tiene, pero no debemos desinteresarnos, pues es necesario continuar investigando acerca de
ese indiscutible enigma.
Esa Verdad, considerada
como un misterio inalcanzable que nos atrae irresistiblemente, es muy amplia,
muy libre y muy sutil, para dejarse pescar, inmovilizar y petrificar en la
rigidez de un sistema filosófico. De allí, que la Masonería, desde el Grado de
Compañero, enseña al Masón, a concentrarse no solo en las instrucciones de sus
maestros, sino también, a través del ejercicio de la Meditación. Lo cierto, es
que la tradición iniciática, conserva intacta a los masones, nociones de esa
Verdad, para que la transmitamos a los continuadores de la Obra, nuestra Obra,
la Obra del Gran Arquitecto del Universo, motivo por el cual, en materia de
conocimiento la Calidad supera a la Cantidad ya que es preferible saber poco,
pero saberlo bien.
Otro aspecto importante
que le da el simbolismo al Masón, es que propicia las condiciones, para que
este, comience a distinguir lo real de lo aparente. No olvidemos, que existe
una diferencia importante entre el Masón y el profano. Este aun no conoce la
Verdadera Luz, lo que le coloca en desventaja en todo aquello que tenga que ver
con la comprensión de la Naturaleza en todos sus planos. Por otra parte, el
Masón debe poner todo lo que esté de su parte, para actuar en los márgenes de
Tolerancia que le son conocidos.
El Masón en el simbolismo,
necesita realmente esforzarse, para alcanzar los niveles de conocimiento que le
permitan abordar en profundizad, el
contenido de cada grado, particularmente
de los números. El Aprendiz, se
familiariza con la tétrada Pitagórica, que nos muestra en el cuaternario la
raíz y los fundamentos de las cosas. El Compañero continúa en ese estudio
partiendo del cuatro para llegar sucesivamente al cinco, al seis y al mismo
siete. El Maestro, partiendo de éste último número, llega a la década, vista
como la representación de una nueva unidad. El diez, encierra una unión
completa, un ciclo, al cual nada hay que agregar. Pitágoras enseñaba que el
diez engendraba el cuatro pues 1+2+3+4 = 10, y lo representaba gráficamente por
el triángulo, encerrando diez puntos dispuestos por 1,2,3 y 4.
El estudioso de la
Masonería, se dará cuenta que en todas
las cosas, es necesario descubrir un cuaternario, porque el ternario, seria en
realidad suficiente, si solo nos quedamos en el dominio de lo abstracto y de lo
subjetivo; es decir, el Masón, no puede conformarse únicamente con la
concepción teórica del hecho. El Masón, es un vivo ejemplo de la praxis en toda
la extensión de la palabra. La función del Masón en este sentido, es realizar y
luchar constantemente contra todo tipo de dificultades y vencerlas. Luego, como
realizador, tendrá el número cuatro, como punto de partida, puesto que como
Aprendiz, tuvo el tres. Dicho más claramente, el Círculo, la Cruz, el Triángulo
y el Cuadrado que se refieren a la
Unidad, al Binario, al Ternario y al Cuaternario respectivamente, deben ser vinculados en el
estudio progresivo del Masón.
El Masón avanzado,
profundizará en el estudio del número
siete, número de la Armonía, resultante del equilibrio establecido por
elementos diferentes, donde la suma de los opuestos da siempre como resultado
el número siete:

Los antiguos astrólogos,
nos dejaron tradiciones preciosas que representan la aplicación general de la
Ley del septenario, de la cual los verdaderos iniciados deben comprenderlo
todo, pues se dice, que un Maestro,
nunca alcanzará la maestría si no comprende que todo cuanto existe, es al mismo
tiempo único, triple y séptuplo. Vemos por ejemplo, que las rosetas colocadas
en triángulo que decoran el Mandil del Maestro, representan simbólicamente tres
anillos entrelazados que forman la trinidad donde se encuentra el septenario.

En esta representación
muda, se evocan los conceptos filosóficos de un simbolismo básico y mágico que
hace posible la interpretación del porque el hombre, que estaba extraviado por
los sofismas, llegó a dudar de la verdad, de la justicia, del honor y de la
virtud, y a suponer, que solo el interés nos gobierna, pues, había ignorado lo
que debía negar o creer. De allí, que El Masón de Nuestros Tiempos, debe estar
claro que el estudio del mundo físico, no da a conocer el mundo moral, que solo
se comprende, cuando la Razón y el Pensamiento, someten sus percepciones a la
consulta de la Conciencia, que es su guía por Intuición, para de esta manera, poder
distinguir lo bueno de lo malo, lo justo de lo injusto y así, hacerse
responsable de sus hechos.
Siendo pues la Conciencia
un Patrimonio Universal, en todas partes, dicta las mismas leyes, ello, porque
el Masón de Todos los Tiempos, al aceptar la comprensión, de que la Conciencia
es la facultad que enlaza al mundo intelectual con el físico, aceptará también,
que es ella, la que dicta las
innumerables leyes del Derecho y el Deber. En este momento, es cuando el Masón
está exento de las debilidades del Deseo.
El Masón con estas
condiciones en cualquier época, estará capacitado para conocer la concepción
del Universo, de su Universo y alegóricamente, de la Inteligencia que lo
abraza. Con este conocimiento, el Masón entenderá la composición del cuerpo humano, como
síntesis de la creación, por lo que al estudiar el Círculo y su Cuadratura,
conocerá a la Madre Naturaleza en su intimidad y se hará Libre para conocerse a
sí mismo intelectual y físicamente.
Esto significa mis qq:.
hh:., la verdadera representación del sentimiento íntimo de la Inmortalidad del
Alma del hombre que se eleva por el pensamiento, a la idealidad de su
naturaleza, tomando posesión de su propia Divinidad. De aquí, es de donde la
Masonería extrae el comentario de que la religión nos promete la Inmortalidad
del Alma después de la Muerte, mientras que la Masonería, nos la da como
Patrimonio, desde nuestro nacimiento, pues todos somos hijos de Dios y todos
somos Hermanos Perfectos.
El Hombre Masón, continua
su elevación a base de estudio, trabajo y dedicación, se hace Libre de la
Esclavitud de la Ignorancia, la Ambición y el Fanatismo y se da cuenta por su
propia Curiosidad, que son tres los puntos fundamentales que debe alcanzar:
·
El Conocimiento del Hombre.
·
El Conocimiento de sus Deberes y Derechos.
·
El Conocimiento del Modo de hacerlos Efectivos
Todo lo anterior, porque
el Deber, supone la existencia de un derecho y viceversa, y como los unos y los
otros nacen de la Naturaleza, entonces son recíprocos los Deberes y los
Derechos. De allí, que la acción del Masón de Nuestros Tiempos, debe ser tal,
que permita el Progreso, que no es más,
que el adelanto del conocimiento de la naturaleza de las cosas, adelanto que
aumenta según nuestra Razón se desarrolla, haciendo que el Masón, siendo
Curioso para estudiar, pueda aplicar todo cuanto vaya en pro de la Humanidad.
Un Masón con estos
conocimientos, debe estar preparado para
conocer las Miserias del Pueblo y penetrar sus causas, siendo la primera y
principal, la Ignorancia, que se combate con el deseo de Saber o Curiosidad
Podrán darse cuenta mis
qq:. hh:., que la terminología que se viene utilizando tiene le sencilla
aplicación del Estado de Derecho, e iremos profundizando progresivamente como
si estuviéramos elevándonos en la Escalera de Jacob, habiendo comenzado desde
el Libro de la Ley. Por cierto, que fue el propio Salomón, quien para iniciar
en los Deberes y Derechos del hombre a los Harodim, o sea a los 3600 jefes que vigilaban y
juzgaban a los obreros del templo bajo Tito, creo el Título de Preboste y Juez.
La Gratitud, inmortalizó a aquellos
Maestros Irlandeses, dándoles a este conjunto de hermanos, el Título igualmente, de Maestro Irlandés. Desde ese
momento, se le comenzó a llamar
Masonería Escocesa, puesto que Scot, era Título común a Irlanda y
Escocia empleado hasta el siglo XI.
Como Masones, sabemos que
debemos justicia igual a todos los hombres, con la mayor imparcialidad,
benevolencia y discreción, consagrándonos con celo y constancia a nuestro
Templo, y teniendo pendiente, que debemos destruir la Ignorancia, la Hipocresía
y la Ambición para poder estudiar la
Soberanía y sus atributos en relación con la sociedad humana y los Derechos del
hombre así como la Justicia y la Equidad en la distribución de esos mismos
derechos.
El Masón, tiene la
obligación de aplicar el estudio de las
Ciencias al Conocimiento de la Organización Social y al de los móviles que la
subyugan y enaltecen. De hecho, este Masón, es conocido como Maestro de Israel,
al cual se le inculca la máxima más bella de la moral más pura: “cada
uno para todos y todos para cada uno”, preparándosele para el
entendimiento del Derecho de Propiedad y
su origen, así como la riqueza y el capital en sus relaciones con el trabajo.
¿Que creen ustedes mis
qq:. hh:., que podría hacer un Masón con
la preparación que hasta este momento
hemos tratado de diseñar?
Pues, dedicarse al
estudio de la administración de Justicia, ya que siendo este el atributo mas
grandioso de la Soberanía de un Pueblo, solo el Masón está debidamente
consciente para saber, que debe ejercerse con la más absoluta independencia del
Poder Ejecutivo. Será pues responsabilidad de este Masón, diseñar el Marco
Teórico, que explique y justifique que la Autoridad encargada de
hacer cumplir les Leyes, es el Poder
Ejecutivo.
El Masón, conocedor de
estas condiciones, no permitirá jamás, que el Poder Judicial y el poder
Ejecutivo estén unidos y en las
decisiones de una sola persona, porque esto sería entregarse inerme en las
garras del despotismo.
Esta es la razón, por la
que el Masón defenderá que el poder Ejecutivo mantenga el Orden, cuide que cada
quien cumpla con su deber e impida que el fuerte oprima al débil, así como
también, adoptará las precauciones compatibles con la Libertad, para conservar
sobre todo, la salud Pública y del Estado, o sea, un nivel de calidad de vida
cada vez mejor. Todo esto qq:. hh:. para garantizar que con el cumplimiento del
voto directo, pueda mantenerse la Democracia.
El Masón, descubre ahora, con la aplicación del
Conocimiento, que definitivamente, debe luchar contra dos grandes enemigos como
son la Ignorancia y la Hipocresía, por cierto, mas difíciles de destruir que la
Ambición, el tercer enemigo. Para ello, se prepara con el decoro Diplomático
que le permitirá embellecer su sutil formación y hacerse embajador en los
países extranjeros. En el fondo, el fin de todos estos niveles de conocimiento,
son la aparente reparación material de un crimen y su castigo, enriquecido en
explicaciones morales que se revelan en los pequeños misterios.
Siendo ya el Masón un
Elegido para ordenar la organización social, tiene que recordar que los
símbolos, como ya dijimos, tienen un significado aparente o esotérico, uno
exotérico o externo y uno oculto.
En el Simbolismo, el
Masón conoce lo grandioso y oculto de la Naturaleza a través de la Moral mas
elevada, pero también esboza lo útil de la filosofía y lo universal de la
política; solo así, el Maestro estará preparado para dedicarse al estudio de la Creación y los Misterios de la Vida y la Muerte.
Este compromiso sagrado, se complementa con el conocimiento
del Juez inexorable que premia y castiga
nuestras buenas o malas obras, para luego, en el Camino de la Perfección,
elevarse al creador en agradecimiento, pero comprendiendo que todos somos sus
hijos y que todos participamos del Reino de la Tierra y los Cielos.
Lo cierto mis qq:. hh:.,
es que en cada símbolo, el Masón va descubriendo un significado oculto, y así,
inteligentemente, va encontrando el significado histórico del conocimiento
humano.
¿Quienes conforman
entonces la Embajada que hace posible el castigo de los dos enemigos últimos
con los cuales el Masón debe luchar?
La conforman Nueve
Maestros: Aries, Tauro, Géminis, Cáncer
, Leo, Virgo, Capricornio, Acuario y Piscis. Además complementan el grupo,
Libra , Escorpio y Sagitario, así como la Osa Mayor, Andrómeda y Perseo. La
Embajada, formada por estos quince entes, son los Oficiales inmediatos del Sol,
es decir: Mercurio, Venus, Luna, Marte, Júpiter y Saturno. Las tropas que
definitivamente les hacen invencibles, son las Constelaciones de Orión,
Hércules, Pegaso, la Corona Boreal, el Cochero, Casiopea, el Cisne, la Lira, el
Águila, el Delfín, la Ballena, la Mosca , la Liebre, el Perro Menor, la Hidra,
el Serpentario y Medusa. Pero este Elegido Masón, tiene ahora como Misión, la
delicada encomienda de educar las masas,
para que la Ignorancia, la Hipocresía y la Ambición que hemos destruido, no
resuciten.
Sintiéndose el Masón en
estas condiciones como un Sublime
Elegido, ante la responsable tarea que le toca cumplir, investiga y
conoce los tipos de gobierno y se impone definir las obligaciones y derechos de
todos, para organizar y ejercer efectivamente la Soberanía. Conoce entonces la
constitución de los niveles de gobierno desde los municipios, los concejos y
hasta el Congreso general, pero consciente, de que todos no serán más que
representaciones del Pueblo, adornados no obstante, con las excelencias de
Instrucción, Virtud y Patriotismo.
Cuando el Masón conoce
los sistema de Gobierno e incluso los ordena,
prepara las bases del sistema tributario justo, pues, tan propietario es
el hombre de la Soberanía o del Derecho de Legislarse, como de lo que adquiere
por su trabajo. En tal sentido, la representación y la Contribución serán
inseparables. Pues en verdad, ninguno debería estar obligado a contribuir con
las necesidades del Gobierno sin que participe de él, fiscalice sus actos,
conozca las causas y se convenza de la necesidad del sacrificio que se le
exige.
Me voy a permitir mis
qq:. hh:., retomar el camino de lo
esotérico y de lo oculto que el Masón debe escudriñar en los símbolos. Ese
Masón instruido con las nociones vistas
hasta ahora, pero que él deberá
profundizar, no cree en el Acaso ni en el Destino, proclama a Dios y convence
de su existencia al que duda, pues negarlo es vanidad, orgullo o ignorancia.
Vanidad de la falsa Ciencia, Orgullo del que no quiere Superiores e Ignorancia
del que no sabe distinguir la Verdad de la Astucia que la explota. El Masón tiene
la cualidad de que no busca adivinar los atributos del Creador, pues solo
podría otorgarle los que le pertenecen al hombre.
QQ:. HH:., sigamos las
inspiraciones de nuestra conciencia cuando aclamamos al Gran Arquitecto del
Universo, pues, a la Conciencia es a la única
a la que el G:. A:. D:. U:. se revela, dictando los principios de
la Moral y de la Virtud sin necesidad de
intermediarios, ya que ningún hombre vivo puede reconocer a Dios más que por el
pensamiento.
En el libro de la Ley, en
su lenguaje parabólico, se dice que Henoch (significa iniciado) 2704 años antes
de nosotros, fue transportado a una montaña y caminó con Dios, desapareciendo a
los 375 años de su edad; único que sabía el santo nombre y que no podía
develarlo. Para que no se le perdiera en el diluvio que debía sumergir la
tierra, más cuya época no le fue dado prever, edificó un templo en las entrañas
de la montaña, sostenido por nueve arcos para guardar un Delta de oro en que
estaba grabado el verdadero nombre del Eterno. Muchas enseñanzas podemos
obtener de esta parábola, y la de cada quien tendrá nuestra obediencia, pero
permítanme decirles que en ella, se devela el respeto absoluto a la Intuición,
pues nadie puede llegar al Eterno de otra manera. Por este entre otros motivos,
el Masón de Nuestros Tiempos, abre los brazos al curioso para decirle: “Creemos
en Dios y en la Inmortalidad del Alma y nuestra Fe es firme, no
porque otros nos la han inculcado, sino porque nos la dicta nuestra Conciencia
y satisface a nuestro entendimiento”
Cuando un Masón llega a
ser Venerable Maestro, qq:. hh:., por la
naturalidad de su responsabilidad, se le considera un Perfecto y Sublime Masón,
aunque en la práctica no sea tan estricto este cumplimiento, solo que el Masón,
únicamente cederá ante la Razón, para proclamar los eternos principios de la
Verdad, pues el Real Nombre de Dios es indecible, porque la convicción de su
existencia es la mas natural y sublime de las concepciones de nuestra mente y
ningún hombre, limitará los alcances de la inteligencia de otro. Por esta
razón, la Masonería proclama la Libertad absoluta de Conciencia.
Los Masones de Nuestros
Tiempos qq:. hh:., están definitivamente unidos por los eslabones de la Fraternidad y proclaman
siempre los Derechos inalienables de la Raza Humana. Por lo tanto, lo que une
la Virtud no puede separarlo la Muerte.
El Masón devela entonces,
el Principio de la Igualdad, quedando entendido que la Educación, los títulos y
la Grandeza, son incompatibles con la sencillez que profesan los Masones.
Sencillez que se sustenta en una constante reconstrucción del Templo, tal como
lo fue el Templo de Jerusalén por Zorobabel.
Con la formación de
Caballero y Príncipe, el Masón con su Buena Fe y su Felicidad como virtudes
especiales, se hace merecedor de un amplio Título que le da dominio desde el
Oriente hasta el Occidente, para que no
solo pueda hallar la Verdad, sino también para que la Proclame y la defienda.
Así es como descubre, que en la Naturaleza, por el conocimiento de sus leyes,
cada efecto viene de una causa. Logra entonces convertirse en un educador del
mundo y estar preparado por si la muerte lo sorprende en este camino sus
palabras serán: “¡Gloria a Dios y Amor a nuestros Hermanos!”
Los estudiosos del tema masónico dan al Masón que
ostenta estas cualidades, una formación militar o caballeresca. Se dice, que
los Caballeros al regresar sus antepasados de la Tierra Santa, fundaron una
Orden y que en el año de 1118 los primeros caballeros en número de 11,
prestaron votos de guardar secreto, amistad y discreción en presencia de
Garimont, Patriarca de Jerusalén.
Pero más adelante, el
Masón se da cuenta que no basta ser Libre, sino que es necesario defender la
Libertad y cumplir sus deberes y es en este momento, cuando conscientemente
proclama la Verdad por Convicción para definitivamente destruir la Ignorancia,
la Ambición y el Fanatismo.
Pudiéramos preguntarnos
si acaso ya no se había liberado de estos tres enemigos?
Pero recordemos que cada
uno de ellos también tiene niveles de profundidad. Por este motivo, el Masón
descubre la Caridad como la precursora de todo lo bueno, y se da
cuenta que la Esperanza es un indicativo del sendero de la Verdad y que con la
Fe se sobrepondrá a todos los obstáculos.
Cuando el Gran Filósofo
se sacrificó en la Cruz por la Verdad, se perdió la Libertad de la palabra;
desde ese momento, nos embarga el Dolor y nuestra Misión es recobrarla a través
de las tres luces que son: la Caridad, la Esperanza y
la Fe. Esta última Luz, a diferencia de las dos que le anteceden,
jamás se extinguirá, por la sencilla razón que la llevamos con nosotros. Con
ella, conseguiremos la Verdad que proclamamos, así como el cumplimiento de
nuestros deseos. Sin embargo, el Caballero Masón al encontrar la palabra de cuatro iniciales (I.N.R.I.),
estará conociendo que se anuncia el reinado de la Justicia en la Tierra y con
ella la Paz y el Amor. I.N.R.I significa Indefeso Nisi Repellamus Ignoratiam ( Por
Esfuerzos Infatigables Rechazaremos la Ignorancia ).
El
Masón después que ha sacrificado su
materialidad, ha colocado el emblema de la espiritualidad en la Cruz, una
Rosa que conforma los pétalos místicos que hará posible que se inicie en
las doctrinas de la llamada Alta Filosofía.
Este
hombre constructor, se plantea
entonces la construcción de un Puente
que le permita vincular en el sentido de elevación, el soporte hacia las altas
esferas del conocimiento masónico, consagrándose al Imperio de la Razón y al
triunfo del Honor sobre la Mentira.
A
pesar de que estamos dando a conocer las
bondades, los esfuerzos, los sacrificios que debe realizar el Masón para llegar
hasta este punto sublime, es preciso tener en cuenta que en la masonería nada
es nuevo, no obstante su vigencia innegable, aunque pudiéramos pensar que en su
estructura inicial, algunas cosas han cambiado en cuanto a su forma, pero a
medida que los tiempos transcurren y la
civilización avanza, así como también observamos el avance de las ciencias, su transformación general,
tiene que sufrir las influencias de esos cambios diarios a causa de ese
eterno y constante movimiento de la
vida.
Alegóricamente,
este hombre que se ha transformado en un constructor de puentes es ahora lo que
podríamos considerar un Pontífice de la Religión Universal, es decir, de la
Fraternidad, pero teniendo como objeto la Masonería regenerada. Esto en realidad
no es nuevo pues cinco siglos antes de la era cristiana, Horacio Codres
queriendo oponerse al paso del ejército Persa por el puente que daba entrada a
Roma y viéndose obligado a ceder ante el número de soldados, lo hizo evacuar
por sus tropas y solo se quedo combatiendo al enemigo, mientras este lo cortaba
y así se hundía con él en el Tiber, salvando de este modo a la Ciudad Eterna.
Apreciamos
mis qq:. hh:., que el Masón inicia su filosofía, consciente de que hay una
causa sublime que puede conducir a la Verdad;
que el Mundo vive a través de sus órganos y sus sentidos; de que los
nombres de las cosas tienen su poder; de que el Arte Mágico tiene su idioma; de
que ese idioma tiene sus virtudes; de que los números tienen su virtud; que la
unidad es el Principio y el Fin de todo; que Dios es lo invisible y que la
Armonía es la Música del equilibrio pues análoga al concierto de los cielos,
provoca maravillosamente la influencia del Creador, cuya Inteligencia es
Incorruptible, Inmortal, Eterna, Insensible, Presente en todo e Influyente en
Todo.
Aclaramos,
que aunque el Espíritu del hombre se considera Corporal, su sustancia es muy
sutil y de una unión fácil con la partícula del Espíritu Universal, Alma del
Mundo que está en nosotros.
Cuando
este Masón se compenetra con el estudio de la Filosofía, se acerca a la interpretación del “Ser o No Ser”, a la
Libertad como la Voluntad de hacer el Bien y sobre todo, comienza a
estratificar y preguntarse cosas acerca de lo que está haciendo y debe seguir
haciendo; lo que está haciendo y no debe seguir haciendo y acerca de lo que no
está haciendo y debe hacer.
A
partir de este momento, en el Orden Filosófico, educada su inteligencia, limpio
su Espíritu y preparado su ánimo para mejores obras, el Masón no necesitará más
de una mano extraña para que lo dirija, pues su propia conciencia y su propia
voluntad, serán los verdaderos amigos que le conduzcan al fin de la jornada. Es
decir, ese Pontífice al que nos referimos hace un momento, ya no necesita de una Luz artificial para
alumbrarse, sencillamente se nutre del Árbol de la Vida, cuidado por los
Ángeles que guardan las 12 puertas de la
Jerusalén Celeste.
Este
hombre tiene la misión de hacerse ahora su propio Maestro de por vida, lo cual
logrará a través de la Perseverancia, para hacer además fructuosa la
propagación de la idea y como en todo trabajo, suya será la victoria.
La
antorcha que tan esplendorosamente brillo en
nuestro Gran Maestro Jesucristo, fue la última del creador misterioso, y
sin ella, jamás reinará la Igualdad. Por ello el Masón enciende las nueve luces
del conocimiento que representan a las civilizaciones pasadas y que de hecho se
apagaron en el cataclismo de la Edad Media: Moisés, Orfeo, Hiram, Salomón,
Licurgo, Pitágoras. Confucio, Sócrates y Jesucristo.
No
obstante el Masón hacerse amigo de la Filosofía, continua profundizando en el
simbolismo, como por ejemplo la interpretación de la Torre de Babel y en
particular a la referencia del rayo que de improviso la destruye, simbolizando
la facilidad con que se arruinan los sistemas infundados a priori, cuando se
someten al crisol de la Razón y se comparan con los hechos reales y como
sabemos, allí posteriormente reino la confusión y nadie se entendía, según la
leyenda israelita, dado esto por la desastrosa consecuencia de las utopías que
se ponen en práctica, sostenidas de buena Fe por la Presunción, la Vanidad, el
Orgullo o la Ignorancia.
El
Masón no es diferente al resto de las personas, pero ha adquirido la sensibilidad, para darse
cuenta que el hombre es el ser mas necesitado de la Creación, es el más débil,
solo que se ha elevado por encima de los otros animales por su inteligencia, la
cual desarrolló por el Trabajo, logrando producir cuanto le falta para
satisfacer sus necesidades.
Por
esta ternura que le adorna, descubre que la base de los Derechos del hombre es
la necesidad de la Conservación y desarrollo del individuo y de la Especie.
Aquí consideramos la pluralización del contenido. En consecuencia, la Igualdad
de necesidades trae la Igualdad de Derechos y que transigir con uno de los que
nos dio la Naturaleza, es despojarse de la Dignidad Humana. En tal sentido, el
masón debe luchar porque la Justicia Reine en la Tierra. Alegóricamente, el
corte de la madera en el Monte Líbano para la Construcción del Arca de Noé,
hizo con que los descendientes también cortaran para la construcción del Arca
de la Alianza y la erección del Templo de Salomón.
Vemos
pues, como el Masón, además de desarrollar una sensibilidad de carácter
conservacionista, vincula el hecho con el desarrollo de las naciones. El Pueblo
en este sentido, debe estar libre del abuso de Poder de las autoridades
constituidas.
Precisamente
por esto, Moisés creó el Tabernáculo, nombre antiguo con que se designó al Arca
de la Alianza, donde se conservaban los manuscritos de las tradiciones
científicas, conmemorándose de esta forma el Presbiterado de Aarón y sus hijos
Eleazar e Ithamar. Las enseñanzas de este valor masónico, se adoptaron en 1786
cuando Federico de Prusia aumentó los grados masónicos a 33.
Cuando
el Masón eleva sus condiciones de interpretación filosófica, pasa de lo que
podría llamarse un Jefe del Tabernáculo, a lo que denominaríamos un Príncipe
del Tabernáculo, donde tendrá que ilustrarse significativamente por el manejo
eficiente y constante de información para ser capaz de construir un
Tabernáculo, su propio Tabernáculo.
Con
estas razones el Masón se transforma en un hombre que lucha por la
consolidación de la Democracia, y más al saber como los Masones Gildenses
consignaron en la Carta Magna de Inglaterra las tres leyes fundamentales de la
Educación Pública y de la verdadera libertad como son:
·
El Derecho de Reunión
·
El Habeas Corpus (
Protección al Derecho de la Libertad )
·
Los Juicios por Jurados
Tenemos
más ejemplos del análisis de lo simbólico. El Masón realmente siempre está
vigente en su estudio y consideraciones de lo simbólico. Es el caso de un nivel que en Masonería se
llama Caballero de la Serpiente de Bronce, algunos consideran que este es de
origen Templario, aduciendo que Godofredo de Buillón, héroe de las Cruzadas,
alentaba a los vencidos agrupándolos y llevándolos a combate, convirtiéndolos
de vencidos en vencedores. Los Caballeros Cruzados, continuadores de la Obra de
Godofredo, llegaron a formar inclusive, una asociación escogida con el
Título de Caballeros de la Serpiente de
Bronce, que se dedicaban a recibir a los Peregrinos que de todas partes venían
a visitar los Santos Lugares y los escoltaban hasta la Palestina. El nombre por
cierto, viene de un pasaje bíblico de Moisés, quien invocó a Jehová al ver
su pueblo invadido de serpientes. Al
concluir su súplica, vio a una serpiente muerta restregada por otra con la
planta de Euforbio, con lo cual recobró sus fuerzas. Comprendió que era una
revelación de Dios y aplicando esta planta a los enfermos todos sanaron.
Esa
Elevación a la que constantemente hacemos referencia, da al Masón condiciones de acercarse con convicción, al
Eterno Arquitecto de los Mundos y por deducción, se establecen condiciones como
las tres alianzas que el Creador hizo con el hombre a saber: La primera con
Noé, dando por testimonio el Arco iris, la Segunda con Abraham, por la
circuncisión y la Tercera con todos los Hombres por la Pasión y Muerte de
Jesucristo.
De
estas tres muestras de Piedad por parte de la Bondad Divina, se derivan
interpretaciones interesantes que acercan al Masón a su propio Yo, propiciándole
condiciones de religiosidad a ese acercamiento que le facilitará la
generación del Ser.
El
Masón se sentirá preparado ahora para resguardar y asegurar las leyes de la Verdad, dada por
la Libertad contra el interés de los gobernantes para que la Nación en
realidad, goce del bien presente y afiance su futuro.
Ritualísticamente,
desde el primer grado comenzamos a practicar el Rito Solar, hasta que llega un
momento de la preparación en el Escocismo, que
descubrimos al Caballero del Sol, elegantemente acondicionado desde un punto de vista cabalístico, pues
encierra un fondo filosófico notable lleno de hermetismo. El Sol para el Masón
de todos los tiempos, es la Imagen sensible de la Divinidad, así como el
emblema de la Luz de la Inteligencia, con cuyo auxilio la Masonería promueve en
el Orden Moral, los mismos beneficios que el Sol produce en el Orden Físico.
El Caballero del Sol trabaja con los Querubines,
que son una representación de los siete Ángeles que tenían a su cargo la
dirección de los siete planetas conocidos de los antiguos:
1. MICHAEL ENCARGADO
DE SATURNO
2. GABRIEL ENCARGADO DE JUPITER
3. URIEL ENCARGADO DE MARTE
4. HAMALIER ENCARGADO DE VENUS
5. RAPHAEL ENCARGADO DE MERCURIO
6. TSAPHIEL ENCARGADO DE LA LUNA
7. ZAFRIEL ENCARGADO
DEL SOL
Un
Caballero del Sol, definitivamente se hará un Gran Maestro de la Luz, y
naturalmente estará consagrado al Principio del Amor, cuya base es el orden y
cuyo fin es el Progreso. Queda entendido, que este Masón, de acuerdo a la época
que le toque vivir, a estas alturas de su vida masónica habrá concluido el
estudio de principios importantes para cumplir su misión como humilde servidor
del Creador, como son los económicos, los políticos, los filosóficos y los
sociales. Pero lo más importante es que un Masón así preparado, ahora si esta
en escenario para abrir las 12 puertas que conoció en una ocasión, por lo
tanto, intensificará su interés por los 12 caminos que le lleven a esas 12
puertas de los 12 barrios de la Nueva Jerusalén. Todos esos caminos son iguales
y no encontrará ni primeros ni últimos:
01. El Camino de la
Abnegación a la Puerta de la
Felicidad.
02. El Camino de la
Templanza a la Puerta de la Voluntad.
03. El Camino de la Vigilancia a la Puerta de la
Perfección.
04. El Camino de la
Esperanza a la Puerta de la Inmortalidad.
05. El Camino de la
Simpatía a la Puerta de la Fe.
06. El Camino de la
fraternidad a la Puerta de la Deducción.
07. El camino de la
Industria a la Puerta de la Analogía.
08. El Camino de la
Unión a la Puerta de la Inducción.
09. El Camino de la
Memoria a la Puerta de la Ciencia.
10. El Camino de la
Perfección a la Puerta de la Modestia.
11. El Camino del
Candor a la Puerta de la Limpieza.
12. El Camino de la
Asociación a la Puerta del Valor.
¿Que
hace un Masón que en su carrera masónica
se ha venido formando con todas estas virtudes en una lucha constante por
vencer sus pasiones y deshacerse de la Ambición, el Fanatismo y la Ignorancia?
La
respuesta se las dejo a ustedes mis qq:. hh:., puesto que no sería justo al emitir una opinión
generalizada, ya que cada uno de
nosotros tiene su propia respuesta y como Masón, debo respetarla muy
Fraternalmente.
Sin
embargo, debo expresarles mis qq:. hh:.,
que un hombre adornado con todas estas enseñanzas, sin temor a equivocarme, le
daría el Título de Santo.
Pues, su Misión no sería otra que la propagación de la Filosofía que se funda
en las Leyes y Juramentos de Base Natural, que son en sí el pensamiento del Creador
impreso en sus mismas obras.
Este
Santo Barón, no tendría que apelar a experiencias de otros para reconocer sus
Derechos, ni tampoco tendría que ser tan Filósofo como los que más, porque
tendrá en su Poder el Libro de la Naturaleza, pudiendo por ende, mantenerse en
Salud para consultarlo, en Estabilidad para interpretarlo y con el Poder para
aplicarlo, teniendo como Máxima el “ Amar a
Dios sobre todas las cosas y a nuestro Prójimo como a Nosotros Mismos”.
Mis
qq:. hh:. en el Libro de la Naturaleza está escrito el Pensamiento del Gran
Arquitecto del Universo, esa es la Verdad Verdadera y al Virtud es su única
fuente.
Pero
el Género Humano, como todas las Especies de todos los Reinos, estamos en constante evolución, adaptándonos
permanentemente a los cambios que la Naturaleza dentro de su perfección nos
impone, más aun, cuando el avance de la Ciencia
se acerca al vértice de lo
Divino, con las nuevas teorías de la Ingeniería Genética, la creación de los
clones, trasplantes increíbles, creación de especies transgénicas entre otros adelantos. La Masonería, consciente de la
imperfección del hombre, instituyó los Tribunales de Justicia, para aquellos
Masones que por razones predichas no han
logrado deshacerse de las imperfecciones que les obligan a actuar
indecorosamente o fuera de los preceptos de la Orden.
Recordemos, que después de la muerte de los
Templarios como Jacques de Molay, y sus compañeros, fue necesario adoptar
ciertas precauciones, estableciéndose tribunales para juzgar a los traidores y apostatas. Pues para gobernar bien es necesario obedecer bien, porque el Juez
que aplica una Ley que el mismo infringe la desprestigia y no es sino un
tirano. El Juez de Hecho y Derecho debe ser imparcial, y con la exacta
aplicación de la Ley pasará sobre él mismo de ser necesario.
En el acto de la administración de Justicia, el
Masón retoma obligatoriamente, y como
una consecuencia natural, el sentido general del Símbolo, para reforzar la
necesidad de Unión de todos los masones del Orbe y se puedan llevar a cabo todos los propósitos
de la Masonería y, a través de la reconciliación, lograr la Paz y la Armonía en
el arreglo de nuestras imperfecciones, aquilatando muy sabiamente el valor de
la Igualdad y la Fraternidad en el cumplimiento de sus objetivos.
Un Símbolo importante para los Masones es la
Escalera de Jacob, sobre todo, porque está muy relacionada con el título de
esta Plancha: El Masón de
Nuestros Tiempos. Y aunque ya
hemos analizado el porque de la vigencia de la Masonería no desde la óptica
histórica, sino eminentemente masónica,
voy a aprovechar para solicitarles que mentalmente nos ubiquemos en
cualquier peldaño de la Escalera; si desviamos la vista hacia el camino
recorrido o hacia el camino por recorrer nos daremos cuenta que siempre estamos
transitando alrededor del Centro. Es mis qq:. hh:. como un constante encuentro
con nosotros mismos en cada Ciclo de la evolución masónica, llámese Aprendiz,
Compañero, Maestro o la suma del sistema
completo desde el primero al último grado.
Con la anterior reflexión queremos dejar claro, que
la Escalera de Jacob es infinita como nuestro Amor por Dios, por los Hermanos y
por la Madre Naturaleza que engloba al todo, pero siempre tendremos a nuestro
favor el estar en el Centro, en Equilibrio, en Armonía, en la Unidad de las
cosas.
Podemos decir ahora, que el Masón que se corona al
final de la Jornada, sea ésta menor o mayor, pero revestido con ese Amor
fraternal a la Santa Causa de la Redención Social y con su demostrada perseverancia por defender
los sublimes e inmortales principios de la Orden, cuidará, de que no se
obstaculice nunca la investigación de la Verdad, exigiendo en todo momento la
Tolerancia necesaria bajo el precepto: “Ama a tu Prójimo.”
Para concluir mis qq:. hh:. les invito, para que
juntos cultivemos el Honor, la Justicia y la Equidad, con el firme propósito,
de que el Estandarte de la Libertad, Igualdad y Fraternidad sean nuestros
inseparables acompañantes en todas nuestras acciones.
Que el Gran Arquitecto del Universo que es Dios,
derrame sus Bendiciones sobre nuestras Conciencias y nos ilumine con su Amor
para continuar luchando con Salud, Estabilidad y Poder, por la conquista de la
Felicidad de todos nosotros y de todos
los seres.
Fraternalmente,
Dr. José Antonio Olivieri
Maradey
P:. M:. G° 33
